Salmos 130.1,2,5,6 (PDT) "Señor, te pido ayuda desde lo más profundo de mi ser. Señor, escucha mi voz; mi grito de súplica. Yo pongo toda mi esperanza en el Señor; todo mi ser espera en Él, confío en su palabra. Espero en mi Señor como el guardia espera ansiosamente a que amanezca” Amén.
Para el reino de Dios, esperar implica buscar Su dirección, mientras permanecemos en nuestras circunstancias actuales. Esto es decirle: Señor, ¿qué quieres que haga?, pero con la disposición de: Señor, estoy dispuesto a hacer lo que me indiques. Es la manera más sabia de actuar.
Recibiremos dirección de Dios. Para tomar decisiones, sin
dejarnos guiar por presiones o preferencias. Dios es la única fuente de
verdadera sabiduría. Y siempre quiere lo mejor para nosotros.
Nos adaptaremos a su plan. La espera nos alinea con su propósito. Y nos infunde paz en el corazón.
Estaremos preparados para su respuesta y camino a seguir. Su tiempo de espera nos ayuda a reconocer motivos injustos y pecados a la vista; también nos fortalece la fe.
Actuar con sabiduría se comienza escuchando al Señor. Proponte hoy a prestarle tu atención.
¡Que el Señor te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)