miércoles, 17 de enero de 2018

“Prioridades equivocadas”


Meditación 17.01.18

Lucas 12.16-21 “También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios”.

La parábola del rico insensato es un buen ejemplo de establecer mal las prioridades. Los creyentes modernos pueden aprender de tres errores que cometió ese hombre:
Proveer para sí mismo, no para los demás;
Proveer para su cuerpo, no para su espíritu;
Y proveer para esta vida, no para la venidera.

Existe un castigo por tener las prioridades equivocadas. Este hombre insensato murió sin tener la oportunidad de disfrutar de sus bienes. Y lo que es aun peor, murió con su alma en bancarrota.

Servir al Señor y su reino es la clave para establecer objetivos correctos. Cuando los creyentes hacen del servicio a Dios su interés principal, usarán un lente de rectitud para ordenar sus prioridades. La pregunta que debemos hacernos no es: “¿Qué debo hacer?”, sino más bien: “Señor, ¿Qué quieres que haga?” La respuesta, que debemos buscar en oración y evaluar bíblicamente, determinará aquello que debemos poner en orden.

La vida no es algo que sucede por casualidad. Nuestro estado actual está determinado en gran medida por la forma en que priorizamos nuestras preocupaciones en los meses y los años anteriores. Esto significa que podemos influir positivamente en nuestro futuro, ordenando nuestras prioridades de acuerdo con los preceptos bíblicos. Entonces, a diferencia del rico insensato de la parábola de Jesús, aprenderemos el valor eterno de proveer para los demás, para que nuestra propia alma sea alimentada. Pero, más que eso, “[acumularemos para nosotros] tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban” (Mateo 6.20).
(De Encontacto)

martes, 16 de enero de 2018

"Tu palabra sabia de hoy”

Miércoles 17.01.18

Josué 6:1-3, 14-16, 20 “Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía. Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearán la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto harán durante 6 días. Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante 6 días. Al séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera 7 veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella 7 veces. Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Griten, porque Jehová les ha entregado la ciudad. Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo oyó el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron”.

Algunas verdades espirituales con respecto a la conquista de Jericó.

1. Fue conquistada, a pesar de ser una ciudad bien cerrada. Sus murallas fortificadas le daban su dominio; por eso fue una “ciudad inconquistable”. Pero, a pesar de todo eso ¡El pueblo de Dios la conquistó!  Aun lo inconquistable, se puede conquistar, con la mano de Dios de tu parte.

2. Nadie entraba ni salía. Pero los espías, enviados por Josué, si lo hicieron. Aun lo que está bien cerrado, se puede penetrar, de la mano  del Señor. Él abre lo que está cerrado: Puertas, ventanas, ríos, caminos, mares, corazones...

3. Jericó fue conquistada porque Dios la entregó a Su pueblo. Qué cosa Dios ya te entregó, y no te has atrevido a conquistar, siendo ya la victoria  segura?

4. Jericó fue conquistada porque EL PUEBLO OBEDECIO las instrucciones divinas. ¡Lo que Dios entrega, es seguro y se conquista! Qué petición tienes pendiente? Qué se interpone entre tu obediencia y tu conquista?

5. Las murallas, que eran su fortaleza, se derrumbaron.  Es que Dios sabe cuál es el punto donde atacar, para que tomes  posesión de tu bendición. El tuyo ya Él lo detectó, solo falta que hagas tu parte.

¿Cuáles murallas impiden tu conquista? ¿Duda, pesimismo, conformismo, negligencia, miedo, pecado, otros?

¿Cuál es el Jericó que deseas conquistar? ¿Casa propia, vehículo, empleo, mejor sueldo, almas, familia para Cristo, tu ministerio, tus dones espirituales, etc?

ESCUCHA lo que Dios te ordena hacer, OBEDECE, y manos hacia la obra para tu próxima conquista!

Dios te habrá de bendecir!

Wilda M.V.
(Referencia: destellodesugloriaorg)


“Pruébese a sí mismo”  


Meditación 16.01.18

Hebreos 3.12–4.2  “Miren, hermanos, que no haya en ninguno de ustedes corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortarse unos a otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice:  Si oyes hoy su voz,  no endurezcan sus corazones, como en la provocación. ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? ¿Y con quiénes estuvo él disgustado 40 años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad. Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de ustedes parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron”.

A muchas personas les encanta la Biblia porque está llena de palabras de seguridad, promesas y aliento. Pero también contiene advertencias a las que hay que prestarles atención. Al igual que la nación de Israel en el desierto, la iglesia a lo largo de la historia ha tenido a personas que se caracterizaron por la incredulidad.

Jesús dijo que, aunque muchos le llaman Señor, la prueba de la salvación se demuestra por una vida de obediencia (Mateo 7.13-23). Usted puede haber notado el fruto de la salvación —o la falta de este— en su iglesia.

Considere las siguientes señales que pueden indicar que alguien necesita ser salvo:

1. A menudo se involucra en conflictos y disensiones en la iglesia porque no tiene el fruto del Espíritu.
2. Por resistir la convicción de pecado del Espíritu, se siente incómodo cuando el pastor hace la invitación de arrepentimiento para salvación.
3. A veces, prefiere el papel de espectador, y es reacio a involucrarse o a asumir un compromiso con alguna congregación.
4. Si está sirviendo en la iglesia, puede sentirse frustrado porque trata de hacer la obra sobrenatural de Dios sin el poder del Espíritu Santo.
5. Le cuesta entender la Biblia, pero tampoco tiene muchos deseos de leerla.

El propósito de la advertencia de Dios no es para que juzguemos la salvación de los demás; más bien, Él quiere que nos hagamos un análisis y guiemos a otros a la verdad. Las consecuencias son eternas, por lo que es importante hacer lo que dice la Biblia: “Examínense para ver si están en la fe” (2 Corintios 13.5). Pida a Dios que le permita dirigir a otros a Jesús, y que le ayude a parecerse cada vez más a Cristo.
(De Encontacto)

"Tu palabra sabia de hoy”

Martes 16.01.18

Zacarías 13:8-9 “Las dos terceras partes del país serán abatidas y perecerán; sólo una tercera parte quedará con vida, afirma el Señor. Pero a esa parte restante la pasaré por el fuego; la refinaré como se refina la plata, la probaré como se prueba el oro. Entonces ellos me invocarán y yo les responderé. Yo diré: "Ellos son mi pueblo", y ellos dirán: "El Señor es nuestro Dios".

Israel se rebelaba con frecuencia en contra de Dios. Un pequeño remanente continuaba confiando en Él y le seguía. Todos los que continuaban creyendo en Él, eran refinados como plata y oro, mediante fuego de circunstancias difíciles.

¿Por qué Dios prueba su remanente?  Veamos el siguiente relato: “En el mundo de los caballos hay una raza que se llama “paso fino”. Son caballos elegantes y de artístico andar. Esos caballos deben ser domados, a fin de quebrar su voluntad y lograr lo que se llama “la obediencia instantánea”.
Se genera en el caballo obediencia tal, que con solo una señal hace lo que le dicen. Es un proceso que puede durar años.
Si se intenta montar un caballo no domado, lanzará al jinete, y saldrá desbocado dando brincos incontrolables”.

Si comparamos este ejemplo con lo que Dios desea hacer con nosotros, podemos decir que Él hace lo mismo. Nos pasa por un proceso de domaje, llamado: “fuego de la prueba”.

Dios permite que la vida sea sometida a prueba, para:
1. Qué Su nombre no sea pisoteado: Isaías 48:10-11 dice: He aquí te he purificado, y no como plata; te he escogido como horno de aflicción. Por mí, por amor de mi mismo, para que no sea amancillado mi nombre.

2. Perfeccionarnos: 1 Pedro 5:10 dice: El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayas padecido un poco de tiempo, él mismo los perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

3. Probar nuestra Fe: 1 Pedro 1:7 dice: para que sometida a prueba nuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Si Jesucristo, completamente hombre y completamente Dios (Filipenses 2:6-8), fue pasado por el fuego de la prueba, en todo el sentido de la palabra (dinero, fama, placeres, orgullo, vanagloria, etc…), imagínense nosotros.

"Bueno me es haber sido humillado, para aprender tus estatutos" (Salmos 119:71).

Fortalécete en tus pruebas, que Dios te bendecirá!

Wilda M.V.
(Referencia: tupalabradiariablog)


lunes, 15 de enero de 2018

“Salvación y señorío”


Meditación 15.01.18

Colosenses 2.6-10 “Por tanto, de la manera que han recibido al Señor Jesucristo, anden en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como han sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Miren que nadie les engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,  y ustedes están completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”.

¿Cómo pueden las personas que han puesto su fe en Cristo como su Salvador vivir en rebeldía contra Dios, con actitudes y conductas impropias? En realidad, cuando una persona es salva recibe una vida nueva; la conducta y los pensamientos pecaminosos son característicos de la vieja vida. Sin embargo, los viejos patrones persisten. La verdad es que todos los creyentes viven con este dilema en mayor o menor grado.

La salvación es un acto que Dios lleva a cabo una sola vez en la vida de cualquier persona que reconoce que Cristo pagó sus pecados. Esa persona tiene, entonces, la seguridad de un lugar en el cielo. Pero, ¿sabía usted que el Señor quiere más que esto para nosotros? La Biblia enseña que Él nos predestinó para ser “hechos conformes a la imagen de su Hijo” (Romanos 8.29-30). Este es su objetivo fundamental. La salvación es la puerta que abre el camino a este proceso, que se logra por el Espíritu Santo viviendo en nosotros.

Esta transformación requiere el sometimiento al señorío de Cristo. Él pagó por nosotros con su sangre, y como ahora le pertenecemos, el Señor tiene el derecho a gobernar nuestra vida. En otras palabras, le recibimos como Señor en el momento de la salvación, y ahora debemos andar en Él, dejando que tenga el control de cada decisión, acción, palabra, motivo, actitud y pensamiento.

Si ve poco progreso en su vida espiritual, es posible que el problema se deba a que no le ha entregado cada aspecto de su vida al Señor. Solo al rendirse a Él y al permitirle que gobierne su vida será bendecido ricamente, y su carácter, perspectiva, actitudes y conducta cambiarán.
(De Encontacto)

domingo, 14 de enero de 2018

”Tu palabra sabia de hoy”

Lunes 15.1.18

Hebreos 13.7 "Acuérdense de sus  pastores, que les hablaron la palabra de Dios; consideren cuál haya sido el resultado de su conducta, e imiten su fe”

No importa en qué etapa o edad estés, necesitas alguien que te acompañe en tu crecimiento. En medicina, doctores son mentores de estudiantes de medicina. En música, músicos profesionales. En lo espiritual, pastores.

Escuchemos consejos, y recibamos corrección, para ser sabios. Por lo que necesitamos mentores que  saquen lo mejor; y que en la parte espiritual y moral, nos ayudan a mirarnos desde una perspectiva interior.

De no estar abiertos a observaciones y consejos de un mentor, aprenderemos y creceremos con una mayor dificultad.

Necesitamos a un Pablo, un Bernabé y un Timoteo en nuestras vidas:
1. Un Pablo que nos diga que imitemos la fe de nuestros pastores.
2. Un Bernabé que nos ame, acompañe y confronte cuando estemos errados
3. Un Timoteo, alguien más joven, a quien podamos discipular y para quien ser de ejemplo.

Cualquiera, en cualquier momento, puede ser un mentor si aprendemos a hacer preguntas, y si sabemos escucharle. Todos tenemos una reserva de conocimiento, habilidades y experiencias que podemos compartir con otros... Si te escuchara atentamente, de seguro aprendería algunas cosas que me harían mejor persona.

Quién pudiera ser ese Pablo, Bernabé o Timoteo en tu vida? Búscalos.  (Ah, el mentor por excelencia: la Biblia. Es guía y direccion sin igual!)

Demos gracias a Dios por los hermanos a los cuales consultar, y  con los cuales compartir las luchas y los éxitos.

Feliz lunes y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: VTRH Ministries)

”Tu palabra sabia de hoy”

Domingo 14.1.18

​Malaquías 3:16-18 "Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces se volverán, y discernirán la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve".

Li es un empleado de banco diligente y confiable. Sin embargo, como vivía lo que creía, muchas veces se veía obligado a demostrar que era diferente al resto. Esto se evidenciaba de maneras prácticas, tales como irse del comedor durante una conversación inapropiada.

En un estudio bíblico, le dijo a sus amigos: «Me temo que estoy perdiendo oportunidades de ascensos porque no congenio con los demás».

En la época de Malaquías, los creyentes enfrentaban un desafío similar. Habían vuelto del exilio y reconstruido el templo, pero eran escépticos respecto al plan de Dios para su futuro.

Decían: de qué nos vale servir a Dios. ¿para qué guardar su ley? Qué bien le va a los soberbios, y a los que hacen impiedad... Y hasta son prosperados, a pesar de tentar a Dios...

¿Cómo podemos mantener las convicciones en una cultura que nos dice que perderemos si no cedemos?

Los fieles de aquella época lo enfrentaban, reuniéndose con otros creyentes para alentarse mutuamente. Y Malaquías detalla: «El Señor escuchó y oyó» (vs.16).

Dios lo sabe y se ocupa de todos los que lo honran. No nos llama a «congeniar», sino a acercarnos a Él diariamente y a alentarnos unos a otros. Y a que  ¡Permanezcamos fieles en este mundo infiel!

Feliz domingo, y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro Pan Diario)


viernes, 12 de enero de 2018

“A la espera de sufrimientos”


Meditación 12.01.18

Filipenses 1.27-30 “Solamente que se comporten como es digno del evangelio de Cristo, para que, sea que vaya a verlos, o que esté ausente, oiga de ustedes que están firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, más para ustedes de salvación; y esto de Dios. Porque a ustedes les es concedido a causa de Cristo, no sólo que crean en él, sino también que padezcan por él, teniendo el mismo conflicto que han visto en mí, y ahora oyen que hay en mí”.

Uno de los mejores regalos que podemos dar a los nuevos creyentes es la información de lo que pueden esperar en la vida cristiana. Después de recibir el perdón de los pecados y de haberse convertido en nuevas criaturas en Cristo, pudieran esperar que la vida se convierta en una maravilla. Y es así, porque tenemos el Espíritu Santo, y la paz y el gozo de Cristo están en nosotros. Sin embargo, también existe la posibilidad de que suframos.

Cristo nos salva del pecado, no de las dificultades. Todo el dolor, el sufrimiento, las dificultades y los problemas del mundo se originaron en el huerto del Edén por la transgresión de Adán y Eva. Desde entonces, la humanidad ha vivido en un ambiente caído y en esclavitud personal al pecado. Cristo nos liberó de la culpa y del castigo por nuestras transgresiones, pero no nos ha eximido del dolor y del mal que es común a todos los seres humanos.

De hecho, una vez que creemos en Cristo, otro problema puede surgir: el sufrimiento por el amor al Señor. Nos gustaría pensar que todos los que nos rodean estarán tan entusiasmados como nosotros por la oferta de salvación de Jesucristo. Pero, en realidad, hay muchos enemigos del evangelio. A veces, los miembros de la familia pueden rechazarnos; y los compañeros de trabajo, burlarse de nosotros. En algunos lugares del mundo, los creyentes sufren persecución física e incluso la muerte.

Entonces, ¿qué debemos hacer, y cómo debemos comportarnos? Cuando el mundo está contra nosotros, necesitamos la compañía y el aliento de la iglesia. Juntos, podemos conducirnos de una manera digna del evangelio, permanecer firmes en un solo espíritu y luchar juntos por la fe.
 (De Encontacto)

”Tu palabra sabia de hoy”

Viernes 12.1.18

Juan 10:1-7 “Les digo (Jesús): El que NO entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por OTRA PUERTA, ése es ladrón y salteador. Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. Volvió, pues, Jesús a decirles: Yo soy la puerta de las ovejas".

Les comparto otra edificante anécdota del libro “200 anécdotas e ilustraciones” de Editorial Moody. Está titulada “Solo las ovejas enfermas le seguirán”.

Un amigo viajando por el oriente, supo que había, en cierta localidad, un pastor que todavía seguía la vieja costumbre de llamar a sus ovejas por nombre. Mi amigo fue a visitarle y le dijo: Déjame que me vista con tus ropas, y que lleve tu cayado. Entonces llamaré a tus ovejas a ver si me siguen.

Luego de vestido (disfrazado) con la ropa del pastor, comenzó a llamar por nombre a cada una de las ovejas.  Sabes que? Todas las ovejas comenzaron a huir. Luego mi amigo preguntó al pastor: ¿Y es que no habrá alguna oveja que me siga?
El hombre le contestó: Sí señor, si sigue llamando, algunas de ellas lo seguirán; pues las ovejas que están enfermas, y no tienen una relación con su pastor lo harán, pues ellas siguen a cualquiera.

Sin palabras…

Que tu relación con tu pastor (Jesucristo) nunca te permita poner atención, ni caer en la trampa de seguir a cualquiera (disfrazado y falso), pues estarás mostrando que espiritualmente estás enfermo…

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a ti con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces (Mateo 7:15).

Mucho ojo… Y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.

jueves, 11 de enero de 2018

“Para obtener lo mejor de Dios”


Meditación 11.01.18
Salmos 145.18-19 “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará”.

Ayer vimos que la idolatría consiste en darle a una persona u objeto el lugar que solo Dios merece, lo cual impide que disfrutemos de lo mejor que Dios tiene para nuestra vida. La Palabra de Dios también nos advierte acerca de los obstáculos que nos impiden recibir las bendiciones de Dios.

Como seguidores de Cristo, tenemos la oportunidad de orar y pedirle lo que necesitamos (Filipenses 4.6). Pero, lamentablemente, muchos cristianos no lo hacen. Algunos sienten que no tienen tiempo para orar y otros solo hablan con Dios usando frases que se han aprendido de memoria y que no son genuinas, ni expresan sus deseos.

Debemos acercarnos a su trono, trayendo ante Él nuestras necesidades con un espíritu humilde (1 Pedro 5.5-6). Tenemos que anhelar hacer su voluntad por encima de todo, incluso cuando pensemos que lo que deseamos es lo que más nos conviene. Dios siempre nos dará lo mejor.

Además, la Biblia nos exhorta a venir ante el Señor llenos de fe (Hebreos 4.16; Santiago 1.6). Esto significa que cuando oramos buscando la voluntad de Dios, tenemos que estar seguros de que nos contestará. En Isaías 64.4 se nos recuerda que nuestro Padre celestial siempre hace milagros a favor del que “en Él espera”.

El deseo de nuestro Dios es derramar bendiciones sobre la vida de sus hijos. No permita que su falta de oración le impida disfrutar de ellas. Exprese sus necesidades en oración de una manera específica y llena de fe. Después, SOMETA su voluntad a la de Dios, y espere con paciencia. Él es fiel y usted lo comprobará en su vida.
(De Encontacto)

miércoles, 10 de enero de 2018

”Tu palabra sabia de hoy”

Jueves 11.1.18

Hebreos 10:23 “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”.

Esperanza en Dios, NO es ilusión, sino seguridad y confianza total. Personas sin Cristo viven deseando e ilusionando que las cosas pasen o cambien; más no es así para los que tenemos a Cristo en nuestras vidas.

La esperanza nos trae recuerdos acerca de:

1. La fidelidad de Dios en el ayer: al hacer una lista de las cosas que Dios ha hecho, reconfirmamos el estar agradecidos. Gratitud es una emoción saludable, y da esperanza nueva. Recordar el ayer es creer que Dios lo hizo una vez, y lo puede hacer otra vez!

2. La Presencia de Dios en el día de Hoy: No estamos solos. Cuando sentimos estar solos, sabemos que no lo estamos. Dios dice: "Estoy aquí y te ayudaré, nunca te dejaré ni te desampararé” (Heb.13:5). Esa seguridad nos trae esperanza para el día de hoy!

3. Las Promesas de Dios para el día de Mañana: Hay más de 7,000 promesas en la Biblia. Cada una es como un “cheque en blanco”. Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros (Rom. 8:31). Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas (Is.40:29); y Dios suplirá todo lo que te falte (Filip.4:13), etc.

Fidelidad de Dios en el pasado, presencia en el hoy, y promesas para el futuro nos fortalecen, y dan la gasolina que necesitamos para enfrentar el porvenir.

Cuando Dios habla, Su palabra se cumple (Isa.55.11). Confía plenamente… Dios no miente a Sus hijos. Si Dios te dijo que hará algo, puedes estar absolutamente seguro que Él lo hará.

Esperanza no es especulación de lo que Dios podría hacer; no es que “ojalá, a lo mejor, posiblemente, o puede ser”, sino que se trata acerca de Dios, quien siempre cumple TODO lo que promete.

Y si queremos ver esas promesas… solo nos resta OBEDECER!

Que las promesas de Dios para ti, las puedas disfrutar en este 2018!😉

Y muy feliz y bendecido jueves!😇

Wilda M.V.
(De VTRH Ministries)

“Las bendiciones de Dios”


Meditación 10.01.18

Salmos 81  “Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob aclamad con júbilo. Entonad canción, y tañed el pandero, el arpa deliciosa y el salterio. Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne. Porque estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob. Lo constituyó como testimonio en José cuando salió por la tierra de Egipto. Oí lenguaje que no entendía; aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos fueron descargadas de los cestos. En la calamidad clamaste, y yo te libré; te respondí en lo secreto del trueno; te probé junto a las aguas de Meriba. Oye, pueblo mío, y te amonestaré. Israel, si me oyeres, no habrá en ti dios ajeno, ni te inclinarás a dios extraño. Yo soy Jehová tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y yo la llenaré. Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; caminaron en sus propios consejos. !!Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, y con miel de la peña les saciaría”.

Nuestro Padre celestial se complace en satisfacer las necesidades de sus hijos. Sin embargo, muchos cristianos no logran experimentar las bendiciones de Dios. ¿Qué podemos hacer para no perder sus bendiciones?

Salmos 81 brinda una visión. El escritor se refiere a un tiempo en el que los israelitas no estaban disfrutando de las bendiciones de Dios. De acuerdo al libro de Éxodo ellos alabaron con gratitud por haber sido liberados de la esclavitud, pero rápidamente se olvidaron de Dios y comenzaron a adorar ídolos y a quejarse de las condiciones en las que estaban. Esta actitud estuvo presente a lo largo de la historia del Antiguo Testamento.

Los versículos 8-10 muestran la perspectiva de Dios: “Israel, si me oyeres, no habrá en ti dios ajeno… Yo soy Jehová tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y yo la llenaré”.

Nosotros también podemos tener necesidades insatisfechas por desobedientes. Quizá no estemos adorando estatuas como lo hicieron los israelitas, pero sí tenemos otros ídolos. Cualquier cosa que estemos poniendo por encima de Dios, ya sea una persona, nuestro trabajo, o nuestras posesiones, puede llegar a ser un ídolo en nuestra vida. Aun nuestras decisiones pueden pertenecer a esta categoría. Es por eso que debemos permitir que el Espíritu Santo nos guíe para basar nuestras decisiones en la Palabra de Dios.

Pídele al Señor que te muestre cualquier cosa que te esté impidiendo recibir sus bendiciones. Escuche atentamente y permita que Él obre en su vida para arrancar aquello que sea un estorbo. Nuestro Padre celestial siempre está listo para bendecirnos y guiarnos.
 (De Encontacto)

Lunes 02/11/26 Para Experimentar el Amor de Dios

Efesios 3.14, 16 “ Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,   para que os dé, conforme a las riquezas de...