viernes, 9 de marzo de 2018

"Tu palabra sabia de hoy"

Viernes 9.3.18

2 Corintios 1:3-5 "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación".

Muchos no saben a dónde recurrir cuando sufren...

Pablo resistía sufrimientos tan abrumadores y poderosos que llegaba a estar como perdido. Algunas veces estaba tan angustiado que pensaba que la muerte estaba a la puerta. Sin embargo, él se refirió a nuestro Padre celestial como el “Padre de misericordias y Dios de toda consolación".

Él dijo: fuimos abrumados más allá de nuestras fuerzas; hasta perdimos la esperanza de conservar la vida (vs. 8).

Al hablar de Dios como “Padre de misericordias”, demostró que  aprendió de sus sufrimientos, y que era capaz de regocijarse en sus tribulaciones. Sabía que eran como una escuela para él. Había aprendido a decir: ¡Dios tiene un propósito en esto! La gente va a necesitar mi influencia, mi apoyo y mi consolación.

Al sufrir te vuelves paciente con otros que están sufriendo; te haces empático por los demás. Cuando sufres, y amas al Señor (y NO ocultas pecados), no miras el sufrimiento de los demás ni te preguntas qué hicieron para merecer eso.

Quienes soportan el sufrimiento y lo viven con fidelidad a Dios, se vuelven fuertes, tiernos, pacientes, y poseen la gentileza de Cristo.

Dios te bendiga, te consuele y te guarde!

Wilda M.V.
(Referencia: worldchallengeorg)

jueves, 8 de marzo de 2018

"Tu palabra sabia de hoy"

Jueves 8.3.18

Marcos 10:13-16 "Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía".

Muchos han perdido las naturales expresiones de gozo y emoción de la niñez. Aunque se espera que crezcamos y maduremos, y dejemos las conductas infantiles, nunca es la idea que perdamos el gozo y la emoción; en especial, en nuestra relación con Dios.

Cuando Jesús vivió en la Tierra, recibía con agrado a los niños y se refería a ellos a menudo en sus enseñanzas.

En una ocasión, reprendió a sus discípulos por intentar impedir que los padres acercaran a sus hijos para que Él los bendijera. Les dijo: Dejenlos venir a mí, no se lo impidan; de ellos es el reino de Dios.

Jesús se refirió especialmente a las características infantiles que nos deben preparar para recibir la salvación en Él; estos son gozo y emoción, pero también sencillez, dependencia, confianza y humildad.

Cristo espera que corramos a sus brazos, con el corazón abierto y el gozo y la emoción de un niño. Pidamos al Padre que nos ayude a ser como un niño en nuestra  relación con Él.

Feliz día, y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro pan diario)


miércoles, 7 de marzo de 2018

“El juego de la culpa”

Meditación 7.3.18

Génesis 3.8-13“Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí”.

Cuando éramos niños, jugábamos “A culpar al otro”. Si nos sorprendían haciendo algo malo, acusábamos a un hermano o un amigo con la esperanza de escapar del castigo. Esta táctica rara vez funcionaba, porque el acusado no tardaba en contar una historia diferente. Nadie gana echando la culpa a otro y negándose a asumir la responsabilidad. Es lamentable que muchas personas sigan con el juego de la culpa, incluso como adultos.

Achacar la responsabilidad a otros no es algo nuevo. Comenzó en el huerto del Edén después que Adán y Eva pecaron. Cuando Dios les pidió cuentas por haberse rebelado contra Él, Adán dijo que comió la fruta porque Eva se la dio. Ella, a su vez, acusó a la serpiente de haberla engañado. Pero ambos se incriminaron con estas palabras: “Yo comí”. Culpar a alguien más no cambió los hechos; ambos eran responsables por su decisión y su modo de proceder.

Entonces, si conocemos la inutilidad del juego de la culpa, ¿por qué todavía lo jugamos? ¿Creemos que podemos evitar las consecuencias? ¿Es un intento de hacer que otros nos miren más favorablemente? A veces, no culpamos a otras personas sino a las circunstancias: a la manera como nos criaron, o la forma como nos trataron. Pero, sin importar la causa, el pecado nunca puede justificarse, y Dios siempre nos hace responsables.

Aunque es difícil hacer a un lado nuestro orgullo y reconocer que estamos equivocados, siempre es mejor asumir la responsabilidad por nuestras actitudes, reacciones y conducta. Esa es la única manera de andar en humildad con el Señor, lo cual le agrada y le honra.

(De Encontacto.org)


"Tu palabra sabia de hoy"

Miércoles 7.3.18

Juan 4:34-35 "Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega".

Jesús lo dijo ayer y está vigente hoy: Su mejor alimento es que, como ya Él lo hizo, nosotros hagamos la voluntad del Padre...porque es preciso que Su obra sea completada.

Aunque muchos siguen haciendo y deshaciendo como se les antoja, hay Palabra de Jesús, que NO será desechada, y SI  ejecutada.

Muchos, al hablarles del Evangelio de salvación, lo desechan, se burlan o lo tienen por tardanza;  pero aquí se nos recuerda que YA es tiempo de levantar nuestra mirada, porque "los campos, ya están blancos para la siega". Y siega no es más que el tiempo preciso para recoger los frutos.

Y porque Jesús (ni yo tampoco) quiere que ninguno perezca, seguimos proclamando su bendita palabra, e invitándote a que te vuelvas de tu mal camino. El Padre, MUY pronto reunirá a su pueblo, lo exaltará y levantará, para estar por siempre con Él.

Regresa al Padre tu camino, no sigas siendo infiel espiritual. Si regresas,  declara el SEÑOR-, ``no te miraré con ira, porque soy misericordioso, no guardaré rencor para siempre" (Jer. 3.12).

Los tiempos son malos, la Palabra de Dios se cumplirá, la creas o no. Jesucristo te espera con su corazón y brazos abiertos, aún hay tiempo, mañana será tarde.

Qué el Espíritu de Dios te convenza de estas palabras, y te dejes bendecir con la mejor de todas las bendiciones... La salvación de tu alma!

Wilda M.V.

martes, 6 de marzo de 2018

“La intimidad con Dios”

Meditación 6.3.18

Isaías 6.1-4 “En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo”.

La duración de una relación no siempre es un indicio adecuado de cercanía. Usted puede pasar toda una vida con una persona, pero no llegar a conocerla de verdad. Lo que se requiere para mantener una relación estrecha es la disposición de darnos a conocer tal como somos.

Esta misma verdad se aplica a nuestra relación con Dios. Por su parte, el Señor ya sabe todo acerca de nosotros: nuestros pensamientos, deseos, manera de actuar, valores y prioridades. También nos ha proporcionado todo lo necesario para que podamos conocerlo de verdad por medio de su Hijo. Pero, ¿estamos respondiendo a la revelación del Señor, o nos hemos conformado con un conocimiento superficial de Él?

El entendimiento que tenía el profeta Isaías acerca del Señor se profundizó de manera dramática cuando Dios se reveló “sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo”. La mente de Isaías quedó sobrecogida al saber que estaba en presencia del majestuoso Rey. Sus oídos resonaban con las exclamaciones de los serafines: “Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos”. Nada volvió a ser igual para Isaías después de eso. Estuvo dispuesto a hacer todo lo que el Señor le ordenara, sin importar adónde tuviera que ir, ni qué tarea realizar (vea Isaías 6.8).

Aunque es poco probable que tengamos una visión tan vívida del Señor, tenemos en nuestras manos la Palabra de Dios. Si nos sumergimos en ella, le dedicaremos tiempo y absorberemos las verdades que el Señor revela, y por tanto, nos acercaremos más a Él. El resultado será una mente y un espíritu alineado con la voz de Dios, sensibilidad a su presencia y obediencia.
(De Encontacto.org)

lunes, 5 de marzo de 2018

“Cómo desarrollar el discernimiento”


Meditación 5.3.18

Hebreos 5.12-14Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.

Vivimos en una cultura apresurada que exige resultados instantáneos. Para muchas personas, esperar se ha convertido en un arte olvidado. Pero la manera en que Dios nos ayuda a madurar en la fe es diferente a la manera en que actúa el mundo. Las cualidades personales que Él valora necesitan tiempo para desarrollarse.

El discernimiento es uno de esos atributos. Lejos de ser una destreza prefabricada, se cultiva saturando el corazón y la mente con las Sagradas Escrituras. El trascendente Señor del universo quiere compartir con nosotros su parecer por medio de su Palabra. ¿Qué podría ser más importante o valioso en la vida que tener la capacidad de conocer la mente de Dios?

Nuestra vida está llena de momentos que requieren discernimiento. A veces, podemos estar tan ocupados tratando de conocer la voluntad y la dirección de Dios en cuanto a lo que debemos hacer, que no escuchamos su voz. El Señor nos llama a pasar tiempo de recogimiento con Él para absorber la verdad de su Palabra y practicarla.

Después de escuchar al Señor, podemos comenzar a aplicar lo que hemos aprendido. Solo si ponemos en práctica su Palabra, tendremos “los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. La Palabra de Dios nos abre los ojos para ver nuestras experiencias desde la perspectiva de Dios, de modo que podamos tomar decisiones acertadas.

Nuestro desafío es hacer del pasar tiempo con el Señor en su Palabra una prioridad. Es posible que tengamos que reorganizar nuestra agenda o levantarnos más temprano. Pero el esfuerzo vale la pena por el discernimiento y el entendimiento que nos aguardan.
(De Encontacto.org).

"Tu palabra sabia de hoy"

Lunes 5.3.18

Romanos 11:33-36 "!!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!! Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio primero, para que le fuese recompensado?  Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén".

¿Te gustaría cultivar  mayor sentimiento de gratitud? George Herbert, poeta británico del siglo xvii, en su poema "Gratitud",  alienta a sus lectores a alcanzar esa meta: «Tú, que me has dado tantas cosas, dame una más: un corazón agradecido».

Herbert reconocía que lo único que necesitaba para ser agradecido era, simplemente, tomar conciencia de las bendiciones que Dios ya le había dado.

Jesucristo es la fuente de toda bendición: "Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas". Todas las cosas abarca tanto lo extravagante como lo netamente terrenal. 

Todo lo que recibimos procede directamente de nuestro Padre celestial (Stgo. 1:17) y en resultado de su amor hacia nosotros.

Al tomar más conciencia de las bendiciones de Dios, aprenderemos a cultivar un corazón que reconoce quién es la fuente de todas nuestras alegrías; pero, en especial, de aquellas que  consideramos lógicas... Entre ellas: una mañana fresca para correr, una cena con amigos, preparar tostadas con los hijos, la belleza de la creación y el aroma de un café recién preparado.

Abramos nuestros ojos a esas bendiciones, y desarrollaremos corazones agradecidos👌.

Feliz lunes. Dios te bendiga!

Wilda M. V.
(Referencia: Nuestro pan diario)

sábado, 3 de marzo de 2018

"Tu palabra sabia de hoy"

Domingo 4.3.17

Salmos 66:8-12 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. El es quien preservó la vida a nuestra alma, y no permitió que nuestros pies resbalasen. Porque tú nos probaste, oh Dios; nos ensayaste como se afina la plata. Nos metiste en la red; pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua,Y nos sacaste a abundancia".

Hoy es un día más que especial para  bendecir a Dios, lo cuál no es más que honrarlo, y alabarlo. 

Dios merece nuestra adoración y exaltación. Él se goza en preservar nuestra vida, en no permitir que nuestros pies resbalen, y en rescatar y dar maravillosa esperanza para nuestra alma.

Aunque pasemos por el fuego o por el agua, no nos dejará, ni nos  desamparará.

Jehová conoce nuestros pensamientos, y sabe que nos atrae la  vanidad, por lo tanto es bienaventurado el hombre quien la Palabra de Dios recibe, se autocorrige y la pone por testimonio para los demás. Él tal podrá descansar en los días de su  aflicción, más no será así para el malvado e impío; estos hoyo cavarán, y lazo para su cuello sostendrán.

Bendice a Dios con todo, porque Él es bueno, y por siempre es Su misericordia!

Feliz día del Señor, y que seas bendecido!🌟💓

Wilda M.V.

"Tu palabra sabia de hoy"

Sábado 3.3.18

Romanos 5:3-5 "Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado".

A nadie agrada pasar por situaciones o problemas, a nadie, pero los que amamos a Dios, debemos recordar que todas las cosas nos ayudan para bien.

Por eso el apóstol Pablo, nos recuerda que mejor es: pasar la situación o problema dando gloria al Padre Celestial.

Lo que Dios permite en la vida, si sabemos tomar la actitud correcta, siempre dará frutos. Y no de cualquier clase.

Aprenderemos a ser pacientes, a vivir confiando con esperanza en que nuestro Padre nos dará lo mejor; y por demás, afirmaremos el vivir para y por el Evangelio y la obra de Dios, sin avergonzarnos.

Cuando nuestra actitud es correcta:
1) el diablo se "estrallará",  y tendrá que huir.
2) Dios nos exaltará!

Recuerda: nada de lo que te ocurre es en vano, el resultado dependerá de ti...

Feliz día y Dios te bendiga!🙏🏼😇

Wilda M.V.

viernes, 2 de marzo de 2018

"Tu palabra sabia de hoy"

Viernes 2.3.18

Salmos 3:5-8 “Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, que pusieren sitio contra mí. Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío… La salvación es de Jehová; sobre tu pueblo sea tu bendición”.

Absalón, hijo del rey David, se levantó contra él, su propósito era quitarle el trono. Pero David podía dormir, a pesar de la  situación, porque esperaba y confiaba en Dios.

Dios es quien nos fortalece para perseverar; Él es nuestra provisión y en quien podemos reposar o descansar. David no sintió temor en su corazón, por eso dijo: “No temeré!”.

Él sabía bien quién era Dios; había visto caer a Goliat, a otros gigantes; había visto cómo el poder de Dios había hecho huir ejércitos enteros y  grandes. Sabía que nadie pelearía mejor sus batallas que Dios mismo.

David sabía que la salvación viene de Dios, y que en Él hay triunfo asegurado... de una u otra manera.

Contra David se levantó su propio hijo, aunque pudiera haber sido otro de su  familia... Pero supo usar la mejor arma: confió en Jehová!

Ora con sabiduría divina, adora al Señor mientras Él trabaja en tu situación, perdona y bendice a los demás. ( oye: perdona ) y Dios hará conforma a Su poder y voluntad... Y tendrás victoria!        

Feliz viernes, confía y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Mensajes  y sermones para predicar)

jueves, 1 de marzo de 2018

"El Dios a quien oramos”

Meditación 1.3.18

Nehemías 1.3-9 “Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre”.
¿Cuál es su concepto de Dios? ¿Lo ve como el Único capaz de ocuparse de cada problema? Nehemías conocía al Padre de esa manera. Al enterarse de la destrucción de Jerusalén, lloró, ayunó y oró por su intervención.
Para entender cómo veía Nehemías al Todopoderoso, veamos su súplica.
En los versículos 5 al 11 del pasaje de hoy, se refirió a Dios de maneras diferentes. Por ejemplo, primero utilizó el nombre Jehová, un término que significa “Yo soy”, e indicó Uno que nunca cambia. Luego se refirió al Señor como Elohim, un nombre que habla de soberanía. Al presentar su petición, el profeta escogió un lenguaje que indicaba plena confianza en Dios.
el Señor respondió esa oración de manera poderosa. Como copero en el palacio, Nehemías probaba primero la comida y la bebida del rey Artajerjes para protegerlo de un posible envenenamiento. Para un servidor en esa posición, era un riesgo tener un semblante triste, pero las terribles noticias lo habían deprimido (Neh 2.1).
El Señor obró con poder: cuando el rey le preguntó a su copero qué lo apenaba, Nehemías expresó su preocupación por el pueblo judío. En vez de castigarlo, Artajerjes le permitió ir a reconstruir lo que había sido destruido, ¡y hasta le suministró los materiales! Dios se encargó de lo que parecía una carga abrumadora e imposible para Nehemías, y Él puede hacer lo mismo por nosotros.
Tener el concepto correcto del Señor nos permitirá acercarnos a Él con confianza absoluta en que escuchará y responderá nuestras oraciones (Salmos 86.7). Recuerde que el Señor es fiel y poderoso. Nuestro Padre celestial es soberano(De Encontacto.org)

"Tu palabra sabia de hoy"

Jueves 1.3.18

Marcos 6:47-51 "Y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento..."

Nuestros cuerpos reaccionan cuando tenemos miedo. Nudo en el estómago, palpitaciones,  respiración profunda, indican que tenemos  ansiedad. 

Los discípulos del Señor sintieron temor la noche después de que Jesús alimentó milagrosamente a más de 5000.

Mientras ellos remaban a Betsaida,  vieron a alguien caminar sobre el agua. Pensaron que era un fantasma, y se aterrorizaron. Pero Jesús les dijo que no tuvieran miedo y que  fueran valientes.

Al Jesús entrar en la barca, el viento se detuvo, y los temores se fueron calmando a medida que sintieron la paz que Él les ofrecía.

Cuando la ansiedad te  ahoga, corre, ve y descansa seguro en el maravilloso poder que te ofrece Cristo!

Sea que Él calme las olas, o te de fuerzas para enfrentarlas, te  dará su paz que sobrepasa todo entendimiento!

A medida que Jesús te libra de temores, tu cuerpo y espíritu vuelven al reposo!

Aprende a reposar en Cristo, y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro pan diario)

Esos momentos de debilidad Domingo 02/08/26 Jueces 16.20-21 “ Entonces le gritó (Dalila): ¡Sansón, los filisteos te van a atacar! Y cuand...