Dios es bueno y poderoso, pero responde a quienes le reconocen como Padre y viven en comunión con Él. ¡Qué bendición tener un Dios omnisciente que fija Sus ojos sobre nosotros y nos guía en el camino correcto (Salmos 32:8)!
Discernir Su voluntad puede parecer difícil, pero todo
tiene un orden:
1. Arrepentirse de los pecados y reconocer a Cristo como Señor
y Salvador.
2. Buscar
dirección en la Palabra, leyendo con corazón abierto y deseo sincero de conocer a Dios.
3. Confiar en el
Espíritu Santo,
regalo divino que nos guía a toda verdad.
4. Escuchar con
paciencia, pues muchas veces la respuesta
de Dios llega en silencio mientras pasamos tiempo con Él.
Al presentar nuestras peticiones, no debemos esperar respuestas
inmediatas. La espera forma parte del carácter cristiano y nos
prepara para recibir lo mejor. Apresurar procesos puede desviarnos de
los planes de Dios.
Por eso, aprender a buscar Su rostro y Su voluntad es esencial. Dios
revela Su dirección a quienes están comprometidos a seguir a Jesucristo y a
Dios, con fidelidad.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina