Salmos 25.4-5 “Señor, enséñame a vivir a tu manera. Muéstrame el camino que tú seguirías. Guíame y enséñame tu verdad, porque tú eres mi Dios y Salvador, y en ti pongo siempre toda mi esperanza” Amén.
¿Han
orado para que Dios les guíe, pero ignoraron la respuesta? En algún momento lo hemos hecho, tomando nuestra propia
decisión y confiando en que Dios la bendeciría.
Al esperar
que Dios apruebe nuestro plan, pudiéramos perdernos lo mejor que Él tiene para
nosotros.
Para
evitar decepciones, tomemos en cuenta las 3 acciones siguientes:
1. Ser conscientes
de deseos negativos. Los
deseos no son malos en sí, pero los dañinos tratan de dominar los
pensamientos.
2. Apercibirse
de consejos erróneos. Aprendamos
a buscar consejo de quienes caminan cerca del Señor Jesús y están fundamentados
en su Palabra.
--Dice en Proverbios 1.5: Oirá el sabio, y aumentará el saber,
y el entendido adquirirá
consejo.
3. Saber
manejar la impaciencia, la duda y la presión. Estas, llevan a malas
decisiones. Cierto que ser paciente es difícil, pero la voluntad
de Dios siempre es la mejor.
Si lo piden,
el Espíritu les enseñará a buscar
la dirección de Arriba, a escucharla y a obedecerla. Decidan esperar la guía de Dios; no
se dejen presionar al tomar decisiones.
¡Dios sí que sabe ayudarte muy bien!
Feliz día.
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
(Referencia:
En Contacto)