Colosenses
1.9-10 (RVC) “Desde el día que lo
supimos, no cesamos de orar por ustedes, y de pedir que Dios los llene del
conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para
que vivan como es digno del Señor, siempre haciendo todo lo que a Él le
agrada, produciendo los frutos de toda buena obra, y creciendo en el
conocimiento de Dios”. Amén.
La vida
nos lleva por caminos inesperados, pero con
Cristo como guía, avanzaremos donde Él nos conduzca.
El camino
de la fe tiene propósito divino, y debemos obedecer al Señor, pase lo
que pase. Hasta cuando la dirección de Dios parezca desconcertante, creamos
que Él es bueno y puede.
Caminar
con Cristo no garantiza vida fácil. Ejemplos
tenemos en la vida de los apóstoles Pablo y Juan (por mencionar algunos).
Pudieron haber dudado del plan de Dios, sin embargo, no se rindieron.
Dios es
soberano, y obra a través de cada circunstancia, pudiendo dar fortaleza y crecimiento, incluso en las temporadas
difíciles. Dios utiliza nuestros padecimientos como parte de sus
propósitos.
Elegir
obediencia y confianza es el único camino hacia la paz verdadera. El Señor Jesús nunca nos soltará; nos seguirá protegiendo y
guiando a lo largo de la vida. Este es el camino de la fe: creer
en Dios, en Jesucristo y seguirles.
Feliz domingo.
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
(Referenc.
En.Contacto)