Juan 21:17… “Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se puso triste porque Jesús le había preguntado ya tres veces si lo amaba. Entonces Pedro le dijo: Señor, tú lo sabes todo. Sabes que te amo. Jesús le dijo: Cuida a mis ovejas”. Amén.
Recordando: Estamos llamados a amar a Dios de todo corazón. Saber
responder a la 3era pregunta de Jesús. Pero bien meditada, sabiendo que
Dios, Jesús y el Espíritu Santo todo lo saben, por lo que no podemos dar
respuesta ligera, efímera ni vacía.
Mucha gente dice amar a Dios, pero no con conocimiento de quién es Él. Es preciso
que le amemos, como nos dice en Marcos 12:33: con todo el corazón,
el entendimiento, y todas las fuerzas. Si esta parte se cumple, vamos a poder
amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos.
Es que, de no ser de esa forma, lo que hagamos es sacrificio humano y carnal;
y sin aceptación delante de Dios.
Juan 14:15 nos recuerda: Si me aman, obedecerán mis mandamientos.
O Juan 15.10: si obedecemos Sus mandamientos, permaneceremos en Su
amor.
Amar a Dios es poner en práctica Sus mandamientos, vivir una vida de amor. Que debe ser
mostrada hacia ti, y hacia tu prójimo (sin importar cuánto te haya
herido).
No es amar de labios, sino con muestra viva, y de corazón. Meditemos
en la pregunta de Jesús: ¿Me amas?
Feliz día
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina