Hebreos 5.11-13 (PDT) “Tengo un mensaje extenso para ustedes en cuanto a este tema
y les resultará muy complicado de entender porque ustedes se han vuelto
bastante flojos. 12Ya es hora de que sean maestros, pero
todavía necesitan a alguien que les explique lo más elemental de las
enseñanzas de Dios. Todavía necesitan las enseñanzas que son como leche,
pues no están listos para la comida sólida. 13El que se
alimenta con leche todavía es un bebé y no sabe cómo reconocer el bien”. Amén.
En un mundo lleno de información y opiniones, los cristianos
necesitamos desarrollar un espíritu de discernimiento. De lo contrario, ¿cómo
saber qué es verdad?
La manera en que los creyentes podemos protegernos de engaños es cimentándonos
en la Palabra de Dios. Cuanto más llenemos nuestra mente de pensamientos
del Señor, más discernimiento tendremos.
Ahora bien, conocer las verdades bíblicas no es suficiente. Es practicarlas, para que se
conviertan en algo más que conocimiento intelectual.
El objetivo es que la Palabra de Dios se integre a nuestro
pensamiento y guíe nuestras decisiones. Los principios bíblicos nos ofrecen
la sabiduría necesaria.
Para que sean efectivos, debemos memorizarlos, de modo que el Espíritu de Dios
pueda traerlos a nuestra memoria.
Pidamos al Señor que nos dé pasión renovada por Él, y sus revelaciones. Distingamos entre lo bueno y
lo mejor, cultivando el discernimiento espiritual.
Feliz
día.
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
(Referencia:
En Contacto)