Jueves 23/07/26.
Verdad
que libera; falsedad que esclaviza (2/2)
Juan
8.32 “Y conoceréis la
verdad, y la verdad os hará libres”. Amén.
La libertad
que ofrece Jesucristo no se compara ni se negocia. Está basada en sinceridad y
obediencia.
Pero el
problema no está solo en los falsos líderes, también en quienes se dejan
engañar. Que son altamente atraídos por
lo que les gusta escuchar. Mensajes
que les tranquilizan, aunque vacíos, en lugar de aceptar la Palabra que
confronta y transforma.
La falsedad
religiosa promete libertad, pero te pone cadenas invisibles: miedo,
dependencia y fanatismo. -Medita en eso. La verdad de Dios libera
porque ilumina, sana y fortalece.
Cultivemos
espíritu crítico y corazón sensible a la verdad. No todo lo que brilla es oro, ni todo lo que se presenta como
espiritual proviene de Dios.
La fe
auténtica se prueba cada día, en cómo
tratar al prójimo, cómo perdonar…; no en pantallas, o miedos a lo que el
otro diga. Es reconociendo limitaciones,
y llevándolas ante Dios.
Quien conoce
a Dios no se deja arrastrar por discursos vacíos ni por promesas engañosas, tampoco por manipulaciones. Aprendamos a descifrar,
a examinar todo y a retener lo bueno.
No se
dejen llevar por acciones, compromisos o rituales, sino por esa transformación interior que conduce a claridad, paz y
amor.
Reflexionen
en estas palabras. Abran los ojos
y el corazón. La falsedad confunde, la verdad permanece firme. No se sigas apoyando en palabras huecas, sino
en la certeza de un Dios que NO engaña, que no manipula, y que siempre
conduce a vida plena.
Feliz día.
Dios te bendiga.
Evang. Wilda Messina