Job 42.1-3, 5 “Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. De oídas te había oído; más ahora mis ojos te ven”. Amén.
Dios, el creador de Cielo y Tierra, da las respuestas que
necesitamos, no necesariamente las que queremos.
Luego de
todo lo ocurrido a Job, al final del libro, vemos que Dios concedió paz
a su siervo y restauró con creces. Dios estuvo pendiente de Job todo el
tiempo, incluso cuando parecía que no. Te invito a leer el libro de Job.
La
historia de Job plantea algo interesante: que es fácil caer en la trampa de creer que Dios no responde,
a menos que recibamos todo lo pedido. Con el ejemplo de Job vemos que, con
la manera como reaccionamos cuando nos sentimos “ignorados” por Dios, es la
evidencia de nuestra fe.
Sea
que el Señor responda de manera directa o no, aprendamos lo que Job aprendió: “Conozco que todo
lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti” (vs.2),
una verdad reafirmada, por el ángel Gabriel, en Lucas 1.37… “Nada
hay imposible para Dios”
Dios
nunca está ausente o abrumado, tampoco es impotente. Cuando sufrimos Él está con nosotros.
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda
Messina
(Referencia: En.Contacto)