Juan 20.29 PDT “Jesús le dijo: ¿Tú creíste porque me viste? Afortunados los que creen sin haber visto”. Amén.
¿Sabes que pasa por
la mente de corredores de maratones? Consideran los desafíos del
recorrido y planifican la mejor manera de enfrentarlos.
Si
solo se concentran en las dificultades, fallarán. Ellos suelen imaginarse cruzando la línea de la meta. Sería de sabios
mantener un patrón de pensamiento similar.
Cada maratón es una
tarea ardua, y los corredores se preparan para ganar.
Los cristianos que se
detienen, por miedo, barreras del idioma o no saber cómo empezar, se
deben preparar y poner su confianza en Dios. El no saber no debe frenarles.
Estamos llamados a compartir
el mensaje de esperanza, de buenas nuevas para todos. Por lo que es
necesario prepararnos con Palabra viva para compartir.
Identifiquemos
las limitaciones que tenemos, llevémosla a los
pies del Señor. Parémonos en fe, preparémonos, y corramos la
buena batalla del Señor. Él ha prometido estar con nosotros hasta el fin.
Cristo
dijo que lo que es imposible para el hombre es posible para Dios (Lc.8.27).
Al decidir confiar
en Dios, nos asombraremos de lo que Él logrará por medio de nosotros.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)