Juan 5.17,
19 “Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta
ahora trabaja, y yo trabajo. No puede el Hijo hacer nada por sí
mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace,
también lo hace el Hijo”. Amén.
Aunque
no lo creas, Dios siempre está obrando en la vida de las personas.
Algunas veces,
de manera dramática, como en la separación de las aguas del
mar Rojo. Otras, como que no está haciendo nada. Aquí podemos mencionar
el caso de María y Marta, cuando le enviaron a Jesús el mensaje de que su
hermano Lázaro estaba enfermo, pero Él tardó en visitarlas (Jn.11.3-6).
Es que tenemos
que aprender a desarrollar la paciencia, porque Dios actúa según su
tiempo, y no según el nuestro. Fue mucho lo que tuvo que esperar Abraham para
comenzar a ver su descendencia.
Las acciones
de Dios nos pueden traer deleite, aquí podemos mencionar el caso cuando Ana
dio a luz a Samuel (1Sam.1.27–2.1). También nos pueden conducir a
tiempos dolorosos; ejemplo: José, vendido como esclavo y encarcelado
injustamente.
Tengamos
paciencia, que el tiempo de Dios es perfecto.
Seremos alentados y fortalecidos cuando reconozcamos cómo Él opera en
nosotros, para nosotros y a nuestros alrededores.
Feliz
día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)