Salmos 23.1-3,6 "Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días". Amén.
Hay personas que ven a los hombres y mujeres de la Biblia, como si
estuvieran o pertenecieran a una categoría especial. Como superhéroes que Dios levantó para hacer
su obra. Pero la verdad es que eran personas como tú y como yo.
Todos experimentaron dificultades extremas para llevar a cabo su llamado.
Pero se aferraron a la promesa de que Dios estaría con ellos.
Eso mismo llevó a David a decir: Aunque ande en valle de sombra de
muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo (vs.4).
Todo hombre y mujer de fe debe estar convencido -como aquellos de la
Biblia- que trabajar para la obra de Dios, debe hacerse con valentía
inquebrantable, estando seguros de que Dios estará presente, dando lo
necesario para que se cumpla su propósito.
La herencia nuestra debe ser confianza absoluta en el Señor. Hagamos
que nuestra vida sea un faro de Cristo y del Evangelio para todo el que
nos rodee.
Feliz día.
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)