lunes, 16 de octubre de 2017

“La vida victoriosa”


Meditación 16.10.17

Te invito a leer en 1 Samuel 17.12-51.

El ejército filisteo estaba listo para la batalla. David, apenas un muchacho, había viajado desde su casa hasta el frente de batalla para saber de sus hermanos y llevarles comida. Allí escuchó las amenazas del famoso Goliat contra Israel. El joven israelita se indignó: ¿Quién era este gigante para desafiar el ejército del Señor?

David sintió la dirección de Dios y obedeció. Entonces se produjo un enfrentamiento entre un gigante y un muchacho. Pero debido a que el Dios todopoderoso estuvo del lado del joven, Goliat y todo el ejército filisteo fueron derrotados.

Esta es una historia sorprendente; rara vez oímos de milagros como éste. Pero nosotros, al igual que David, podemos vivir victoriosamente, incluso en medio de circunstancias aterradoras.

1ero, tenemos que entender al éxito desde la perspectiva del Señor: las metas deben alinearse con la Biblia; luego el Padre celestial nos dirige, y seguimos adelante con confianza.

2do, como David, se debe tener una idea clara de lo que se quiere lograr. Las metas deben ser lo suficientemente claras para ponerlas por escrito en una o dos frases. Por ejemplo, la meta de David era liberar al pueblo de Dios de sus enemigos. Nuestras metas pueden ser grandes y para toda la vida, como ser ejemplos de dependencia del Señor para nuestros hijos. Otras metas, como dedicarle una noche a la familia cada semana, son más fáciles de lograr.

Ya se trate de un problema como el de David, o de una tarea más fácil, usted debe tener una vida con propósito. Pida dirección y propósito al Señor al poner por escrito sus metas, ya sean grandes o pequeñas. El mismo Dios que condujo a David a la victoria, desea dársela a usted también hoy.
(De Encontacto.org)

"Tu palabra sabia de hoy"

Lunes 16.10.17

Proverbios 1:5-7 "Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo, para entender proverbio y declaración, palabras de sabios, y sus dichos profundos. El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza".

El Rey Salomón es quien se presenta como autor de estos proverbios. Y como está relatado en 1 Reyes 3:9-12, la sabiduría de Salomón fue una respuesta de Dios a su pedido.

Al comenzar su reinado, Salomón se sintió abrumado por la responsabilidad de gobernar el pueblo de Dios, entonces pidió al Señor un corazón sabio para conducir a su pueblo. A Dios le agradó tanto el pedido de Salomón, que le respondió de una manera contundente en el versículo 12: “¡te concederé lo que me has pedido! Te daré un corazón sabio y comprensivo, como nadie nunca ha tenido ni jamás tendrá”.

Los Proverbios, son un resultado de lo que Dios le dio a Salomón, y para beneficio de todos.

Son inspirados por Dios, y llenos de sabiduría divina, que redundan en la vida espiritual y cotidiana.

Contienen principios prácticos de  convivencia,  administración,  negocios, oración, de  fe, de vida espiritual y para los más variados temas.

Los versículos 2 y 3, tienen como propósito ayudarnos a disciplinarnos, a ordenarnos, y a poder entender cómo tener éxito en la vida.  *La mejor manera de tener éxito es aprendiendo, recibiendo y aplicando consejos y  sabiduría de Dios*.

4 al 6 muestran que no hay edad para ser destinatario de estos beneficios. Son útiles para jóvenes e inexpertos, que están necesitados de crecer y madurar con inteligencia y sabiduría de Dios. Pero a su vez, para los sabios, aquellos que han alcanzado madurez espiritual, y que pueden hacerse  más sabios. Son como jugo concentrado, que en la medida que le  abrimos el corazón, van llenando y enseñando a ser mejores personas, a ser de bendición para otros y a tener verdadero éxito en todos los aspectos de la vida.

Los proverbios son  dichos cortos, una sentencia breve que contiene un consejo o una revelación sobre Dios. Nos ayudan a conocer a Dios, a conocernos a nosotros mismos y a relacionarnos con otros.

Una buena manera de ser sabios e ir madurando espiritualnente, está entre los capítulos del libro de Proverbios, en tu Biblia... Léelos, aplícalos, vívelos!

Y que Dios te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Avanzapormas.con)

domingo, 15 de octubre de 2017

"Tu palabra sabia de hoy"

Domingo 15.10.17

Habacuc 1:2-3 "¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?  3 ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan".

¿Estás esperando en Dios?  ¿Le preguntas cuánto tiempo falta para que la justicia prevalezca, para que haya una cura para el cáncer, para que puedas saldar todas tus deudas, y para que puedas tener el anhelado hijo?

El profeta Habacuc conocía bien ese sentimiento. En el siglo VII a.C., clamó al Señor: ¿Hasta cuándo, oh Señor...? Oró durante mucho tiempo, luchando para entender cómo un Dios justo y poderoso podía permitir que la maldad, la injusticia y la corrupción siguieran en Judá.

Según él, el Señor ya tendría que haber intervenido. Y se preguntaba: ¿Por qué Dios no hace nada?

Hay días que nosotros sentimos lo mismo. Como Habacuc, le preguntamos a Dios: ¿Hasta cuándo?  Pero, como en ese caso, así como para el tuyo,  Dios escucha y sabe todo lo que nos agobia.

Debemos dejar todo en sus manos, porque Él se ocupa de nosotros. Nos oye y, a su tiempo, nos responderá.

El Señor reciba tus acciones de gracias! Se complazca en  escuchar tu clamor, y responda según sus planes y propósitos, que son perfectos.

No desesperes ante ninguna cosa; es Dios quien tiene la última palabra!😇

Feliz domingo, que Dios te enseñe a esperar y te bendiga!🌻

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro pan diario)

sábado, 14 de octubre de 2017

"Tu palabra sabia de hoy"

Sábado 14.10.17

Isaías 26:20-21 "Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos".

Anoche, en nuestra congregación, predicaba el hermano Alberto Contreras, con el título "Alerta máxima".  Hoy, para redactar la "Palabra sabia", el Señor me guió a estos versos en Isaías.  Coincidencia? No! Entiendo que Dios sigue indicando una voz de alerta.

Anoche, Alberto decía que a través de lo que acontece en el mundo, así como lo escrito en Mateo 24, Dios nos está diciendo algo; y hoy el profeta Isaías dice: "Anda, pueblo mío", una voz clara para Su pueblo, ese que ha recibido purificación de su alma, por medio de la sangre derramada por Cristo, en La cruz del calvario (también habla para el que aún no es su pueblo) Si, un alerta máxima, porque el mundo, cada vez, está más convulsionado.

Isaías recomienda la búsqueda del Padre. Nos dice: "entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete"; con eso, entiendo:
1. Que nos está llevando a hacer una mirada interior a nuestra vida, a fin de tomar los ajustes necesarios, porque lo que puede venir, no seria bueno, ni pequeño.
2. A apartarnos de lo que este mundo, perecedero y perverso, hoy ofrece.

Dios, probablemente pronto, enviará juicios severos a los moradores de la tierra. Pues lo que vemos hoy, habla de gran maldad. Por lo tanto, si queremos escapar, es tiempo oportuno para hacer esa mirada interior, pero de cara a la Biblia, la cual debe ser nuestro espejo, y punto de comparación.

Llegará el momento en que nuestro Padre Celestial no encubrirá ya más a los muertos (esos que se creen vivos, pero espiritualmente, huelen a cadáveres).

Hay alerta para, como la mujer encinta cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores (vs 17), que  nosotros gimamos al Padre por la salvación de nuestra alma.

Ábrele a Él tu puerta, esfuérzate en vivir una vida justa, guarda Sus verdades. Y Él te guardará en completa paz, porque solamente escondido en Él, podrás perseverar.

Feliz sábado, Dios te ayude a enteder cuán máxima es esta alerta, y te bendiga!

Wilda M.V.


viernes, 13 de octubre de 2017

“El regalo de la libertad”

Meditación 13.10.17

Gálatas 5.1 “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”.

Hay personas en muchos países que creen que son libres, porque sus gobiernos les permiten adorar a Dios, hablar y viajar cuando deseen. Pero, a pesar de las libertades que una constitución pueda garantizarles, es innumerable el número de personas que siguen viviendo en esclavitud. Esto es así, porque la verdadera libertad no es algo que puede ser legislado, sino la capacidad de vivir una vida recta en la misericordia, la gracia, la bondad y el poder de Dios.

La libertad verdadera significa que:

1. Por medio de Jesucristo somos redimidos de la esclavitud del pecado.
2. Dios nos ha adoptado en su familia, y podemos caminar con Él en la verdad.
3. Nuestra esperanza es segura.
4. Podemos vivir con gozo y confianza, ya que confiamos en que el Señor cuidará de nosotros hoy y siempre.

Dios nos ha permitido llegar a ser todo lo que Él se propuso. Él ha abierto la puerta para que seamos libres de resentimientos, de baja autoestima y de otros impedimentos que una vez nos dominaron. Además, su Espíritu Santo nos guía y nos capacita para que podamos hacer todo lo que Él desee.

Por su gracia, Cristo nos ha hecho libres para que nos relacionemos unos con otros como Él lo desea. Podemos amar y perdonar en el poder de Dios, porque hemos experimentado lo mismo de Él.

¿Hay algo que está obstaculizando la obra de Dios en su vida, o interfiriendo con su paz y su alegría? Recuerde que somos libres de la esclavitud del pecado, pero hemos elegido ser esclavos del Señor Jesús. Solo cuando rendimos y sacrificamos todo a Él, podemos vivir realmente en libertad.

(De Encontacto.org)

"Tu palabra sabia de hoy"

Viernes 13.10 17

Apocalipsis 3:1-6 "Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los 7 espíritus de Dios, y las 7 estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.
 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete.
 Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.
 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias".

Apocalipsis 3 contiene una "llamada despertadora espiritual". Es parte de las cartas que Juan escribió a las 7 iglesias de la provincia de Asia Menor.  Que en esta ocasión fue a la de Sardis, a quien le envió el mensaje. Ay... cuántas Sardis existentes hoy!

Fue el propio Jesús, recordando: Conozco tus obras, tienes nombre de vivo, y estás muerto. Vigila, afirma las otras cosas que están para morir; no he hallado tus obras buenas delante de Dios.

El "delante de Dios" es sumamente importante destacar, porque muchos son muy buenos, pero solamente delante de los hombres...

En medio de la fatiga espiritual, podemos no darnos cuenta del letargo que invade nuestra relación con Dios. Pero Él nos dice: Acuérdate lo que has recibido y oído;  guárdalo, arrepiéntete.

Para muchos, dedicar un tiempo, cada mañana, para leer la Biblia, y hablar con Dios en oración, les ayuda a mantenerse espiritualmente alerta. Pruébalo también tú!  Pasar tiempo con Jesús no debe ser una tarea pesada, sino un gran anhelo y gozo. Es bueno que te des cuenta si estás vivo o muerto...

Que el Señor escuche y responda a tu llamada despertadora de cada mañana, y aprendas a vivir esa emoción!

Feliz viernes, busca en intimidad a Dios, y que te bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: Nuestro pan diario)

jueves, 12 de octubre de 2017

“El peligro del enojo”


Meditación 12.10.17

Efesios 4.26, 27 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”.

Ayer aprendimos cómo lidiar con el enojo constante en nuestra vida. Hoy descubriremos el principio de Dios para evitar el resentimiento prolongado.

Es importante entender que los creyentes podemos tener momentos de enojo y aun así seguir estando bien con Dios. Pero la ira que se guarda por mucho tiempo es una oportunidad para Satanás. Este planta con rapidez justificaciones en nuestra mente: Esa persona merece que le grites. ¡No debes ser tratado de esa manera! Dios te entiende. Al dar excusas a las personas para construir una defensa que les permita albergar su ira, Satanás crea una muralla en sus vidas. Son necios el hombre o la mujer que permiten que la ira se anide en su corazón (Eclesiastés 7.9).

No debemos poner ni un solo ladrillo para esa fortaleza del diablo. Más bien, los creyentes deben responder a la provocación perdonando a los demás como Dios perdona. Su misericordia es incondicional; no hay falta que Él no perdone. Los creyentes no pueden estar delante de Dios si justifican el albergar ira por largo tiempo. Por tanto, tenemos que dejarla ir por medio del perdón.

Podemos protegernos más aún si identificamos lo que nos irrita con frecuencia. Cuando esas situaciones (o personas) surjan, debemos pedirle a Dios que nos haga prontos para oír, tardos para hablar, tardos para la ira (Santiago 1.19). Ese es el fruto espiritual del dominio propio en acción.

La ira solo produce malas relaciones y mal testimonio. El creyente sabio hace dos cosas para enfrentarla. 1. Sigue las numerosas amonestaciones que hay en la Biblia acerca de este peligroso sentimiento, y se mantiene alerta. Y, 2. Renuncia a su ira en favor del perdón.
(Encontacto.org)


"Tu palabra sabia de hoy"

Jueves 12.10.17

Mateo 9:28-29 "Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creen que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a su fe les sea hecho"

La fe es como un músculo... necesita ser ejercitada cada día. Veamos algunas formas en que Dios prueba tu fe, y tus expectativas.

Hay expectativas con dinero. Para muchos el tema finanzas es prueba grande. La Biblia dice que si no se puede confiar en tu  administracion en lo poco, cómo se te podrá confiar riquezas grandes? (Lc. 16.11). No le huyas a esta prueba, es depositarte en la fe, para extraer riquezas!

Aquí también aplica que el que no honra lo poco, no puede manejar lo mucho; y el que no es fiel en lo poco no lo será en lo mucho. No tengas  expectativas de grandes logros, grandes posesiones, sin pasar por el proceso de crecimiento, que inicia con lo poco.

Expectativa por retrasos: A nadie le gusta esperar, y peor aún hacer filas. Pero con esto se aumenta el gozo de la recompensa (Salmos 37.34).  La práctica común en la gente es “primero el gusto luego el susto”, pero Dios indica que "el gusto" será más grande, si aguardamos el tiempo correcto!

Expectativa por las dificultades: Los desafíos y problemas prueban tu fe. Aun cuando esto es parte normal de tu vida, y no duran mucho, tienen resultado de gloria (1 Pedro 1.6-7).

Si cada oración fuera contestada de  inmediato, si cada necesidad fuera cubierta en automático, o si cada problema se solucionara sin retraso... no necesitaríamos la fe. Gracias a Dios, no es así... la expectativa de la intervención divina crece, y nuestra dependencia de Dios aún más.

Qué expectativas tienes, de Dios para tu vida? Piénsalo. La fe está ligada a las expectativas de la intervención de Dios en ti.

Nuestra fe tiene que estar tan arraigada en Cristo, que ni el dinero, ni el retraso, ni los problemas, puedan cambiar el deseo de vivir con expectativas de una vida plena y victoriosa.

Ven hoy delante de Dios, con gran expectativa de conocerle mejor y tener una relación íntima con Él. Que puedas fortalecer y aumentar tu fe para lograr cosas más grandes.

Y que él Padre Celestial te oiga y bendiga!

Wilda M.V.
(Referencia: VTRH Ministries)


miércoles, 11 de octubre de 2017

“Cómo manejar el enojo”


Meditación 11.10.17

Efesios 4.30-32Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

En una vida recta no hay lugar para el enojo constante, ya sea en forma de rabia o de resentimiento. La furia que nos endurece el corazón se convierte en un bastión para Satanás.

El método carnal para “curar” el enojo es, o bien darle rienda suelta (con la rabia), o bien suprimirlo (con el resentimiento). Ninguna de las dos opciones resuelve el problema o hace que la persona airada se sienta mejor. La manera en que Dios se ocupa de este peligroso sentimiento elimina el enojo, y hace libre al creyente. Como nos recuerda el pasaje de hoy, debemos dejar “toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia” (Efesios 4.31). Pero, para ello, es necesario que reconozcamos que existen en nuestra vida. Ya sea que estemos molestos con nosotros mismos, con otra persona, o con Dios, tenemos que aceptar la responsabilidad por ese sentimiento. Simular que no existe, o que de alguna manera uno nunca se aíra, no sirve de nada. Si siente algún enojo, reconózcalo y después identifique su origen.

He aquí preguntas que le ayudarán a identificar el origen de su enojo:
  • ¿Por qué estoy enojado?
  • ¿Contra quién está dirigido mi enojo?
  • ¿Qué me hizo sentir de esta manera?
  • ¿Dónde o cuándo comenzó mi enojo?
  • ¿He tenido este enojo durante mucho tiempo?
Una vez que conozcamos la fuente de nuestro enojo, es tiempo de perdonar. La furia y la falta de perdón van a menudo de la mano, y son un pesado fardo que le debilitarán. Dejar el enojo significa caminar con paso ligero dentro de la voluntad de Dios.
(Encontacto.org)

"Tu palabra sabia de hoy"

Miércoles 11.10.17

Jeremías 31:19-20 "Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová".

Hoy he recibido gozosa esta  promesa del Señor! Fue un sueño que tuvo el profeta Jeremías (vs 26); pero este puede ser parte de tu proceso; con los respectivos cuidados, promesas y recomendaciones de Dios.

El profeta habla de que Efraín (el hijo) se lamentaba: que fue azotado, y castigado. Clamaba: conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.

Sigue diciendo que después que se apartó tuvo arrepentimiento y reconoció su falta, se avergonzó y se confundió, ya que llevó la afrenta de su juventud.

Y que maravilloso lo que dijo el Señor a Jeremías, que hoy lo dice para mi, y quiza para ti: "¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito?  Me he acordado de él constantemente. Mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová. Aleluya! Son promesas para cantar con júbilo y esperar! Yo las recibo.

La recomendación de Dios a ese hijo fue: vuélvete por el camino por donde fuiste, vuelve a estas tus ciudades. Jehová creará cosa nueva, así lo ha dicho. Él hace volver sus cautivos!

!Que Jehová te bendiga, y le dejes volver a habitar en ti; Él satisfará tu alma cansada, y entristecida.

Wilda M.V.
(Referencia: Jeremías 31:18-25)

martes, 10 de octubre de 2017

*"Tu palabra sabia de hoy"*

Martes 10.10.17

Tito 3:14 "Y aprendan a ocuparse en buenas obras..., para que no sean sin fruto".

Cosas que hay que tener en cuenta, para que, al final de la carrera de nuestra vida, no nos llamen árboles sin frutos... Veamos algunos consejos que el apóstol Pablo escribiera a Tito:

Aprendamos a:
-Sujetarnos a los gobernantes y  autoridades (aunque no nos agrade lo que hacen).
-Obedecer.
-No difamar a nadie.
-No ser pendencieros.
-No ser contenciosos.
-Ser mansos y amables.
-No ser insensatos ni rebeldes.
-No vivir con malicia.
-No ser envidiosos.

Dios es Dios de bondad, y Su amor  salva, por  misericordia, pero si lo que abunda en nosotros es solo hojas o no sirve, no nos untemos que para el cielo no iremos, pues dando frutos malos, seremos cortados... y eso puede ocurrir en cualquier momento.

Pero, cuán gozoso sería, que la justificación de Dios, por una conducta aceptada delante de Él, nos lleve a ser herederos de vida eterna!  Los que en verdad creen en Dios,  procuren vivir vidas sanas, en espíritu, y en buenas obras.

Si eres de los que causa divisiones, y desobedeces a Dios, Él te desechará, pues estás pervertido, estás pecando, y tú mismo te has condenado.

Qué el Padre Celestial nos de sabiduría para actuar como Él establece, que honremos su nombre,  y el sacrificio de Cristo en la cruz del calvario.

Feliz martes. Dios te dirija y bendiga!

Wilda M.V.

lunes, 9 de octubre de 2017

“La oración transformadora de vidas”


 Meditación 09.10
Colosenses 1.9-10Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por ustedes, y de pedir que sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que anden como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”.
Filipenses 4.6 dice que es bueno hacer peticiones al Señor. Muchas veces le pedimos bendiciones y la sanidad de nuestros seres queridos, pero hay veces en las que, por su omnisciencia, Dios ve un “no” que al final tendrá más valor.
Entonces, ¿cómo saber cuáles oraciones están de acuerdo con su voluntad? El apóstol Pablo escribió peticiones específicas que hacía a favor de los colosenses, y usted puede ofrecer estas oraciones transformadoras por las personas que son parte de su vida.
Primero, pídale que sean llenas “del conocimiento de la voluntad de Dios en toda sabiduría e inteligencia espiritual”. De esta manera, usted le está pidiendo a Dios que le de la dirección y la capacidad de ver la vida desde la perspectiva de Él.
Segundo, pídale que anden “como es digno del Señor”. La única manera de tener éxito en esto es mediante el control del Espíritu Santo. Él llena nuestro corazón con anhelo de Dios, y crea el deseo de obedecerle.
Tercero, ore para que sus vidas den fruto. Hay una diferencia entre estar activo y dar fruto. Muchos cristianos creen que para lograr grandes cosas para Dios se requiere servir como voluntarios en muchos ministerios de la iglesia, o ser misionero o pastor. Pero, la verdad es que, la utilidad en la obra de Dios dependerá de lo que Él llame a hacer a cada persona.
Muchas veces, los cristianos oran solo por las personas cuando ellas están pasando por problemas. Pero Pablo no cesaba de orar a Dios por los colosenses. Al interceder por otros ante el Señor, recuerde las cosas por las que oraba el apóstol. (Encontacto.org)


17/9/26... Vivir en el Llamado de Dios

Ester 3.13, 4.4-16 que resumimos: Y fueron enviadas cartas a todas las provincias del rey, con la orden de destruir, matar y exterminar a ...