2 Corintios 1.20-21 “Porque todas las promesas de Dios son en Él sí,
y en Él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. Y el que nos
confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios”. Amén.
La vida cristiana es enriquecida poderosamente con las promesas de Dios. Puedes confiar en todo lo que el Padre celestial te ha dicho, porque su Palabra es:
1. Veraz. Dios habla con sinceridad en todos los asuntos. También es omnisciente y entiende todo. Todo está desnudo y abierto a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. (Hebreos 4.13). Sus promesas se basan en su conocimiento infinito.
2. Fiel. La Biblia compara al Señor Jesucristo con un pastor que “recoge a los corderos en sus brazos; y los lleva junto a su pecho” (Isaías 40.11). Lo que ha planeado para nosotros, lo llevará a cabo (Fil.1.6).
Dios es Todopoderoso. Mediante su poder, el mundo fue creado y la muerte
vencida. Razones suficientes hay para creer que Dios cumple sus planes y
hace lo que ha prometido.
Una promesa solo tiene valor si quien la hace es
confiable. ¡Dios lo es! Tengamos
la seguridad de que Dios cumplirá todo lo dicho.
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)