viernes, 27 de abril de 2018

"Tu palabra sabia de hoy”

28.04.2018

Efesios 4:25 “Por lo cual, desechando la mentira, hablen verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”.

Este mundo considera que la verdad es opcional, por lo que las mentiras y el engaño están en cada esquina.

Una encuesta reflejó que el 66% de las personas dicen que no está mal decir mentiras. Pero para Dios, mentir es siempre una intención de dañar y engañar.

Cuando dices una “mentira blanca” o una “media verdad”, si no lo sabías, eso es una mentira, y punto.

La vida de alguien que dice llamarse cristiano tiene que estar permeada con la verdad. Si “has nacido de nuevo”, Dios puso Su Espíritu de Verdad en ti (Juan 16.13). Y su trabajo es guiarnos a toda verdad.  Por lo que, si sigues hablando mentiras (aún sean blancas o a medias) eres un mentiroso y la esencia del Espíritu de Dios no habita en ti.  Mentir es práctica dañina, que debe ser desarraigada de tu vida.

¿Quiénes mienten?
1. Cobardes. Para escapar de las consecuencias y el castigo. Buscan protegerse y prevenir el dolor. Normalmente el miedo es la motivación detrás de una mentira cobarde. El remedio al temor es llenarse de amor (1 Juan 4.18).

2. Presumidos. Lo hacen para impresionar, tratar de crear o proteger su imagen. Al exagerar estás mintiendo. La inseguridad es, normalmente, la motivación detrás de este tipo de mentira. Podemos tener total seguridad en Cristo porque fuimos hechos a su imagen (Efesios 3.12).

3. Los “Calculadores, Manipuladores”. Esta mentira es motivada por la codicia o el egoísmo. Si amas el dinero, usarás una mentira calculada para obtenerlo, y el corazón, que es engañoso, te apoyará para lograrlo (Jeremías 17.9).

Ufff… Continuaremos…

Feliz sábado, que Dios nos ayude, dirija y bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: VTRH Ministries)

"Tú palabra sabia de hoy"

27.04.2018

2do. Libro de Samuel 19.1-2 “Aquel día la victoria se volvió en luto para todo el pueblo; porque oyó decir el pueblo aquel día que el rey tenía dolor por su hijo.”

Hoy venimos con la 2da. parte acerca de qué hacer ante el sufrimiento.

*3. No dejes que te consuma el dolor*: Cuánto más te ocupes del dolor más consumirás tus energías. Joab fue y le dijo a David que tenía que salir de su estado para no ser consumido  (vss. 5-6).

*4. No te resientas a causa del dolor*: Puede que tu dolor incluya abuso físico, mental, espiritual, pero nada puede dañarte más que tu propio enojo, tu propio resentimiento, y la herida que tú mismo te has cavado. 

El resentimiento es como una porción de veneno que tú te has ido tomando, y con el cual esperas que sean otros los que mueran. 

Tarde o temprano terminarás muriendo tú. “Solamente te haces daño a ti mismo con tu enojo” (Job 18:4).

Todos pasamos por situaciones difíciles, y todos tenemos que tomar decisiones acerca de ello.

Si pones en manos de Dios esa situación X, y dejas que Él sane tus heridas, cuán diferente comenzará a verse tu vida.

El Dios Todopoderoso quiere verter de su Espíritu en ti, para que puedas sanar tus heridas y cambies tu lamento en baile y alegría.

Acepta lo que no puedes cambiar. Y esfuérzate en cambiar lo que si puedes.

Enfócate en lo que viene y no en lo que ya pasó. Cuántas cosas hermosas podría tener Dios para ti, pero es necesario que tu corazón sea sanado. 

La mejor forma de salir de tus penas, dolores y frustraciones es confrontarlos de la mano de Dios y con oración.

Vuélvete a Dios hoy, recibe la paz, el consuelo y las bendiciones que solamente en Él podrás hallar.

*Feliz día y que Dios te dirija y bendiga!*

Wilda M.V.
(Referencia: VTRH Ministries)

jueves, 26 de abril de 2018

”Tu palabra sabia de hoy”


26.04.2018

2do. Libro de Samuel 19.1-2 “Aquel día la victoria se volvió en luto para todo el pueblo; porque oyó decir el pueblo aquel día que el rey tenía dolor por su hijo.”

Ante el sufrimiento, tienes 2 opciones que pudieras ejecutar: Puedes gritar todo lo que quieras, o llevar ante el Padre Celestial tu causa. Para lo que NO tienes permiso es para salir corriendo, rendirte o abandonar el "pleito".

¿Alguna vez has dicho “no soporto esto?”. Te presento algunas lecciones de la vida del salmista David, con relación al sufrimiento.

1. No ignores el dolor: Negarlo, minimizarlo o posponerlo no funciona. David no ignoró el dolor de la muerte de su hijo Absalón. El pueblo entero oyó que sentía dolor por la pérdida de su hijo.  Tú también has pasado por dolores similares, y no los puedes ignorar, pero nada haces con clavarte la misma “estaca” una y otra vez.

2. No huyas al dolor: No te escondas en trabajo, yéndote lejos, buscando refugio en lugares o personas incorrectos, o en algún vicio. David dijo “¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría, pero no es la solución (Salmos 55.4-6).  Huir hará que el problema te persiga con mayor fuerza. Sino, recuerda esos momentos -en soledad- que has tenido, y cómo ellos te han martillado.

Ignorar o huir jamás te liberará del problema. Recuerda, tienes 2 opciones: Gritarlo y dejarte hundir con él; o llevarlo a la presencia de Dios… LA MÁS ACERTADA!

Él te dice: Clama a mí, y yo te responderé (Jeremías 33.3). Dios tiene respuesta para tu problema, aunque no lo veas ni lo creas!

Feliz día y que Dios te dirija y bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: VTRH Ministries)

miércoles, 25 de abril de 2018

“Consuelo en Jesucristo”



Meditación 25.4.18

Hebreos 4.14-16Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.

¿Qué le consuela cuando sufre o pasa por momentos angustiosos? Aunque amigos bien intencionados pueden asegurarle que todo saldrá bien, la persona que consuela de verdad es la que pone su brazo alrededor de nuestro hombro, y nos dice: “Entiendo el dolor que estás sintiendo, y sé que duele”.

Jesucristo es esa clase de consolador para nosotros. Vino al mundo como ser humano, experimentó dolor y sufrimiento, y enfrentó tentación sin ceder al pecado. Él está a nuestro lado para ser…

Nuestro amigo. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15.13). Cristo no es un compañero solo de palabra; Él demostró que es el mejor amigo que puede existir, pues fue a la cruz para salvarnos de nuestros pecados. Se sacrificó por nosotros, para que podamos estar junto a Él para siempre.

Nuestro sumo sacerdote. Se convirtió en el Mediador entre el Dios santo y la humanidad pecadora, ofreciendo su propia sangre como un sacrificio para reconciliarnos con el Padre. Ahora tenemos acceso inmediato a Dios en tiempos de necesidad.

Nuestro intercesor. El Señor está sentado a la diestra del Padre, intercediendo por nosotros. No siempre oramos de la manera correcta, pero ¡qué gran consuelo es saber que Uno que es perfecto habla al Padre a favor nuestro!

¿En quién se apoya usted en los tiempos de dificultad? Aunque muchas personas pueden decepcionarnos ofreciendo soluciones rápidas y fáciles para aliviar nuestro sufrimiento, Jesucristo entiende nuestro dolor y nos ofrece una compasión sin límites cuando venimos a Él. (EnContacto.org).

"Tu palabra sabia de hoy"


Lucas15:13-14, 20 "No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó".

Cómo cambia la vida cuando el amor de Jesucristo está presente!

Las personas que tienen a Cristo en su vida, no te dan la espalda, sino que siguen diciendo  presente (aunque tú te alejes), te buscan, te soportan, te sirven, te cuidan y oran por ti. Es que ellas entienden que el amor de Cristo es inmerecido e  inmutable; y desean expresarlo con gozo.

Nuestro proceder es tan dañado, que todos merecemos la  muerte; aun así, el  Padre celestial siempre nos da y dará  la bienvenida, tal como el padre en esta historia abrazó a su hijo apartado y descarriado. Incluso  dijo a sus sirvientes: «hagamos fiesta; porque mi hijo muerto era, y ha regresado; se había perdido, y es hallado» (vs. 23-24).

Aprendamos del  amantímsimo Padre, a recibir Su amor y Su perdón, y que podamos extenderlo a otros... Mucha falta que le hace a esta humanidad tan egocéntrica y vacía.

Solamente el amor de Jesús y del Padre en ti, te cambiarán y harán la diferencia.

Feliz miércoles...y que dejes que ese verdadero amor te cubra y bendiga!

Wilda M.V.

martes, 24 de abril de 2018

"Tú palabra sabia de hoy"


Juan 9:10-12 "Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista. Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? El dijo: No sé".

Esta es tremenda historia. Te invito a leerla completa en Juan 9:1-12.

Trata de un hombre ciego, que Jesús  sanó haciendo barro con saliva, y untándoselo  en los ojos.

La 1era. vez que Jesús le preguntó...nada parece que ocurriera,  Jesús volvió a preguntar si podía ver algo; el hombre respondió: "Veo personas como árboles caminando".

Pero Jesús quería que él viera con claridad, y que fuera testigo de toda la gloria de la creación de Su Padre. Volvió a ejecutar el proceso, y el hombre pudo ver con claridad.

Dios ha hecho miles de milagros, y los sigue haciendo. Cuando le entregas tu corazón, Él te llena de un sentimiento glorioso, pero -más que todo- tu visión, que era borrosa y  confusa, se hace  nueva y fortalecida,  hasta que pudes ver muy claramente.

Eso es lo que el toque de Jesús en tu vida hará, pero sólo si estás dispuesto a permitírselo.

Deja que Dios te toque, te libere de la ceguera, de la oscuridad total del pecado. El resultado será que verás a las personas de la manera en que Jesús las ve.

Feliz día y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: WorldChallengeOrg)

“Los momentos que nos sostienen”


Meditación 24.4.18

Te invito a que leas en Salmos 145, el cual es una alabanza por la bondad y el poder de Dios.

Todos los creyente experimentamos momentos de dificultad o incomodidad. La pregunta es: ¿Cómo manejarlos? El rey David descubrió que permanecer fuerte y fructífero durante las circunstancias difíciles, comienza con alabar al Señor. Una vez que su enfoque cambió, estuvo listo para meditar en cuanto a la majestad y los hechos maravillosos de Dios (Salmos 145.5).

La meditación implica la lectura de la Biblia, pero va mucho más allá de leer una porción. Debemos orar deteniéndonos en los versículos, pidiéndole a Dios que nos muestre por medio de su Espíritu lo que significa el pasaje, lo que dice acerca de Él, y cómo podemos aplicar sus palabras a nuestra vida.

¿Qué nos impide meditar en el Señor y su Palabra? Vivimos en un mundo tan atareado que muchas veces nos resulta difícil hacer una pausa, poner en orden nuestros pensamientos y sentarnos con la Palabra de Dios. Cuando tratamos de concentrarnos, comenzamos a pensar en todo lo que tenemos que hacer. Estar con el Señor puede no parecer tan urgente como nuestras otras tareas, pero es mucho más importante.

Meditar en las Sagradas Escrituras intensifica nuestra sed de Dios, amplía nuestra visión de Él, nos enseña a pensar bíblicamente y aumenta nuestro discernimiento. Las revelaciones que recibimos de su Palabra nos alientan, nos recuerdan la presencia constante de Dios y nos fortalecen.

Los beneficios espirituales de pasar tiempo con el Señor merecen cualquier sacrificio. Por medio de la meditación, nuestro corazón asimila las verdades que conocemos de manera intelectual, para poder impactar nuestra vida cotidiana. (EnContacto.org).

lunes, 23 de abril de 2018

“La verdad sobre la salvación”


Meditación 23.4.18

1 Juan 5.11-13Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”.

Satanás quiere confundir al creyente y al incrédulo en cuanto a la salvación por diferentes razones.

Cuando se trata de los no creyentes, el propósito del diablo es hacerles creer que se salvan haciendo buenas obras; en otras palabras, siendo una “buena” persona. Su propósito es mantener perdidos a hombres y mujeres. Esta es una estrategia muy efectiva, incluso entre muchos que asisten a la iglesia con regularidad. Al dar por sentado que sus buenas obras compensarán sus malas acciones, consideran que les espera el cielo cuando, en realidad, están en camino a un horroroso e irreversible fracaso (Mateo 7.21-23).

Satanás tiene un propósito diferente para crear confusión entre los seguidores del Señor. Aunque Cristo enseñó que la salvación nunca puede perderse (Juan 10.28, 29), el enemigo siembra semillas de duda para mantener inseguros a los creyentes, preguntándose qué hará después el Señor, temiendo su juicio y trabajando cada vez más para ganar su aceptación. Muchos cristianos se han consumido en este intento equivocado de agradar al Señor. Además de eso, han permitido que Satanás los esclavice con temor y anule su efectividad para el reino de Dios.

La solución es conocer la Biblia y confiar en lo que enseña. Las Sagradas Escrituras son claras en que somos salvos por fe, no por obras (Efesios 2.8, 9), y esa salvación es permanente (Romanos 8.38, 39). Dios quiere que sus hijos se sientan seguros de estas verdades, confiados y productivos espiritualmente. Su deseo es que nuestra relación con Él sea tanto emocionante como gozosa, para que reflejemos a Cristo a quienes nos rodean. (EnContacto.org).

"Tú palabra sabia de hoy"

23.4.18

2 Tesalonicenses 3:16  "Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros".

Una señora conocida era la expresión de la  calma y tranquilidad en el rostro, aun cuando a su esposo le diagnosticaron una enfermedad extraña.

Un día le pregunté cuál era el secreto de su paz, ella dijo: "No es un secreto, es una persona. Es Jesús en mí. No hay otra manera de explicar la tranquilidad que siento en medio de esta tormenta".

El secreto de tu paz es  tu relación con Jesucristo. Él es tu verdadera paz. Cuando aceptas a Jesús como Salvador y Señor, te  parecerás cada vez más a Él, y Su paz se hace una gran realidad en ti.

Aunque vengan  enfermedades, problemas financieros o peligros, la paz nos asegura que Dios sostiene nuestras vidas en sus manos, y que podemos confiar en que todo obra para bien.

¿Has experimentado esa paz que supera toda lógica y comprensión? ¿Tienes la certeza interior de que Dios tiene el control?

Pide a Dios que te de Su paz en todo momento y en toda situación...y te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro pan diario)

sábado, 21 de abril de 2018

"Tú palabra sabia de hoy"

Dgo. 22.4.18

Deuteronomio 6:6-8 “Estas palabras que hoy te mando cumplir estarán en tu corazón, y se las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en tu casa, y cuando vayas por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes. Las atarás en tu mano como una señal, y las pondrás entre tus ojos como frontales”

Como padres debemos cubrir a nuestros hijos en oración, a fin de que Dios proteja y guíe sus vidas.

Ellos son una bendición del Señor, y debemos cuidarla; así lo dice en Salmos 127: 3 al 5 “Los hijos son un regalo del Señor; los frutos del vientre son nuestra recompensa. Los hijos que nos nacen en nuestra juventud son como flechas en manos de un guerrero. ¡Dichoso aquél que llena su aljaba con muchas de estas flechas! No tendrá de qué avergonzarse cuando se defienda ante sus enemigos”.

En Salmos 144:13-14 muestra una bendición desatada por David para los hijos, y dice así: “Que nuestros hijos florezcan en su juventud como plantas bien nutridas; que nuestras hijas sean como columnas elegantes, talladas para embellecer un palacio. Que nuestros graneros estén llenos de toda clase de cosechas; que los rebaños en nuestros campos se multipliquen de a miles, y hasta de a diez miles”

A nuestro Padre Celestial pidamos que nuestros hijos estén siempre en Sus manos, y bajo Su constante protección. Dios escucha la oración de los padres por sus hijos!

Feliz domingo, y que Dios te dirija y bendiga en esa oración😇🌟

Wilda M.V.
(Referencia: Avanzapormas)

"Tú palabra sabia de hoy"



Salmos 128:1-4 "Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, y anda en sus caminos. Cuando comiere el trabajo de sus manos, bienaventurado será, y le irá bien. Su mujer será como vid que lleva fruto a los lados de su casa; sus hijos como plantas de olivo alrededor de su mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová".

Temor al Señor debe ser la premisa principal a cumplir, a fin de tener una vida bendicida y a favor. Eso trata de tomar a Dios con el respeto y valor que se merece. Quienes no tienen ese temor de Dios, no toman en serio Su palabra, ni llegan a desarrollar una vida sólida de fe, y mucho menos de santidad.

Tomando en cuenta a Dios, entregándole cada cosa en oración, siguiendo sus consejos y obedeciendo Su Palabra, viviremos una verdadera vida de libertad, poder y bendición.

¡Cuán feliz o dichoso es aquel que teme a Dios!

Si en tu devoción le buscas con fe, serás lleno de Su Espíritu Santo, capacitado  para vencer toda debilidad y perfeccionado en la santidad.

Feliz sábado, y que Dios te bendiga😇🌟

Wilda M.V.
(Referencia: Avanzapormas)

viernes, 20 de abril de 2018

“Cuando nos sentimos agotados”


Meditación 20.4.18

Mateo 11.28-30Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.

¿En qué piensas cuando escuchas las palabras carga y agotado? Estos términos nos hacen respirar hondo, ¿cierto? En este mundo acelerado y agobiado, la mayoría de nosotros hemos sentido el cansancio de llevar demasiado peso sobre nuestros hombros, y demasiados compromisos. He aquí tres maneras de actuar frente a estos sentimientos:

Rendirnos a Cristo. El Señor dice que vengamos a Él. Hay un tranquilo descanso en el hecho de rendir nuestra carga al Señor. Sus manos son lo suficientemente grandes como para sostener todo lo que necesitamos que Él maneje. Si tratamos de controlar y administrar todo, nos agotaremos y al final comenzaremos a abandonar nuestras responsabilidades.

Depender de Cristo. El Señor nos invita a tomar su yugo y a dejarle nuestras cargas. Aunque al principio podemos entregar nuestras preocupaciones al Señor con facilidad, después de un tiempo podemos intentar tomar nuestra carga de nuevo para tratar de arreglar las cosas por nuestra cuenta. Pero al hacerlo, obstaculizamos la solución que Dios quiere brindar, y terminamos agotándonos. Solo Dios tiene el poder y la visión para llevar todos los asuntos a feliz término (Romanos 8.28).

Confiar en Cristo. El Salvador nos desafía a aprender de Él. Al llenar nuestra mente con la Palabra de Dios, aumenta nuestra confianza en Él. Su yugo se volverá fácil, y lo veremos como lo más seguro y placentero. Cuando sabemos que nunca tenemos que llevar solos las cargas, estas se vuelven más livianas.
¿Qué pudiera perder por seguir a Cristo, tomar su yugo y aprender de Él? Nada más que sus cargas de agotamiento, estrés y ansiedad.

(EnContacto.org).

21/9/26... ¿De qué enorgullecernos?

1 Corintios 1.21, 25-27 “ Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría , sino que dispuso salvar a los creyentes por ...