Marcos 1.35 ”De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó y salió de la ciudad para ir a orar a un lugar solitario”. Amén.
¿La
oración forma parte de tu rutina diaria? No cuando vayas a salir, a comer, o a hacer cosas por el estilo, sino en
los momentos en que tu atención está enfocada solo en Dios.
Estamos
claros que orar en cualquier momento es valioso, pero también necesitamos establecer un tiempo y lugar para
encontrarnos con el Señor, todos los días.
El Señor
Jesús, siendo el Hijo de Dios, lo
hizo, cuanto más nosotros. Él sabía que sus actuaciones no eran por
iniciativa propia, sino en dependencia del Padre, por lo que debía
conectarse todos los días.
Nuestro Señor
Jesús fue ejemplo perfecto de vida guiada por el Espíritu. ¡Y debemos seguir sus pasos!
Hoy, es momento
perfecto de poner nuestras preocupaciones a los pies de Él, buscar su guía,
protección, y confiar en su provisión, así como para orar por
otros.
Cuan
cierto es que muchas cosas compiten por nuestro tiempo, pero esforcémonos
un poquitito más, y hagamos de la oración parte de nuestro día. Nos dará
base firme, sin importar lo que venga.
Feliz día.
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)