Romanos
8.28 “Y
sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Amén.
Si
pudiéramos diseñar la vida ideal, sería evitando
los tiempos difíciles. Pero Dios tiene una buena razón para permitirlos.
Aunque usted no lo crea. Y la Biblia enseña que Dios tiene propósito
en medio de cada tormenta.
Hay propósito
de Purificación.
En dificultades,
salen a la luz hábitos y actitudes cuestionables, como la impaciencia,
el enojo o la dependencia de algo que está fuera de lo que agrada al
Señor. Viene el Espíritu Santo, y mediante esas pruebas, nos pule y
produce Su fruto en nosotros.
Y
propósito de Comunión.
Cuando la
vida va bien, es posible que pasemos menos tiempo con el Señor, y
demos por sentada nuestra relación con Él. Los tiempos difíciles nos llevan
a la oración, y a la búsqueda de Su compañía.
Es
urgente fomentar un carácter centrado en Cristo. Que nos acerquemos a Él, experimentemos Su amor y le mostremos
devoción sincera.
Las
pruebas pueden venir de diferentes fuentes.
El hilo común es que Dios las usaré para nuestro bien, y para su gloria.
Feliz
día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)