martes, 8 de marzo de 2016

"Un Mensaje que Perdura"

MEDITACIÓN 8.3

Job 23.10-14 "Mas Él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro. Mis pies han seguido sus pisadas;  Guardé su camino, y no me aparté. Del mandamiento de sus labios nunca me separé;  Guardé las palabras de su boca más que mi comida. Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar?  Su alma deseó, e hizo. El, pues, acabará lo que ha determinado de mí;  Y muchas cosas como estas hay en él"

Imagínese que vamos a un lujoso restaurante para cenar. La mesa está arreglada con un fino mantel, vajilla de porcelana y copas de cristal. El camarero le coloca su plato, pero en medio de ese bello plato de porcelana hay apenas un malvavisco. ¡Qué decepción! En vez de recibir una nutritiva y sustanciosa comida, lo que le sirven es una pelota esponjosa de azúcar que no le ofrece ninguna satisfacción.

Si no somos cuidadosos, nuestra vida puede llegar a parecerse a esa decepcionante cena. En vez de ser cristianos con un mensaje lleno de esperanza, podremos llegar a ofrecer solo un poco de dulzor. El mensaje de Dios es para nutrir y sostener: A nuestros familiares, amigos, e incluso nosotros mismos, porque no podemos quedar satisfechos con una pobre nutrición. Nuestro Padre celestial quiere que influenciemos a las personas, a tal punto que les resulte imposible ser las mismas después de habernos conocido.

Si el Señor está creando un mensaje valioso en nuestra vida, debemos recibir todo lo que nos presente y que venga de Él. Cuando algo malo es filtrado por la voluntad permisiva de Dios, Él sacará algo bueno de eso (Romanos 8.28). A decir verdad, una persona puede dar un mensaje de esperanza con mayor efectividad si ha sufrido. En medio de sufrimiento, buscamos consuelo de quienes han enfrentado algún dolor parecido al nuestro. De igual modo, los demás confiarán en el consuelo que les demos, si ya hemos pasado por lo mismo.

Sean cuales sean las circunstancias, debemos evaluar lo que Dios está haciendo en nosotros. Cuando buscamos primero sus propósitos y sus lecciones, apresuramos el momento en que nuestro mensaje de vida refleje la esperanza que se encuentra en Cristo Jesús. (De Encontacto.org)


lunes, 7 de marzo de 2016

"Un Mensaje de Vida"

MEDITACIÓN 7.3

Mateo 5.13-16 "Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."

¿Qué mensaje estás transmitiendo? Cada persona da testimonio de sus convicciones y prioridades según la manera como vive. Jesús dijo que, para un mundo que nos observa, los creyentes debemos ser como la sal y la luz, que simplemente no pueden ser ignoradas. Si añadimos sal a la sopa, el mejor sabor es evidente; y cuando iluminamos una habitación, la oscuridad huye. Nuestro carácter, conducta y conversación deben ser una declaración fuerte y clara de la importancia de Dios, la necesidad de Jesucristo, y el poder del Espíritu Santo.

Para vivir de una manera que glorifique al Señor, debemos comenzar por la lectura y el estudio de las Sagradas Escrituras. Al meditar en su Palabra, Dios nos habla, y nosotros asimilamos gradualmente sus principios. Esto nos permite influenciar positivamente al mundo.

Una buena manera de aprender las lecciones de la Biblia es mediante el estudio de la vida de grandes siervos de Dios, como Abraham, Moisés, Daniel, David, Ester, María y Pablo. Uno pudiera dedicar muchas semanas en el mensaje de vida de cada uno de ellos, como está revelado en la Biblia. Sus historias tienen mucho que enseñarnos en cuanto a la manera de enfrentar las situaciones, lo que descubrieron mediante sus errores y cómo se relacionaban con Dios.

Por estos relatos bíblicos, y también por otros pasajes, aprendemos que nuestro Padre celestial tiene un propósito para nosotros. Él desea conformarnos a la imagen de su Hijo Jesucristo. Reconociendo esto, podemos establecer un ejemplo que los demás podrán imitar. Como dijo Pablo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11.1).

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

 (De Encontacto.org)

#JesúslaSaldelaVida

viernes, 4 de marzo de 2016

"El Peligro de la Conversación Frívola" y "Las Palabras de Nuestra Boca"

Meditaciones 4.3 y 3.3
4 de marzo
"El Peligro de la Conversación Frívola" Proverbios 12.13-22 "El impío es enredado en la prevaricación de sus labios; el justo saldrá de la tribulación. El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; le será pagado según la obra de sus manos. El camino del necio es derecho en su opinión; el que obedece al consejo es sabio. El necio al punto da a conocer su ira; el que no hace caso de la injuria es prudente. El que habla verdad declara justicia; el testigo mentiroso, engaño. Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; la lengua de los sabios es medicina. El labio veraz permanecerá para siempre; la lengua mentirosa sólo por un momento. Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; alegría en el de los que piensan el bien. Ninguna adversidad acontecerá al justo; los impíos serán colmados de males. Los labios mentirosos son abominación a Jehová; los que hacen verdad son su contentamiento."

Pregunte la definición de chismear, y le dirán algo acerca de esparcir rumores. Es correcto, pero no lo es todo. Chismear incluye cualquier conversación frívola o maliciosa que dañe a alguien. En otras palabras, la conversación perniciosa es un pecado universal de lo que todos hemos sido culpables.

Por ejemplo, ¿ha hecho usted alguna vez un comentario negativo acerca de la manera como se vistió una persona? ¿Le dijo a un amigo que alguien que usted conoce debiera pensar en cambiar de trabajo? ¿Hizo comentarios acerca de la vida personal de otro individuo? Permítame hacerle una última pregunta: ¿Sintió algo en su espíritu mientras hablaba? Todos estos pueden ser ejemplos de chismes, de palabras que sí dañan, a pesar de lucir inofensivas.

Los comentarios frívolos se hacen a menudo de un modo que los hace parecer como si no fueran chismes.

Las personas enmascaran el chisme de tres maneras comunes:
1) En son de broma, 2) Usando detalles personales de los demás “como ejemplo” y 3) Disfrazando la difusión de la información como una petición de oración.

Por supuesto, no toda broma o ilustración es un chisme. El cuerpo de Cristo está llamado, sin duda, a orar por quienes están enfrentando situaciones difíciles. Por tanto, debemos conocer la diferencia entre la conversación sabia y la frívola.

La diferencia está en la motivación del corazón (Salmos 19.14). La lengua se suelta fácilmente cuando la intención es arruinar la reputación de una persona o hablar de las desgracias ajenas. Por el contrario, el deseo de agradar a Dios y mostrar su gracia a nuestro prójimo, nos mueve a decir lo que es bueno para edificar (Efesios 4.29).

3 de marzo
"Las Palabras de Nuestra Boca"   2 Timoteo 2.23-3.5 "Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.  También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita."
Chismear es considerado un pasatiempo relativamente inofensivo, en especial, cuando se le compara con pecados como el asesinato o el adulterio. Satanás ha pintado al chisme como algo insignificante, pero si examinamos esta mentira, veremos la horrible verdad. Dios, en la Biblia, pone al chisme entre los pecados más viles (Romanos 1.28-31).
Nada en cuanto al chisme es inofensivo. Ya sea que lo dicho dañe intencionalmente, o solo sea algo frívolo, una persona puede ser herida o avergonzada.
Un amigo se propuso encontrarle el origen a una dañina habladuría acerca de él. Le preguntó a una persona tras otra: “¿Dónde escuchó usted eso?” Después de conversar con 17 pastores, descubrió a la persona que había originado el rumor. Esta persona reconoció que había especulado en voz alta en cuanto a una situación que no conocía bien. Una reacción en cadena había comenzado con un hombre que sacó una conclusión apresurada mientras conversaba con un amigo.
Aunque la víctima nunca se entere de lo que se habla a sus espaldas, el chisme siempre tiene consecuencias. Las personas que riegan cuentos revelan su condición interna: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12.34). De una lengua venenosa brotan la envidia, los resentimientos o el orgullo interno.
El chisme tiene poder de herir, destruir reputaciones y dividir iglesias. No tenemos el derecho de dañar la vida de nadie. Dios es el único a quien debemos acudir cuando oigamos un rumor. Los que enfrentan pruebas necesitan de oración, no de lenguas que pregonen su desgracia (Gálatas 6.2).
(De Encontacto.org)

miércoles, 2 de marzo de 2016

"Andar en el Espíritu"

MEDITACIÓN 2.3


Gálatas 5.16-25 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu"

El Espíritu Santo es uno de los regalos más preciosos de Dios para sus hijos. Él viene a morar en la vida del creyente en el momento de la salvación, y le da el poder para vencer el pecado y vivir para la gloria y los propósitos de Dios. Pero el poder del Espíritu puede ser “desactivado” o ignorado. Solamente quienes deciden andar con Él tienen libre acceso a su poder y dirección.

Andar en el Espíritu revela confianza en Dios. Él señala el camino, y nosotros lo seguimos. Cuando Él habla, escuchamos, atendemos sus advertencias y obedecemos sus instrucciones. El camino del Espíritu es una senda de entrega que, aunque difícil, lleva a la plenitud de la vida.

El Espíritu de Dios no solo guía; da poder también, porque el reto de obedecer a Dios no es posible mediante nuestras fuerzas. El Espíritu Santo suple todo lo que necesitamos para vivir en santidad, y produce su fruto maravilloso en nosotros.

Ser guiados por el Espíritu debe ser el estilo de vida natural de los hijos de Dios. Cuando usted busca intencionalmente su presencia durante todo el día, Él está solo a un pensamiento de distancia. Si su mente se vuelve a Él, el Espíritu le hará más sensible a las cosas de Dios, y le dará un mejor entendimiento de las situaciones y de las personas que le rodean.

Dé una caminata con el Espíritu hoy, y aprenda a identificar su voz. En el momento que no tenga la mente ocupada con los afanes del día, concentre sus pensamientos en Él, pida su dirección y manténgase a la expectativa. Y cuando Dios se la dé, confíe en el poder del Espíritu Santo, para obedecerle.
(De Encontacto.org)

martes, 1 de marzo de 2016

"Lo Que Buscas...Está Aquí" 2 marzo 2016


C/ Leopoldo Navarro, Esq. Juan E. Dunant.
Ens. Miraflores.

Por internet: http://cielotvcristiana.com/
         www.radioven.net


"La Persona que Dios Puede Usar"

MEDITACIÓN 1.3

Hechos 2.1-14   Les resumo esta lectura, pero traten de leerla en su Biblia:
...Al llegar el día de Pentecostés, con todos unánimes juntos, de repente vino del cielo un estruendo el cual llenó toda la casa. Se aparecieron lenguas como de fuego, y hubo llenura del Espíritu Santo; lo cual hizo hablar en otras lenguas, según el Espíritu les guiaba.  Hubo mucha gente (de muchos lugares diferentes), confusa por lo que escuchaban; estaban atónitos y maravillados. 
...Se preguntaban ¿Qué quería decir eso? Otros se burlaban, decían que estaban borrachos. Y Pedro, tomando el mando, se puso de pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras...
Al ser llamado por el Señor a una vida de discipulado y servicio, Pedro dejó su profesión de pescador para convertirse en el líder de la iglesia en Jerusalén. Podemos aprender mucho de la transformación que experimentó por sus logros y sus fracasos.
Pedro fue el primero que reconoció públicamente que Jesús era el Mesías. Cuando el Señor preguntó a los discípulos quién creían ellos que era, Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt.16.16). Al confesar resueltamente su fe delante de los demás, no se cohibió por temor a lo que pudieran pensar. Igualmente, la base de nuestra identidad, tanto en público como en privado, tiene que ser que somos seguidores de Cristo. Nuestras palabras y acciones deben proclamar que le pertenecemos a Él.
Después del arresto de Jesús, la fe de Pedro flaqueó. Cuando lo desafiaron a decir si había estado con Jesús, lo negó. Tal como lo había profetizado el Señor, el apóstol negó tres veces su relación con Él. ¡Qué lágrimas tan amargas las del discípulo por su acción! (Mt.26.69-75). Después de su resurrección, Jesús perdonó a Pedro, y luego lo llamó a amar a las “ovejas perdidas” del mundo (Jn. 21.15-17).
En Pentecostés, después de ser lleno del Espíritu Santo, Pedro comenzó su ministerio anunciando el evangelio a miles de personas (Hch.2.6-11,41). Por medio del poder de Dios, muchos fueron salvos.
Pedro es un buen ejemplo de la clase de persona que nuestro Padre celestial puede utilizar: a alguien con fortalezas y debilidades, que aprende de sus errores y que es obediente a los propósitos del Señor. ¿Está usted resuelto a seguir el plan de Dios para su vida?
(De Encontacto.org)

lunes, 29 de febrero de 2016

"Cuál es el Deseo de su Corazón?"

MEDITACIÓN 29.2

Juan 16.23-24 "En aquel día no me preguntarás nada. De cierto, de cierto te digo, que todo cuanto pidas al Padre en mi nombre, te lo daré. Hasta ahora nada has pedido en mi nombre; pide, y recibirás, para que tu gozo sea cumplido"

Si tuvieras que nombrar el deseo que hay en tu corazón, ¿tendrías una respuesta? ¿Cuánto tiempo te llevaría expresar tu anhelo más profundo y sincero?

Por supuesto, todos tenemos una lista interminable de cosas que queremos, ya sea un televisor de pantalla grande, un vehículo nuevo, un ascenso en el trabajo o el respeto que pensamos que merecemos. A nuestra lista de deseos añadimos y quitamos cosas todos los días; nuestros deseos son, con frecuencia, dictados por lo que tienen las personas que nos rodean. A veces, ver simplemente el automóvil nuevo de un amigo nos produce la “fiebre del carro”, incluso si tenemos un automóvil excelente.

Nuestros deseos van y vienen, pero ¿qué de nuestros verdaderos anhelos? Si usted nunca ha dedicado tiempo para meditar con detenimiento acerca de este asunto, es posible que ni siquiera sepa cuáles son los deseos de su corazón. Y si ese es el caso, ¿cómo puede pedirle a Dios que se los conceda? La sencilla respuesta es que no será posible.

No saber lo que deseamos en realidad, nos lleva a presentar a Dios una serie de peticiones al azar, incoherentes y poco sinceras. A veces, el Señor responde misericordiosamente estas peticiones, y otras veces nos protege de ellas. Si nuestras peticiones no se basan en la oración y en la sinceridad de corazón, es posible que nunca entendamos por qué se quedan sin respuesta.

¿Es capaz de articular el deseo que hay en su corazón hoy? Si no es así, dedique tiempo para orar esta semana en cuanto a este asunto. Primero, pídale al Señor que abra sus ojos a lo que Él desea para usted; y luego, que cambie su corazón para que pueda apropiarse de esos deseos.
(De Encontacto.org)

viernes, 26 de febrero de 2016

"La Victoria Sobre el Pecado"

MEDITACIÓN 26.2

Tito 2.11-14 "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
El pecado no tiene favoritos. Ataca a todo el mundo, sin tener en cuenta edad, raza o condición económica. No importa la forma que tome, siempre nos tienta para que hagamos nuestra voluntad. La rebelión es dañina y atractiva, y la repetición de conductas pecaminosas nos esclaviza.
La desobediencia comienza en nuestra mente. Una vez que la mente se involucra, la influencia se extiende a nuestra conducta y avanza hasta que finalmente estamos más afianzados en ella de lo que jamás imaginamos. Todo el proceso esta impregnado por engaño. Nos decimos que lo que hacemos no tiene nada de malo. Al fin y al cabo, todo el mundo se comporta igual.
Las exigencias del pecado siguen aumentando; sus beneficios son solo a corto plazo. Al final, experimentamos vacío en vez de satisfacción, dolor en vez de bienestar y pérdidas en vez de ganancias. El pecado divide nuestra mente y nuestras emociones. Entonces pasamos menos tiempo cumpliendo con nuestras responsabilidades, y más satisfaciendo nuestras ansias. También nuestro interés y nuestra preocupación por los demás se reducen. Con el tiempo, los sentimientos de culpa y de haber sido engañados hacen sentir sus efectos y llevan a deseos autodestructivos.
La fe en Cristo nos libra de la dominación del pecado. Por medio del Espíritu Santo tenemos el poder de rechazar los hábitos que nos controlan. El camino hacia la libertad comienza con la confesión, seguida por el reconocimiento de que no podemos detenernos por nuestra cuenta y, finalmente, con el compromiso a seguir la dirección de Dios. La lucha puede ser fuerte, pero en Jesús la victoria es segura (1 Corintios 15.57). 
(De Encontacto.org)

jueves, 25 de febrero de 2016

"La Batalla Contra el Pecado"

MEDITACIÓN 25.2

1 Corintios 10:1-13 "Porque no quiero, hermanos, que ignoren que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual,  y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni sean idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día 23 mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuren, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.  Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.  Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no les dejará ser tentados más de lo que puedan resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar."
Dios estableció límites de protección para sus hijos porque sabe los peligros que acarrea la desobediencia, tanto para el transgresor como para los que son afectados por el pecado. Su Palabra nos advierte que no debemos ceder al pecado, sino obedecer a Cristo con una vida de abnegación, que es la vía que conduce al gozo.
Sin embargo, el mundo dice que la satisfacción se encuentra en la adquisición de riquezas, poder y amigos. Satanás susurra la mentira de que la felicidad se logra cediendo a los deseos. Su propósito de apartarnos de Dios comenzó con la tentación de Adán y Eva, a quienes Dios había dado acceso a todos los árboles del huerto, menos a uno. El primer hombre y la primera mujer se salieron de los límites puestos por el Señor, comieron del árbol prohibido y se vieron separados de Dios. Satanás utilizó la duda (“¿Conque Dios os ha dicho?”), la mentira (“no moriréis”), y el autoengaño (“seréis como Dios”) para lograr su propósito (Génesis 3.1-5). Hizo parecer muy atractiva la rebelión contra Dios, que es la raíz de todo pecado. Sus métodos siguen siendo los mismos hoy.
La única manera que tenemos para resistir el mundo, los susurros del enemigo y nuestros deseos egoístas es sumergirnos en la Palabra de Dios. Debemos centrar nuestra atención en conocer al Señor en su plenitud, creyendo sus promesas y obedeciendo sus mandamientos. Solo mediante una relación con Dios podremos dar la batalla contra el pecado y mantenernos firmes.

Permita que el Señor le hable hoy por medio de su Palabra. Él tiene mucho que decirle.
   (De Encontacto.org)

martes, 23 de febrero de 2016

"Cómo Deshacernos del Orgullo"

MEDITACIÓN 23.2

1 Pedro 5.1-7 "Ruego a los ancianos que están entre ustedes, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacienten la grey (rebaño) de Dios que está entre ustedes, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estén sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestidos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él les exalte cuando fuere tiempo; echando toda tu ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de ustedes."
Para volvernos humildes, debemos primero estar dispuestos a detectar el orgullo en nuestro corazón. Pero reconocerlo no es lo mismo que deshacerse de él.
A continuación varios aspectos del orgullo, y la solución para enfrentarlos.
1.Posesiones. Podemos comenzar dando honra a Dios con nuestro diezmo. Él promete que 9 décimas rendirán más que 10. El paso siguiente: dar a alguien necesitado, que no pueda devolverle algo a cambio. Pero no exhiba su generosidad; manténgala lo más secreta que pueda (Mateo 6.1-4).
2.Posición. Reconozca que todo lo que ha logrado se lo ha dado Dios (Isaías 26.12). Pídale después que le muestre un área de servicio que no tenga ninguna figuración o reconocimiento. Por saber que el Señor valora todo tipo de servicio, no debemos vacilar en solicitar uno que sea menos destacado de lo que estamos acostumbrados. Nuestra posición en este mundo importa solo si la utilizamos para dar gloria a Dios (Santiago 1.9-11).
3.Privilegio. Entienda que muchas cosas de las que pudiera enorgullecerse le han llegado como privilegios. Realmente, ninguno de nosotros es artífice de su éxito; no importa lo mucho que usted haya trabajado, otros también se han sacrificado para darle oportunidades y libertades. Recuerde que es, en realidad, la gracia de Dios la que lo ha bendecido con todos los conocimientos que tiene.
No importa la clase de orgullo con el que batallemos, tenemos que dejar de centrarnos en nosotros para enfocarnos en Dios y luego en los demás. Si estamos dispuestos a enfrentar nuestro orgullo, Dios lo sustituirá por un espíritu de humildad que corresponde con quienes somos en Cristo.

(De Encontacto.org)

lunes, 22 de febrero de 2016

"Un Obstáculo para la Humildad"

MEDITACIÓN 22.2

Proverbios 6.16-19 "6 cosas aborrece Jehová, Y aun 7 abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos."

La humildad es una convicción sana de nuestros méritos, talentos y logros. En la vida de cualquier creyente puede existir un gran obstáculo para la humildad: el orgullo. Pensar en uno como superior a los demás es lo opuesto a la humildad de corazón que Dios nos pide que demostremos (Filipenses 2.3). El orgullo es engañoso, pues es posible que no lo reconozcamos. Aun más peligrosa es la persona que es orgullosa por dentro, pero aparenta ser humilde por fuera. Sin embargo, no podemos engañar a Dios.

Nuestro Padre celestial detesta el orgullo porque conoce su poder destructivo. Cuando somos orgullosos, decimos, en realidad, que sabemos más que Dios. El Señor pone al orgullo (“los ojos altivos”) en el primer lugar de la lista de siete abominaciones. Eso no significa que Él odia a la persona orgullosa. Dios nos ama a todos; pero aborrece todo lo que pueda dañarnos.

El orgullo bloquea nuestra comunicación con Dios. Cuando Jesús estuvo de pie delante del rey Herodes, quien tenía fama de ser orgulloso, el Señor se negó a responder sus preguntas (Lucas 23.9). Igualmente, nosotros no podemos venir a Dios con orgullo y esperar que nuestras oraciones sean respondidas. Nuestra dignidad no es lo que Dios toma en consideración para responder nuestras oraciones; la verdad es que no somos dignos. Pero Dios responde a nuestra necesidad.

Si intentamos vivir con nuestras fuerzas, podemos esperar que Dios arruine nuestros éxitos (2 Crónicas 26), ridiculice nuestros planes (Salmos 2.1-5) y nos quite nuestra posición (Daniel 5). Él quiere que renunciemos a nuestro orgullo antes de que nos destruya.
 (De Encontacto.org)

viernes, 19 de febrero de 2016

"La Esperanza del Regreso de Jesús"

MEDITACIÓN 19.2

1 Tesalonicenses 4.13-18 "Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras."
A lo largo de la historia, la gente ha debatido qué sucederá después de la muerte. Este tema sigue siendo un misterio, pues los que mueren no pueden contar sus experiencias.
Pero la Palabra de Dios dice muchas realidades sobre la vida después de la muerte. En el pasaje de hoy, Pablo explica lo que les sucederá, después del regreso de Cristo, a los creyentes muertos y a los que estén viviendo todavía.
1ero. Jesús descenderá del cielo de una manera muy parecida a su ascensión (Hechos 1.11). Luego, Dios resucitará los cuerpos de los creyentes que hayan muerto. (Por supuesto, sabemos por 2 Corintios 5.8 que sus espíritus habrán estado con Jesús desde el momento de su muerte física). Luego, los cristianos que sigan estando vivos serán transformados; ascenderán para recibir a Cristo en el aire, y morarán con Él para siempre.
Aunque debemos esforzarnos por glorificar a Dios cada día, mientras estemos vivos es importante estar conscientes de los acontecimientos futuros. La razón está en 1 Tesal. 4.13: “Para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza”. En efecto, según el v. 18, debemos alentarnos unos a otros sabiendo lo que sucederá cuando el Señor Jesús regrese. Por saber lo que se sufre en esta vida por las tragedias, muertes y enfermedades, Dios nos da una señal del maravilloso futuro que nos tiene reservado.
¡Qué Dios tan amoroso tenemos! Él comprende nuestros dolores y nos da esperanza, consuelo y fortaleza para soportar las aflicciones de la vida. Deléitese en la esperanza que Dios nos ha dado.
 (De Encontacto.org)

Esos momentos de debilidad Domingo 02/08/26 Jueces 16.20-21 “ Entonces le gritó (Dalila): ¡Sansón, los filisteos te van a atacar! Y cuand...