Hebreos
12.1-2 PDT “… despojémonos de todo peso y del pecado
que nos asedia, corramos con paciencia la carrera que tenemos por
delante. Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el
cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el
oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Amén.
Como Dios tiene
pleno conocimiento y sabiduría sabe con exactitud cómo debe vivir cada
uno de sus hijos. Pero a nosotros nos cuesta entender eso.
Consideremos
los siguientes 5 obstáculos:
1.
La duda: una razón por la que podríamos perdernos lo que
Dios quiere para nosotros. Vivimos cuestionando sus planes. Muy mala
acción nuestra.
2.
Sensación de no ser digno: Cuando nos sentimos
indignos ante Dios, podríamos negarnos a confiar en Él.
3.
El ajetreo: Muchas veces nos lleva a la deriva. Como
estamos ocupados en otras y tantas cosas, no nos detenemos a preguntar
qué quiere Dios para nosotros.
4.
El miedo: nubla el entendimiento y dificulta nuestra
capacidad para entender y seguir los planes de Dios.
5.
El pecado deliberado: Ese persistir en pensamientos
o acciones no gratas a Dios. Cuánto nos impiden vivir en los propósitos
divinos.
Reemplacemos
esos 5 obstáculos con la verdad.
La cruz nos confirma la importancia de Cristo y enfatiza la perfección
de los planes de Dios para nuestra vida.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)