Sábado 25/07/26
1 Corintios 2:14: “El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios, porque le son locura; no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. Amén.
El día
13, compartimos la primera parte de esta reflexión, y hubo detalles pendientes,
por lo que traigo la segunda parte.
Ceguera
espiritual es no tener capacidad de ver ese mundo, tan real como el natural, pero más fuerte. Peligroso es ser así, o seguir a quienes tienen
esa visión.
La
comprensión espiritual requiere discernimiento, que no es más que acierto, sensatez y buen juicio. Solo alineados con Dios se puede
recibir.
Ser
ciego espiritual es oscuridad ante Dios. Mira que dice Mateo 15:14: Déjenlos; son ciegos guías de
ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. Qué sentencia tan fea. Conociendo esto, ¿seguirás
ciego, detrás de ciegos?
A los ciegos
espirituales, Dios les permitió espíritu
de estupor; ojos que no vean, y oídos que no oigan (Rom.11:8).
Ceguera espiritual es venda de necedad. Con incredulidad y resistencia
a la verdad de Dios. Apertura a falsedades del diablo, de manipuladores
y del mundo.
Esta
gente andará como ciega, porque pecan contra Dios… (Sofonías 1:17).
Nuestro
Señor Jesús invita a abrir los ojos a quienes aún están en tinieblas, con
promesas de traerlos a la luz del Evangelio (Hechos 26:18).
Los ciegos
espirituales no saben amar al prójimo y son egoístas; demuestran separación
de Dios, de Su Palabra y de Su voluntad.
Feliz día.
Dios te ilumine y te bendiga.
Evang. Wilda Messina