viernes, 7 de agosto de 2026

 ¿Habrá vida luego de la muerte?

¿Existe el infierno? (4)

Viernes 7/8/26

Mateo 25.41 “Dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. Amén.

 

Si nos vamos a la historia del rico y Lázaro (Lc.16:19-31), vemos que, tras la muerte, el justo fue a un lugar de descanso y paz. El impío, a un lugar de tormento y sufrimiento. 

¿Y no que es bueno Dios? ¡Que es amor! ¿Cómo mandará a alguien a tan espeluznante lugar?  ¡Dios no decide por ti! Te ama, es bueno, pero la decisión de tu destino eterno es tuya. 

 

Dios no puede pasar por alto el pecado como si no existiera. Desea que todos nos apartemos de malos caminos (Ez. 18:32, 33.11). Él respeta la decisión humana, aunque conoce las consecuencias eternas de rechazar Su gracia.

 

A quienes solo piensan en el grande amor de Dios, lean Hebreos 12:5-6, 25, 28-29. O es Cielo o es infierno.  Sin intermedios.

 

La fe en Cristo es la que nos prepara para la vida más allá de la muerte: El que cree en el Hijo de Dios no será condenado; (Jn.3:18).  A los desobedientes e incrédulos, eternidad en el lago de fuego. El destino eterno se determina hoy y ahora.

 

Quiero que recuerdes que el viaje a la eternidad es instantáneo. Como mueres, así quedarás hasta el juicio final.

 

Hoy es el día de salvación. Si comparecieras hoy delante de Dios, ¿en quién estaría puesta tu esperanza: en tus obras o en Jesucristo?

 

Continuaremos…

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

jueves, 6 de agosto de 2026

¿Habrá vida luego de la muerte?

¿Existe el infierno? (3)

Jueves 6/8/26

1 Corintios 6:14: “Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder”. Amén.

La Biblia enseña que la muerte no es el final. Aunque el cuerpo si muere, el ser humano comparecerá delante de Dios.

Un día habrá resurrección y juicio: unos serán para vida eterna y otros para condenación (Daniel 12:2; Hechos 24:15). Después de la muerte vendrá el juicio. Y solo se muere una vez (Hebreos 9:27).

Hoy es tiempo de mirar a Cristo. La vida eterna no se alcanza por méritos humanos, buenas obras, ni religiosidad externa, sino por la fe en Jesucristo. Solo en Él se encuentra perdón, salvación y esperanza segura.

El Cielo es la promesa de Dios para los redimidos. Allí no habrá muerte, llanto, ni dolor, porque Dios mismo estará con Su pueblo (Apoc.21:1-4).

El infierno es una realidad seria. Jesús habló mucho de él. No para despertar curiosidad ni sensacionalismo, sino para llamar al arrepentimiento.

Es el lugar de la separación eterna de Dios, por rechazar la gracia que ofrece Cristo. Este mensaje no es para atemorizarte, sino para invitarte, con amor de Dios, a venir a Cristo.


Hay quienes piensan que el infierno es un mito o figura literaria, pero la Biblia enseña que es real. Creado originalmente para Satanás y sus demonios (ángeles caídos), no para el ser humano (Mt.25.41).  El pecado te arrastra a ese lugar.


Y tras la muerte no hay más oportunidades. Quien está en Cristo no verá el infierno.

El Señor sigue llamando con misericordia. Si la muerte no es el final, la pregunta más importante no es cuándo moriremos, sino dónde pasaremos la eternidad.

Continuaremos…

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

miércoles, 5 de agosto de 2026

¿Habrá vida luego de la muerte? 

¿Existe el infierno? (2)

Miércoles 5/8/26

Eclesiastés 12.7Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”. Amén. 

Después de la muerte física, el cuerpo comienza su proceso de retorno a la tierra. Pero el aspecto espiritual del ser humano continúa existiendo. 

En la resurrección final y el juicio —eventos fundamentales de la fe cristiana— todos, ante Dios, seremos juzgados. La muerte no es el final de nuestra existencia. 

A los redimidos Dios concede el don de vida eterna: una existencia gloriosa que supera todo pensamiento. 

Como está escrito: «Cosas que ojo no vio, oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman» (1Cor.2:9). 

La vida eterna consiste en conocer al único Dios verdadero y a Jesucristo, a quien Él envió (Jn.17:3). 

Los hijos de Dios viviremos eternamente en Su presencia. En contraste, «el alma que pecare, esa morirá» (Ez.18:4,20). Jesucristo, Dios hecho hombre, vino para pagar el precio de nuestros pecados y ofrecernos el regalo de la vida eterna. 

Como profetizó Isaías: «Mas él herido fue por nuestras rebeliones... el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados» (53:5). 

Jesús confirmó Su victoria sobre la muerte al resucitar. Él mismo declaró: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá» (Jn.11:25). Su resurrección es prueba de que existe vida después de la muerte. 

La resurrección no fue un acontecimiento oculto. Más de 500 personas vieron vivo a Jesús después de resucitar (1Cor.15:6). Y, como Él resucitó, también quienes le pertenecen resucitarán cuando Él venga (1Cor.15:23). Cristo es las primicias de una gran cosecha de resucitados.

 

Continuaremos…

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

martes, 4 de agosto de 2026

 Martes 4/8/26

¿Habrá vida luego de la muerte?

¿Existe el infierno?

1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida del Señor Jesucristo”. Amén.

¿Terminará todo en la tumba? La muerte es el fin de la vida terrenal. Una especie de transición hacia una siguiente fase.  Donde se distinguen solo 2 destinos: cielo o infierno. 

¿Por qué vino la muerte? Lee en Génesis 3 .  El verso 17 dice: Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Y el apóstol Pablo lo ratifica en Romanos 3.23 y 5.12.

El pecado de Adán y Eva trajo la muerte física, que afecta al cuerpo, no al alma.  

Los que confiamos en Jesucristo, el Hijo de Dios, tenemos promesa de vida eterna; los que no, están destinados a condenación eterna. Sea para vida o condenación, una eternidad espera.

Dios es eterno, sin principio ni fin, pero los seres humanos, sí tenemos inicio y fin . No somos eternos como Dios, aunque nuestra alma no muere.

Siendo el ser humano tripartito: con el espíritu nos relacionamos con Dios. En el alma están emociones, pensamientos y voluntad: el “yo”. Y el cuerpo es el estuche que guarda el alma.

¿Te cuestionas si existe vida después de la muerte? ¿Si cielo o infierno son reales o simbólicos? ¿Si es la muerte una transición? Etc. O si ¿todos vamos al mismo lugar después de morir, a ningún lado, o a destinos diferentes?

La Palabra de Dios, infalible y sin contradicciones, tiene respuestas. Continuaremos…

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

domingo, 2 de agosto de 2026

La Sangre Preciosa de Jesucristo

Lunes 03/08/26


1 Pedro 1.17-19 “Y si invocan por Padre a aquel que, sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, condúzcanse en temor todo el tiempo; sabiendo que fueron rescatados de su vana manera de vivir, la cual recibieron de sus padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo…”. Amén.

 

El derramamiento de sangre fue esencial para la fe cristiana: sin un sacrificio, nadie podía relacionarse con el Padre celestial. El Señor diseñó la redención demostrando conexión entre derramamiento de sangre y liberación del pecado.

 

En el Antiguo Testamento, dio instruyó que solo se ofrecieran sacrificios de animales sin defectos. Para que todos entendieran que el pecado traía consecuencias terribles y resultaba en muerte.

 

La primera muerte registrada en la Biblia fue la del animal cuya piel se convirtió en la cobertura de Adán y Eva después de que pecaron (Gén.3.11-13, 21).

 

Más adelante, los israelitas tenían que hacer sacrificios para ser redimidos de sus pecados; cada vez que llevaban un cordero o un par de palomas al sacerdote, reconocían que “la paga del pecado es muerte” (Rom.6.23).

 

Posterior, Dios envió a su Hijo para pagar el precio de nuestros pecados, de una vez y para siempre.

 

¡Fuimos “rescatados”, con la sangre preciosa de Cristo! Estemos siempre agradecidos por Su regalo tan especial.

 

Jesucristo sacrificó su vida para que podamos disfrutar de una relación personal con el Padre celestial.

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: En.Contacto)

Esos momentos de debilidad

Domingo 02/08/26

Jueces 16.20-21Entonces le gritó (Dalila): ¡Sansón, los filisteos te van a atacar! Y cuando Sansón despertó, creyó que podría escapar como en otras ocasiones, pero no sabía que el Señor ya se había apartado de él21 Y así, los filisteos lo capturaron, le sacaron los ojos y lo llevaron a Gaza; allí lo sujetaron con cadenas a un molino que había en la cárcel”. Amén.

 

Si no aprendes a enfrentar tus debilidades, vendrán problemas a tu vida. Cuando llegue la tentación, corre hacia Dios, en busca de fuerzas para tomar la decisión correcta.

 

La vulnerabilidad nuestra puede acercarnos a Dios o alejarnos. Lo podemos ver en 2 historias del Antiguo Testamento: José y Sansón.

 

Ellos enfrentaron tentaciones similares, pero reaccionaron diferente. Cuando la esposa de Potifar intentó seducir a José, él la rechazó (Gén.39.7-9). Sufrió por su decisión, pero en su tiempo, recibió bendiciones sin medida.

 

Sansón, en cambio, cedió voluntariamente a Dalila, y experimentó algo muy diferente. Por demás, trágico.

 

Sansón, eligió el camino de la autocomplacencia. Justificó su debilidad. Cambió la bendición de Dios y la fuerza sobrenatural por placeres terrenales.

 

Al enfrentar momentos de tentación, podemos actuar como José o como Sansón. La decisión es nuestra.

 

Aprendamos a depender de Dios, a obedecerlo y a buscar Sus fuerzas para tomar las mejores decisiones. No lo olvides.

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: En.Contacto)

sábado, 1 de agosto de 2026

Verdad Sobre La Trinidad  2/2

Sábado 01/08/26


Mateo 28.18-20 “Jesús se acercó y dijo: Toda autoridad me ha sido dada en Cielo y Tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos en todas las naciones, y bautícenlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enséñenles a cumplir todas las cosas que les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Amén.

 

Reconfirmamos que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen sus roles únicos, aunque son uno, en esencia y propósito. La Trinidad no es una jerarquía, eso no es bíblico. La Biblia muestra que las tres personas de la Trinidad son plenamente Dios.

 

El Padre: El Señor Jesucristo se refiere a Dios como su Padre (Marcos 14.36; Juan 5.17-18).

 

El Hijo: Juan 1.1 identifica a Jesús como divino. Aunque Él nunca se llamó a sí mismo Dios, fue su Padre quien le aplicó ese título (Hebreos 1.8). Además, afirmó ser uno con el Padre (Juan 10.30).  Reconoció tener autoridad ilimitada (Mt.28.18), y aceptó adoración (Juan 9.38).

 

El Espíritu Santo: Al igual que el Padre, la Biblia presenta al Espíritu Santo como omnisciente (1Cor.2.11), y como omnipresente (Sal.139.7). La divinidad del Espíritu Santo se confirma cuando Cristo instruyó a los discípulos a bautizar en el nombre de los tres miembros de la Deidad (Mt 28.19).

 

La Biblia confirma que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Dios. Funcionan como una sola unidad. Nadie es más importante o menos esencial. Los tres están enfocados en su plan para la humanidad: de salvación, transformación y gloria para Dios.

 

¡Que tus dudas hayan sido aclaradas!

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: En.Contacto)

jueves, 30 de julio de 2026

Solo Dios nos Limpia

30/07/2026


Isaías 1:16, 18, 20 (RVC) "¡Lávense! ¡Límpiense! ¡Aparten de mi vista sus malas acciones! ¡Dejen de hacer lo malo! 18El Señor dice: Vengan ahora, y pongamos las cosas en claro. Si sus pecados son como la grana, se pondrán blancos como la nieve. Si son rojos como el carmesí, se pondrán blancos como la lana. 20Pero si no quieren y son rebeldes, serán consumidos por la espada. Sí, la boca del Señor lo ha dicho”.  Amén.

 

¿Qué significa la grana? Es una tintura roja brillante que se usaba para teñir. La ropa se teñía 2 veces para que el color quedara firme. Ni la lluvia ni el lavado lo quitarían. 

 

El pecado es igual. Ningún esfuerzo humano puede quitarlo. Está arraigado en el corazón del hombre, de manera más que extrema. Solo Dios puede limpiar el pecado del corazón humano.

 

Es preciso entender qué significa arrepentíos y convertíos, para que sean borrados sus pecados (Hechos 3:19). Solo aceptando el sacrificio de Jesús por nosotros podemos recibir lo que nadie más puede darnos: un corazón limpio.

 

Es una petición que debemos hacerle al Señor.  Además, de que perdone nuestros pecados. ¡Cuando Dios nos perdona, también nos limpia!

 

Feliz jueves.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: TPSH010218)

miércoles, 29 de julio de 2026

 Ideas fundamentales para amarDios -2/2-

Miércoles 29/07/26 

Mateo 22.37-38 “Jesús le respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 38 Este es el primero y más importante mandamiento”. Amén.

Estamos confirmando bíblicamente cómo amar a nuestro Señor: con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente. Es decir, con cada parte de nuestro ser.

Se trata de que todo esté centrado en Él. Por eso, mientras más conocemos a Dios, más crece nuestro amor por Él. Entonces habrá desborde de adoración, sumisión y agradecimiento.

c) También se nos manda a amar a los demás. Mateo 22.39 dice: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Dios derramó su amor en los corazones de sus hijos mediante el Espíritu Santo, a fin de que lo hagamos fluir hacia otros.

Amar a la familia, a los hermanos en la fe, a los amigos, a los compañeros de trabajo, a los desconocidos… ¡a todos! Incluso a nuestros enemigos (Lc. 6.27). ¡Uff, qué difícil!

Cuán difícil es amar a quienes van en contra de lo que hacemos o decimos; pero también a ellos debemos amar. Cristo nos enseña a amar sin condiciones, incluso a quienes nos atacan o nos odian. Es vivir conforme a lo que deseamos recibir de los demás.

Al comprender el gran amor de Dios, somos capacitados para amar a los demás. Él nos creó para amar, y puede llenar nuestro corazón abundantemente. Se trata de disponer el corazón y dejar obrar al Espíritu Santo.

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: En.Contacto)

martes, 28 de julio de 2026

Ideas Fundamentales Para Amar a Dios 

Martes 28/07/26

 

2 Timoteo 1.7-8  RVCPorque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor…”. Amén.

 

¿Será que Dios creó al ser humano para expresar su amor tan grande?

 

Anhelar amar más a Dios es tan importante. Él ha dado a sus hijos un espíritu de amor. Nos transforma suave y silenciosamente, a medida que nos acercamos al Señor Jesucristo.

 

Veamos algunas ideas fundamentales para ayudarnos a amar como Dios:

 

a…Fuimos creados para amar a Dios y ser amados por Él.  Pero nuestra capacidad para recibir y corresponder al amor de Dios se vio dañada por el pecado. Por eso, no siempre sentimos su amor, ni logramos amarlo como es debido.

 

El amor humano es imperfecto. Está contaminado por el egoísmo. Se mezcla con sentimientos como deseo y cariño. Pero el amor de Dios, el ágape, es perfecto, abnegado, y siempre busca lo mejor.

 

La mayor muestra de su amor se resume en Romanos 5.8: Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo pecadores, Cristo murió por nosotros.

 

b…En Cristo, la capacidad de amar fue restaurada. Pero seguimos amando a Dios de manera superficial. ¿Será necesario pedirle a Dios que nos muestre cómo amarlo?   La respuesta está en Mateo 22.37: Con todo el corazón, el alma, y la mente.

 

Continuaremos…

 

Feliz día.

¡Dios te bendiga!

Evangelista Wilda Messina

(Referencia: En.Contacto)

  ¿Habrá vida luego de la muerte? ¿Existe el infierno? (4) Viernes 7/8/26 Mateo 25.41 “Dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí...