martes, 18 de agosto de 2015

“Dios Está en Control”

MEDITACIÓN 17.8

1 Corintios 13.12 “Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”

Si bien Es cierto que Dios es bueno, y que está en control, también es cierto que nos pasan cosas malas. Aunque está dentro del poder del Señor dar a todos una existencia perfecta, eso no sería lo mejor para nosotros. Las pruebas y sufrimientos nos conducen, a menudo, al Padre celestial. Y para aquellos que ya somos sus seguidores, Dios usa circunstancias adversas para hacer madurar nuestra fe y conformarnos a la imagen de su Hijo.

En su omnisciencia y sabiduría, Dios permitirá que desastres y males toquen nuestra vida para que podamos aprender de la experiencia. El crecimiento, ya sea de compasión, confianza o entendimiento, es bueno. Si pudiéramos dar un vistazo a cada escena de nuestra vida, veríamos al Señor actuando soberanamente para llevar a cabo su gran propósito para nosotros.

Romanos 8.28 dice: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Algunas veces, vemos resultados inmediatos de las pruebas. Pero otras, tenemos que esperar meses o años (o hasta que lleguemos al cielo) para entender plenamente lo que Dios estuvo haciendo por medio de esas circunstancias.

El sufrimiento y el mal son partes inevitables de un mundo caído. Pero tenemos la seguridad de que Dios está en control del universo, incluyendo el diminuto rincón que ocupamos. Cuando Él permite que sucedan cosas malas, podemos estar seguros de que seguirá dándonos guía y consolación, al mismo tiempo que nos moldeará para convertirnos en las personas que Él quiere que seamos.

(De Encontacto.org)


viernes, 14 de agosto de 2015

“La Gracia y la Santidad de Dios”

MEDITACIÓN 14.8

Tito 2.11-12 “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”

Una de las expresiones más grandes del evangelio  se encuentra en Tito 2:11, donde Pablo nos dice: “La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”.

¿Cómo puede haber una noticia mejor que ésta? Lo que no fue visible por muchos siglos, y lo que una vez no estuvo disponible, está ahora a la vista. Además, esta gracia se ha manifestado no solo para el beneficio de unos pocos elegidos, sino para “todos los hombres”. Es lo que el apóstol llama en otro lugar el “poder de Dios para salvación” (Romanos 1.16).

Con tal poder a nuestra disposición, a veces nos sentimos decepcionados cuando encontramos que hay varios capítulos dolorosos en el libro de la gracia. Para la mayoría de las personas, la palabra “poder” da a entender transformación instantánea y logro fácil. Muchas veces olvidamos que la gracia es un maestro de escuela que ha aparecido con instrucciones muy específicas.

En Tito 2.12 descubrimos esta enseñanza. Este maestro ha aparecido para “[enseñarnos] que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”. Podemos aprender a decir no al pecado y a los deseos mundanos. Podemos aprender en qué consiste la santidad, y también encontrar maneras acertadas de adquirirla y demostrarla. 

Además, podemos hacer esto aquí y ahora, aunque nuestro entorno parezca poco receptivo. Y es solo por medio de la gracia de Dios que podemos tratar de tener una vida recta.

Este aprendizaje puede tomar tiempo, pero el progreso en esta escuela es tanto un tributo a la gracia de Dios, como son los cambios inmediatos que a veces se producen en una persona después de ser salva.


(De Encontacto.org)

jueves, 13 de agosto de 2015

“Una Invitación Especial”

MEDITACIÓN 13.8

Génesis 12.1-8 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de 75 años cuando salió de Harán. Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron. Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido. Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.”

Dios, el Creador del universo, nos elige. Y lo hace, no solo para salvarnos de la eternidad en el infierno. Su amor va más allá de eso. Él quiere tener una relación estrecha con nosotros. Lo cual requiere:

Compromiso. Dios prometió que haría de Abraham una nación grande. Le pidió al futuro patriarca que le demostrara su sumisión obedeciendo la orden de dejar su tierra para ir a una tierra desconocida. El compromiso del Señor para con nosotros es claro. Nos rescató del pecado por medio de su Hijo Jesús, envió el Espíritu Santo para morar en nosotros, y nos prometió vida eterna. Nuestro compromiso es la obediencia, tanto en actitud interior como en acciones exteriores.

Comunicación clara. Para desarrollar una relación cercana, dos personas se expresarán pensamientos y sentimientos profundos, y se escucharán mutuamente con atención. Dios nos habla de sí y de sus planes por medio de las Sagradas Escrituras, y Él también está dispuesto a escuchar (Salmos 10.17). El tiempo que pasamos orando y meditando en su Palabra revela nuestro compromiso con la comunicación, que incluye escuchar, hablar y entender.

Franqueza. Dios nos habla sinceramente de lo que somos, de la condición del mundo, y de la única solución: Jesucristo. Nos dice claramente las verdades difíciles sobre nosotros, pero también nos alienta y nos ayuda en nuestros esfuerzos por obedecerle. Nuestra parte consiste en ser francos con Él en cuanto a nuestros pensamientos, acciones y emociones.

La salvación es apenas el primer paso de la vida en Cristo (Juan 3.16). ¿Ha aceptado usted la invitación de relacionarse con Jesucristo?
 (De Encontacto.org)

miércoles, 12 de agosto de 2015

"Todo Aquel Que No Tiene a Cristo, Es Esclavo De Satanás"

Les comparto el siguiente artículo, escrito por mi hermano en Cristo Mauricio Natera, en su página de Facebook.   Está  Excelente.  Léelo y medítalo.


Nota: No se enoje sin antes leer.

Para que los amigos no se sientan mal conmigo, quiero aclararles que lo que pondré aquí esta basado en la palabra de Dios no en la mía.  Repito, lea detenidamente y abra su Biblia antes de enojarse conmigo.

DIOS DIVIDE LA HUMANIDAD EN DOS GRUPOS:


GRUPO 1:  Compuesto por los redimidos, osea los que Él compró con la sangre de Cristo, en otras palabras los que se arrepintieron, se convirtieron y que de ser criaturas de Dios pasaron a ser hijos de Dios.

GRUPO 2: Este grupo está compuesto por el resto del mundo. Mayormente cuando en la Biblia se habla del mundo, se refiere al resto de la población que aun no ha conocido a Cristo; de hecho, cuando un Cristiano se aparta y vuelve atrás la gente dice: "se fue pal' mundo"

Acerca de esas personas que aún no han conocido a Cristo, las cuales gozan de la gracia común y de la misericordia de Dios, pero que espiritualmente están muertos, en la primera carta de Juan,  la Biblia se refiere a ellos, y dice: 
      "Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno" 
       (1 Juan 5:19).

En la primera parte de este versículo, Juan se refiere a los Cristianos, y por eso dice "sabemos que somos hijos de Dios"; y en la segunda parte al mundo, y dice claramente que esta "bajo el maligno".

Si aún cree que no está muy claro lo anterior, veamos que le dijo el mismo JESÚS al apóstol Pablo, pero ponga mucha atención al versículo 18, cuando Jesús envió a Pablo a predicar le dijo: 16.-"Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti.    17.-Librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío.   18.-Para que ABRAS SUS OJOS para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la POTESTAD DE SATANÁS A DIOS; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados" (Hechos 26:16-18)

Es tan maligno y corrompido ese sistema de pecado del mundo que Dios es celoso con los Cristianos, con aquellos a los cuales derramó de su Santo Espíritu.  Y a aquellos cristianos que coquetean y hacen amistad con el mundo, Dios les llama ADÚLTEROS, osea, infieles, veamos: 
      "Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.  (Santiago 4:4)

Ese dominio mental, esa influencia de corrupción, mentira, malos deseos, ira, enojo, engaño, maldad, deseo insaciable por deleites -de tal forma que terminando una fiesta o una parranda hoy, ya se esta pensando en la próxima-, y que aun así, en esa condición sigues creyendo que con todo y eso estás "Bien" con Dios;   por lo cual ni entiendes, ni quieres, ni aceptas el evangelio de CRISTO, todo eso tiene un nombre y se llama: CEGUERA ESPIRITUAL.

Quien es el causante de esa ceguera? Vamos que dice la Biblia:   "Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto"  "En los cuales el dios de este siglo (SATANÁS) CEGÓ el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Corintios 4:3-4)

Dios, a través del profeta Isaías, define el estado espiritual de los inconversos de manera mas clara aun:  "No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender" (Isaías 44:18).

Espero que después de leer esto dejes de decir los evangélicos se creen esto o lo otro, y que te concentres más en tomar conciencia de tu condición espiritual y de rebeldía a Dios, y escapar de una condena segura.

Ya leíste lo que dice la Biblia de la condición en la que te encuentras, pues ahora lee cual es la salida, y cómo se pueden romper esas ataduras.   Dios a través de SU Palabra, no solo nos revela nuestra condición espiritual, sino que también nos revela el plan de salvación, que El nos tiene preparado a modo de solución, por eso a los que aun están presos les dice:   Así que, si el Hijo (JESÚS) os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:36)

También nos hace ver que en Cristo hay un pasado y un presente, y que el pasado ya no cuenta, y que con Cristo se anula esa sentencia condenatoria que teníamos:   "Y vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados" "Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz"  "y despojando a los principados y a las potestades (Satánicas) los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz" (Colosenses 2:13-15)

RECUERDA MI AMIGO, DIOS NO QUIERE QUE NADIE SE PIERDA, POR ESO HAY TODO UN PLAN DE SALVACIÓN !

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna"   "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él"    "El que en ÉL cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios"  (Juan 3:16-18)


No tienes porqué vivir sin Cristo, sin esperanza y sin Dios...ven acepta a Cristo hoy y pasa a formar parte del rebaño del buen pastor... que es JESÚS!!!


Dios te bendiga
Mauricio Natera

“Nuestro Fundamento Firme”

MEDITACIÓN 12.8

Lucas 6.46-49 “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”

Dios tiene maneras de sacudir al mundo. Literalmente, causó un temblor cuando Jesús murió en la cruz, y Hebreos 12.26 describe un tiempo en el futuro cuando el mundo experimentará una demostración semejante de su poder y su presencia.

Asimismo, Dios permite hoy que los fundamentos de nuestro mundo sean sacudidos, ya sean las alianzas políticas, los sistemas financieros u otras formas de seguridad humana. Entonces podemos ver la fragilidad de las estructuras en las que hemos basado nuestras esperanzas.

Las personas también son sacudidas cuando una familia experimenta una crisis, o un matrimonio comienza a deshacerse. Si hemos construido sobre los frágiles cimientos de la sabiduría humana, del orgullo y del amor condicional, las cosas pueden parecer estar bien durante un tiempo, pero colapsarán cuando golpee la tormenta.

Aunque la adversidad nos afecta a todos, podemos tener paz al saber que Dios siempre tiene un propósito mayor cuando permite trastornos en nuestro mundo. Los tiempos difíciles pueden sacarnos de la apatía, recordándonos que no debemos confiar en nosotros mismos o en las cosas de este mundo. Hay solo un fundamento seguro: una relación profunda y genuina con Jesucristo, quien estará con nosotros en todas las turbulencias.

No basta con que disfrutemos de la seguridad de saber que nuestra “casa” está construida sobre un fundamento sólido. Como embajadores de Dios en la Tierra, tenemos la responsabilidad de extender su compasión a las personas cuyas vidas se están derrumbando.
 (De Encontacto.org)

martes, 11 de agosto de 2015

“Adversidades Auto-infligidas”

MEDITACIÓN 11.8

Salmos 119.65-72 “Bien has hecho con tu siervo, Oh Jehová, conforme a tu palabra. Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído. Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra. Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos. Contra mí forjaron mentira los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. Se engrosó el corazón de ellos como sebo, mas yo en tu ley me he regocijado. Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos. Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata.”

Las dificultades que enfrentamos se originan de una de 3 fuentes.
   -Algunas son enviadas por Dios para probar nuestra fe,
   -Otras son el resultado de los ataques de Satanás,
   -Y otras se deben a nuestras decisiones pecaminosas.

Al considerar estas 3 causas, creo que la mayoría de nosotros diría que la más difícil de soportar es la última, porque no tenemos a nadie a quien culpar sino a nosotros mismos, y porque nos parece que nada bueno aportarán. Después de todo, la Biblia dice que cosecharemos lo que hemos sembrado (Gál 6.7), por lo que no vemos nada por delante, excepto una cosecha dolorosa.

Lo que esta manera de pensar no toma en cuenta es la capacidad redentora del Señor. Aunque Él nunca promete eliminar las consecuencias del pecado, sí puede usar nuestros fracasos para enseñarnos a temerle, aborrecer el mal y caminar en obediencia.

Las lecciones difíciles que aprendemos pueden también convertirse en nuestra protección contra el pecado en el futuro. Al haber experimentado el dolor producido por nuestras decisiones, somos más propensos a no tomar el mismo camino otra vez.

Dios a menudo utiliza nuestros propios errores como herramientas para captar nuestra atención. Él no impedirá que sus hijos dejen de ser castigados por su pecado, porque sabe que éste nos roba bendiciones, oportunidades y también la oportunidad de mejorar nuestro carácter.

Por más dolorosa que pueda ser su situación, dé gracias al Padre celestial por amarle y disciplinarle.

Cuando aprendemos de la experiencia, las cicatrices del pecado pueden llevar a la restauración, y a una nueva y más estrecha relación con nuestro Señor y Salvador.
 (De Encontacto.org)

lunes, 10 de agosto de 2015

“No Desaproveche sus Adversidades”

MEDITACIÓN 10.8

Santiago 1.2-4 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”

¿Está usted desaprovechando sus tribulaciones? Cada vez que Dios permite que usted atraviese una prueba es porque tiene un propósito para ella. El Señor desea que le ayude a crecer espiritualmente, y no que le hunda en la desesperación y el desaliento. Si usted responde de la manera adecuada, la prueba que pareciera destruirle se convertirá en instrumento de bendición.

La respuesta más natural a la adversidad es suplicar al Señor que nos la quite. Si eso no funciona, es posible que nos enojemos o tratemos de encontrar la salida de la dificultad o del dolor con nuestros propios medios. A veces, le echamos la culpa a otros por los problemas. Y, en verdad, es posible que otra persona haya causado el problema, pero Dios lo permitió.

No importa dónde se origine la aflicción, quiénes estén involucrados, o qué tan mala sea, en el momento que la aflicción llega ya ha sido impregnada por el amor del Padre celestial, y moldeada para lograr su buen propósito. La pregunta es: ¿Colaborará usted con Él, o se negará a hacerlo?

Tal vez la enseñanza clave se encuentra en el versículo 4 de la lectura de hoy. Dios quiere usar nuestra prueba para desarrollar en nosotros madurez espiritual, pero a menos que permitamos que ella haga su trabajo, perderemos esa oportunidad. Si pudiéramos prever todos los beneficios que el Señor ha destinado que logren nuestras pruebas, tal vez seríamos más cooperadores.

Aunque no podemos ver todos los detalles del plan de Dios, sabemos que su propósito es utilizar nuestra adversidad para darnos algo que nos falta. Aunque la experiencia sea dolorosa, descanse en los brazos consoladores del Padre celestial, y permita que Él haga su obra perfecta en usted.
 (De Encontacto.org)

viernes, 7 de agosto de 2015

“Los Efectos Adversos del Temor”

MEDITACIÓN 7.8

Mateo 6.25-34 “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

Todos sabemos que el temor produce ansiedad,  y que tiene consecuencias. Aquí tenemos algunas maneras de cómo el temor crea caos en nuestra vida y afecta a quienes nos rodean.

El temor ahoga los pensamientos y las acciones. Crea indecisión que resulta en paralización. He conocido a personas talentosas que postergan las cosas indefinidamente para no arriesgarse al fracaso. Las oportunidades perdidas causan erosión de la autoestima.

El temor puede ser un estorbo para los planes que Dios tiene para sus hijos. Cuando somos dominados por las emociones negativas, no podemos lograr los propósitos que Él tiene en mente para nosotros. La falta de confianza en uno mismo obstaculiza la fe en lo que el Señor puede hacer por medio de nosotros.

El temor puede llevar a hábitos destructivos. Para insensibilizar el dolor de la angustia y el desasosiego, algunos recurren a las drogas y al alcohol.
El temor roba la paz y el contentamiento. Cuando estamos siempre con temor, nuestra vida se centra en el pesimismo y la tristeza.

El temor crea dudas. Dios promete una vida abundante, pero si nos rendimos a las cadenas del temor, lo más probable es que no vivamos en la abundancia que Él ofrece.

Sin importar a lo que le tema, recuerde que Dios nunca le rechazará y desea darle respuesta a todas sus necesidades. Él alimenta las aves del cielo y viste la hierba con el esplendor de los lirios. ¿Cuánto más, entonces, cuidará de los que hemos sido hechos a su imagen? Nuestra única preocupación debe ser obedecer al Padre celestial, y dejarle las consecuencias.
(De Encontacto.org)

jueves, 6 de agosto de 2015

“El Poder de la Cruz”

MEDITACIÓN 6.8

Romanos 1.16-17 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”

La escena de la cruz es una paradoja.  Ella muestra el poder de Dios en lo que parece ser el momento más débil de la vida de su Hijo. Con las manos y los pies clavados en un madero, Jesús se veía totalmente impotente. Además, estaba el hecho de que permaneció allí mientras la multitud lo abucheaba, diciendo: “Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz” (Mt 27.40).

La fortaleza no siempre se revela de manera dramática; a veces, se demuestra por sufrimiento. ¿Qué poder mantuvo al Señor Jesús en la cruz, cuando con decir una sola palabra podía haber sido libre? Fue el amor divino lo que lo mantuvo allí. Con el destino eterno de la humanidad en juego, Cristo colgó en la cruz hasta que aseguró nuestra salvación.

Sin embargo, el poder de la cruz no cesó cuando Jesús finalmente terminó su sufrimiento, entregó el espíritu y murió. Su muerte abrió la puerta de la salvación a todas las personas —todos los que pasan por ella por fe son perdonadas por cada pecado, y tienen garantizado un lugar en el cielo.

Pero después de la salvación, el poder de la cruz sigue presente en la vida de los creyentes. Millones de personas han sido transformadas como resultado de la victoria del Salvador sobre el pecado y la muerte. El Señor nos hace libres de prácticas y adicciones pecaminosas, dándonos el poder para vivir victoriosamente en la justicia de Él.

¿Ha dejado usted que Cristo cambie su vida? Él no impone los beneficios a nadie. Los ofrece gratuitamente a todos los que quieran creer en Él y andar en sus caminos. Con cada paso de fe que damos, se hace mayor en nosotros la poderosa obra de Dios.
(De Encontacto.org)

miércoles, 5 de agosto de 2015

"Responsabilidad del Cristiano 2....Ejemplo en Conducta"

“El comportamiento (conducta) es un espejo en el que cada uno muestra su imagen” (Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán)

Nuestra conducta, como cristianos, está muy relacionada con nuestras creencias. Lo que creemos refleja la manera en que actuamos. Si la conducta es incoherente con lo que se cree, hay dudas de si lo creemos realmente.  Lo que hagamos debe ir de la mano con las directrices bíblicas.

Si nos aplicamos el auto-examen de Efesios 5:15-18, tratemos de respondernos lo siguiente: Estamos siendo necios e insensatos? Estamos aprovechando bien el tiempo? De alguna manera, nos atraen las bebidas o nos envolvemos en ellas?
Si alguna de estas respuesta es sí, o nos trae dudas, la recomendación es: Ser sabios (los días son malos), buscar ser entendidos de cuál es la voluntad del Señor; y, ante cualquier cosa, procurar la llenura del Espíritu Santo de Dios.

En todo momento, el cristiano, debe estar dispuesto a hacer cambios en su conducta, porque lo que somos en Cristo, y lo que Él hizo por nosotros, deben ser la base fundamental de nuestras acciones.

Por qué mantener una conducta conforme a Dios? Ver en Mateo 5:13-16: 
-  Porque somos sal de la tierra. Y ¿cómo salaremos el entorno que nos rodea? Si ésta se desvanece (se evapora, pierde su esencia), seremos sal inservible.
-  Porque también somos luz, y debemos iluminar a los demás; pero si siendo luz, nos ocultamos, pasamos como cristianos de la secreta... podrá ser alguien iluminado?  Varios de los propósitos de una conducta conforme a Dios, es que nuestra luz brille a los demás, que vean nuestras buenas obras, y que en todo lo que hagamos, glorifiquemos al Padre Celestial.

En Proverbios 20:11, vemos que no importa nuestra edad, educación, talentos o habilidades, porque aun el muchacho (como ejemplo de poca madurez), si su conducta fuere limpia y recta, será conocido por sus hechos.   El Señor no nos dejará en vergüenza, porque si aparecieren los que murmuran o calumniaren sobre nosotros, si estamos en buena conciencia, ellos serán avergonzados (1 Pedro 3.16)

Muchos cristianos muestran conductas algo desacertadas, porque sus miradas están en el comportamiento del mundo, y no en el de la Palabra de Dios y sus instrucciones.  Muchos creen que son ellos las que deben pelear por sus derechos, porque no están convencidos de que hay uno poderoso que lo puede hacer por ellos.   Otros, se empeñan en buscar su propio bienestar, en vez del bienestar de los demás.

Un cristiano con conducta egoísta, exigente, “rebusera”, lleva un mensaje errado del evangelio de Cristo.  Que tu conducta sea relativamente contraria a los estándares y motivaciones que el mundo muestra. Se sabio.

Nada hagas por contienda o vanagloria; se –verdaderamente- humilde, estima a cada uno superior a ti mismo; no mires por lo tuyo propio, sino por lo de los otros. (Filip. 2:3-4)

De nada sirve “presumir”, tener a Cristo como tu Señor y Salvador, si en tu conducta no lo imitas, ni obedeces. Recuerda, tu responsabilidad como cristiano en tu conducta es: Ser luz y no tinieblas. Y siempre ser coherente con lo que crees, dices y haces.

Y que Dios te bendiga!

Wilda 5.8.15

“La Justicia y la Misericordia de la Cruz”

MEDITACIÓN 5.8

Romanos 3.23-27 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.”

La cruz de Jesucristo nos presenta un dilema. Si el Padre celestial es bueno y amoroso, ¿por qué dejó que su Hijo soportara la agonía de la crucifixión? Desde nuestra perspectiva humana, no hay nada de amoroso en esta escena. Pero, al mirar más allá de lo evidente, veremos una maravillosa demostración de amor.

Para comprender lo que sucedió en la cruz, tenemos primero que entender que el Señor es absolutamente recto y justo. Él siempre hace lo que es correcto, y nunca actúa en contra de su Palabra. En cambio, la humanidad es pecadora y merecedora del castigo eterno. Dios no podía simplemente decidir perdonarnos, porque entonces dejaría de ser justo —la justicia requiere que se reciba un castigo por el pecado. Entonces sería, condenarnos a  todos, o idear un plan que compensara su justicia, y que  al mismo tiempo muestre misericordia.

Antes de la fundación del mundo, Él ya había ideado ese plan (Apoc. 13.8): Su Hijo inmaculado vendría al mundo en carne y hueso para llevar nuestros pecados. El Padre puso sobre Él toda nuestra culpa y todo nuestro castigo. Gracias a que el pago hecho por el Salvador satisfizo plenamente la justicia divina, el hombre pecador  puede ahora ser declarado justo. La justicia castigó al pecado, y la misericordia salvó a los pecadores.

No importa quién sea usted o lo que haya hecho, si acepta el pago de Cristo hecho a su favor, será salvo. La misericordia y el amor de Dios se demuestran por el mismo acto que pareció cruel y horrible. Este era el único plan que podía salvarnos, y el Hijo perfecto de Dios era el único calificado para dar su vida en lugar nuestro. Y además, el Señor Jesús lo hizo con gozo.
(De Encontacto.org)

martes, 4 de agosto de 2015

“Esperar con Fe”

MEDITACIÓN 4.8

Salmos 33.18-22 “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia, Para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre. Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado. Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, según esperamos en ti.”

Nuestra cultura no enseña la paciencia. Basta con ver la frustración de los conductores detrás de un auto que no comienza a avanzar al instante en que la luz del semáforo cambia a verde. Por un retraso de dos segundos, los ánimos se caldean y suenan la bocina. Vivir en una cultura apresurada nos ha programado para esperar que todo se haga de inmediato, y eso incluye las respuestas a nuestras oraciones.

A veces, me he sentido impaciente y frustrado con el Señor cuando no ha actuado de acuerdo con mi plan. Incluso he intentado manipular las circunstancias para poder presentarle la solución, y pedir después su bendición. Pero, lo que puede ser una demora para mí, es el momento perfecto para Él. Un Dios omnisciente que creó al tiempo y lo gobierna, nunca puede estar retrasado.

Esperar en el Señor requiere fe. Solo porque no podemos ver lo que Él está haciendo, no significa que está inactivo. Nuestro Padre celestial trabaja fuera de nuestro mundo visible, arreglando y dirigiendo los acontecimientos para llevar a cabo su plan para nuestra vida. Su trabajo es como una semilla plantada profundamente en un jardín —no podemos ver el proceso bajo la tierra. Pero así como al final aparece una pequeña planta, podemos confiar en que, con el tiempo, el resultado ordenado por el Señor se hará evidente.

La solución a cualquier problema que usted esté enfrentando, está en las manos de Dios. Aférrese con firmeza a la verdad de que Él le ama, de que Él lo sabe todo, y de que su poder vence todos los obstáculos. Entonces podrá, confiadamente, andar por fe, no por vista, sabiendo que en sus planes, los buenos propósitos que Dios tiene se cumplirán. Con el tiempo, sus ojos verán la evidencia de su fidelidad.

(De Encontacto.org)

Lunes 02/11/26 Para Experimentar el Amor de Dios

Efesios 3.14, 16 “ Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,   para que os dé, conforme a las riquezas de...