viernes, 18 de diciembre de 2015

“Un Lecho Sin Mancilla”

Comparto esta breve reflexión, la cual entiendo es bien interesante, y puede llevar a meditar -por nosotros o para aconsejar a otros.  Dios bendiga a todos, y les dirija a través de su Espíritu Santo:

La sexualidad humana es, sin duda, una función que Dios creó no solo para procrearnos, sino para disfrutarlo, pues los seres humanos somos los únicos, dentro del reino animal, con la capacidad de disfrutar la relación íntima.

Dios solo bendice la relación sexual que se da dentro del marco del matrimonio. Fuera de éste es fornicación (Mantenimiento de relaciones sexuales fuera del matrimonio.) o adulterio (Relación sexual de una persona casada con otra que no sea su cónyuge) según sea el caso, y aunque físicamente también se disfruta, espiritualmente no hay bendición, ya que en el cristiano, el cuerpo se convierte en el templo del Espíritu Santo.

1 Corintios 5:15-19 dice: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer -en un solo cuerpo-, cuya motivación es el amor y sellado para siempre -y por la vía legal. De ahí que la Biblia enfatiza su significado que va mucho más allá de un simple contrato de convivencia “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” (Marcos 10:7-9). El gozo sexual se debe disfrutar plenamente dentro del matrimonio.

1 Corintios 7:3-5 “El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”

Disfrutar la intimidad es algo muy personal, íntimo y privado, pero esto no signifique que todo tipo de práctica sea valida, pues la Biblia enseña que: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4)

Hoy día, estamos muy expuestos a la idea tergiversada de la práctica sexual sin ley. Muchos hacen uso de esa práctica, y ejecutan lo que Satanás enseña a la humanidad, mancillando así el lecho matrimonial, y -peor aún- ofendiendo a Dios.

El placer sexual, para el ser humano, es un regalo de Dios, y por lo tanto debe disfrutarse como Dios lo permite. Satanás te miente cuando te lleva por prácticas diferentes; y es lamentable que muchos cristianos están siendo atrapados en ese error; inclusive recibiendo apoyo de personas que están en niveles espirituales mayores que ellos, lo cual les lleva a perder su comunión y bendición de Dios.

Aquí una invitación a meditar, mayormente en los versos bíblicos indicados. Si realmente quieres bendición, a Dios debes honrar; pues de lo contrario, muchas preguntas sin respuestas tendrás; pero todo se resumirá en desobediencia a la Palabra de Jehová.

Obedece a Dios, y deja las consecuencias en sus manos (Dr. C. Stanley)

Orar, y pedir al Espíritu Santo que te hable, aún hay tiempo de enmendar...Cristo aún no ha venido por su pueblo santo... Quiero que seas parte de ese pueblo que se va con Cristo!!!



"Intimidad con Dios"

MEDITACIÓN DIC. 18

Juan 15.12-15 "Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como los he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero los he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, yo las he dado a conocer"

Dios, a veces, nos parece muy lejano. En esos momentos nos preguntamos qué tan involucrado está en nuestra vida. Es entonces cuando debemos confiar en lo que ha dicho en las Sagradas Escrituras. Por ejemplo, Salmos 139.13-17 dice que el Señor nos formó en el vientre de nuestra madre; Él nos ama incondicionalmente y tiene planes de prosperar nuestra vida espiritual a través de su Hijo (Filipenses 1.6). Estas verdades nos confirman que Dios nos conoce mejor que nadie.

La vida del Señor Jesús es otro testimonio del deseo de Dios de relacionarse con nosotros. El Señor siempre buscó a los que estaban lejos para invitarlos a acercarse a Él. Dio palabras de aliento a sus discípulos y a otros seguidores, les enseñó las profundas verdades que había recibido de su Padre (Juan 7.16), y los responsabilizó de sus acciones. Invitó a algunos a acompañarles en sus profundas experiencias personales, como en la transfiguración y la última noche en Getsemaní (Marcos. 9.2; Mateo 26.36, 37). Todo esto revela una amistad verdadera.

La muerte de Jesús en la cruz hizo posible que pasáramos a formar parte de la familia de Dios. El Espíritu Santo, el guía y compañero que mora en todo creyente, da testimonio también de la cercanía de Dios y de lo bien que nos conoce.

Dios ha hecho posible que tengamos intimidad con Él, pero nosotros a menudo no queremos. Por causa de los intereses terrenales le damos mayor prioridad a nuestros familiares y amigos. Dispóngase a poner a Dios en primer lugar, y búsquelo con todo su corazón (Marcos 12.30).
 (De Encontacto.org)


jueves, 17 de diciembre de 2015

"Una Relación con Dios"

MEDITACIÓN 17 DIC.

1 Juan 4.7-10 "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados"

Una relación cercana se caracteriza por un vínculo estrecho entre dos personas, y el interés por el bienestar mutuo. En otras palabras, los conocidos nos conocen poco, pero los verdaderos amigos conocen nuestros pensamientos, sentimientos y deseos más profundos.

Dios, que es santo y perfecto, ha deseado siempre esa relación con el hombre, pero el pecado hizo que eso pareciera imposible. Para empezar, porque todos nos hemos rebelado contra su autoridad, y merecemos el castigo de la muerte (Romanos 3.23; 6.23). Pero, más que eso, porque nacimos con una naturaleza corrupta heredada de Adán (Salmos 51.5). Ni buenas obras ni valores morales pueden borrar eso.

Solo Dios podía remediar la situación. Su solución fue cambiar nuestra naturaleza para que pudiéramos ser parte de su familia. Para que se cumpliera su justicia, solo un sacrificio perfecto podía pagar nuestros pecados (Deuteronomio 17.1)  Alguien que no tuviera una naturaleza pecaminosa tenía que morir en nuestro lugar y pagar la deuda. El único que calificaba para esto era Jesús, el Dios-hombre perfecto, quien dio su vida por nosotros (Hebreos 4.15) para que pudiéramos tener una relación con el Padre. Nuestra amistad con Dios se logró con un alto precio para Él: la muerte de su amado Hijo.

Dios hizo todo lo necesario para hacernos parte de su familia, y para que nos relacionemos con Él. ¿Tiene usted esta relación con el Padre por la obra de salvación de Jesús? Si no es así, nazca hoy espiritualmente recibiendo a Cristo como su Salvador personal. En esta época de Navidad, descubra los regalos de la libertad, la satisfacción y el gozo que se encuentran únicamente en Él.                       (De Encontacto.org)

miércoles, 16 de diciembre de 2015

"Nuestro Salvador"

MEDITACIÓN 16 DIC.

Isaías 53 "¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él (Jesús) herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores."

Por medio del pasaje bíblico de hoy, vemos que los judíos esperaban un Salvador. Pero Jesús no parecía el Mesías que esperaban.

El pueblo imaginaba a un monarca fuerte que gobernaría a su nación con poder terrenal, pero el Señor era un siervo que pasaba tiempo con los marginados. Esperaban un hombre que pondría fin a la persecución de Israel; pero murió como un delincuente, y advirtió a sus seguidores que no serían aceptados por el mundo. No es de extrañar, entonces, que el pueblo judío lo rechazara. No se ajustó a la clase de rey que querían, pues fue mucho más de lo que entendieron.

Todos estaremos algún día delante de Dios, y por nuestra iniquidad seríamos indignos de permanecer en su presencia. Su juicio del pecado será la muerte, una atroz existencia eterna, apartados de Él. Esto fue lo que le fue advertido a Adán en Génesis 2.17: que si pecaba, moriría. Pero Jesús llevó nuestro pecado para que cualquiera que ponga su fe en Él pueda tener vida eterna (Juan 3.16). Cristo decidió sufrir nuestro castigo —Dios hecho hombre experimentó voluntariamente la muerte de un criminal para que pudiéramos vivir para siempre en su presencia. Jesús fue “el camino” (14.6) que permitió a Dios satisfacer su justicia y al mismo tiempo amar a su pueblo.

El regalo de salvación es gratuito... Solo por aceptación y entrega. ¿Ha aceptado usted la muerte del Señor Jesús en la cruz como expiación por su pecado? La muerte del Redentor lleva a la vida, y aunque Él no garantiza un camino fácil, sí promete estar con usted siempre. (De Encontacto)

martes, 15 de diciembre de 2015

"Sin Avergonzarse de Compartir el Evangelio"

MEDITACIÓN 15 DIC.
2 Timoteo 1.6-12 "Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día"

El apóstol Pablo comprendía la enorme responsabilidad que tenía al haberle sido confiado el anunciar el evangelio. Puesto que consideraba a este llamado una mayordomía de la que un día rendiría cuentas al Señor, estuvo dispuesto a sufrir por causa de Cristo para cumplir la tarea. Como creyentes, tenemos esta misma obligación de llevar el evangelio a cualquier persona que Dios ponga en nuestra vida.
El apóstol Pablo se sentía obligado a hablar a las personas acerca de Cristo. De hecho, él dijo: “Ay de mí si no lo hago” (1 Corintios 9.16). Sin importar cómo lo trataban, no se avergonzaba del mensaje de Cristo. El profeta Jeremías tuvo una experiencia semejante (Jeremías 20.7-9). Aunque se convirtió en el hazmerreír de todos y fue perseguido por comunicar el mensaje del Señor acerca del juicio venidero, descubrió que el no hablar le creaba una sensación interior peor, como un fuego en sus huesos (v. 9).
Es posible que no queramos amonestar a las personas sobre el juicio de Dios por temor a alejarlas de Él. Pero, en realidad, los perdidos ya están alejados del Señor y necesitan escuchar su ofrecimiento de perdón. Pablo estuvo dispuesto a morir por proclamar el mensaje, pero nosotros muchas veces no estamos dispuestos siquiera a enfrentar un poco de vergüenza a fin de compartir nuestra fe.
Estamos rodeados de personas hambrientas, y no saben de qué. Pero nosotros tenemos la respuesta a su necesidad, y la responsabilidad de darla

Nunca se avergüence de dar la mejor noticia que se haya ofrecido a la humanidad. Ella tiene el poder de cambiar el destino eterno de una persona. (De Encontacto.org)

viernes, 11 de diciembre de 2015

"Quebrantamiento por Rebeldía"

MEDITACIÓN 11 DIC.

La lectura bíblica de hoy corresponde a Jonás 1, la cual les resumo: Dios le habló a Jonás para que fuera a Nínive a pregonarle un mensaje de arrepentimiento a aquella ciudad, debido a que su maldad había sido incrementada. Jonás en vez de ir a Ninive decide tomar un barco e ir a Tarsis, pero Dios hace levantar una tempestad.  Marineros tuvieron miedo, clamaban a su dios, y tiraron al mar los enseres de la nave, mientras que Jonás, en la parte baja e interior de la nave, dormía. El patrón de la nave se acerca a Jonás y le pide que clame a su Dios; porque quizá tendría compasión de ellos. Los demás de la nave echan suerte, para saber por causa de quién había venido ese mal. Y en Jonás recayó. Ellos cuestionaban a Jonás sobre diversos aspectos, los cuales él respondió; y entre lo que les decía que era hebreo, y temía a Jehová, el Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra. Todos temieron sobremanera, y le preguntaron qué hacer para que el mar se aquietara. Jonás respondió que le echaran al mar, porque por su causa había venido la tempestad. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar, con lo que el mar se aquietó de su furor. Temieron todos, ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos. Finaliza el capítulo 1 diciendo que Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; donde permaneció 3 días y 3 noches." Te invito a leer en la Biblia, el capítulo completo.

La historia que contamos a los niños sobre Jonás y la ballena, presenta al profeta de una manera muy optimista. Después de estar 3 días en el vientre del pez, se arrepiente y se va contento a Nínive. Fin de la historia.
El relato bíblico tiene los mismos componentes (una tormenta, un gran pez, unos ninivitas arrepentidos), pero un contexto totalmente diferente. Desde el momento en que Jonás decidió huir, hasta el final del libro, su corazón estuvo en rebeldía contra Dios.
Nínive eran un pueblo conocido por su agresividad y su crueldad. Por ser enemigos de Israel, Jonás tenía buenas razones para odiarlos. Pero Dios amaba a los ninivitas y deseaba su arrepentimiento. Sin embargo, la difícil tarea de predicarles también tenía el propósito de quebrantar el espíritu insensible de Jonás, el cual prefería morir antes que ver salvado al enemigo (Jonás 4.3).
Dios anhelaba moldear el carácter del profeta para que reflejara el de Él; quería un siervo obediente y misericordioso, pero Jonás se resistía siempre. El orgullo y el odio lo hacían cada vez más rebelde. Notemos que, aunque convino en ir a Nínive, no se arrepintió. Pero no podía engañar a Dios; Él sabía que el corazón de Jonás seguía siendo duro. Por eso, cuando los ninivitas se regocijaron por la salvación, lo consumía la amargura. La angustia emocional y mental fueron precios muy altos a pagar por la rebeldía.
¿Qué le está impidiendo a usted servir al Señor plenamente? Es probable que Él esté tratando de quebrantarle de alguna manera. El proceso es doloroso, pero es por su bien y para la gloria de Dios. Confíe en Él. (De Encontacto.org)

jueves, 10 de diciembre de 2015

"La Experiencia de la Bondad de Dios"

Salmos 31:19-24 "¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en un tabernáculo cubierto de contención de lenguas. Bendito sea Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada. Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos; pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba. Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que procede con soberbia. Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón."

Cuando la vida es grata resulta fácil alabar a Dios, porque su bondad es muy evidente. Sin embargo, podemos tener dificultades para ver en el dolor y los problemas una expresión de su tierno cuidado. En tiempos de dificultad, debemos confiar en el pasaje bíblico de hoy, que nos dice que el Señor ha guardado su bondad para quienes confían en Él y le obedecen.

Si usted siente que Dios es bueno solo cuando las circunstancias son agradables, entonces no entiende bien la naturaleza del Señor, y no está consciente de la expresión de su benevolencia para con usted. Quienes han aprendido a conocer el carácter de Dios y confiar en sus caminos, serán capaces de ver la evidencia de su bondad en todas las situaciones.

No siempre sentía que el Señor estaba siendo bueno conmigo. Cuando era niño, mi objetivo era obedecerlo para que no me hiciera nada malo. Las situaciones difíciles y dolorosas de mi vida habían obstaculizado mi comprensión de su bondad. Ahora, al recordar el pasado, puedo ver su amor y su sabiduría al permitir y usar esas pruebas para moldear mi carácter.

Hoy, cuando Dios hace algo que no me gusta, le derramo mi corazón. Después de tratar de entender lo que Él quiere, y escuchar su voz, me lleno de gratitud y de confianza en Él. Y así estoy dispuesto a aceptar con gusto su sabia decisión para mi vida.

Vivimos bajo la protección de Dios. Cuando las circunstancias y los sentimientos le digan a usted lo contrario, confíe en lo que sabe de Él. A lo largo del día, busque evidencias de su tierno amor. Cuando cambie su perspectiva, será capaz de ver las señales de su bondad en todas partes.
(De Encontacto.org)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

“Jesús, la Bebida que te Alegra en Todo”

Si eres de los que aun te atraen las bebidas alcohólicas, pero CREES en la Palabra de Dios, te invito a reflexionar en lo siguiente:

Comienzo diciéndote: El cristiano (que vive por y para Cristo... porque ha creído que ya no vive él, sino Cristo en él), no necesita bebidas “especiales” para sentirse alegre y feliz. Su vida de alegría y paz no depende de ese tipo de cosas.

Y si tu gozo es porque Cristo te libertó; qué necesidad hay de bebidas con alcohol, si la Biblia (nuestro manual de fe y conducta) dice que den sidra al desfallecido, y vino a los de amargado ánimo (Prov. 31.6); y si realmente tienes a Cristo, ni desfallecido ni amargado eres. Piénsalo.

Ingerir bebidas no adecuadas, te puede generar consecuencias no agradables; no solamente a tí, sino a los de tus alrededores; y peor aún, delante de un Dios Todopoderoso, que es Santo, todo lo ve, todo lo sabe y todo lo escudriña.

El profeta Joel, en capítulo 1 verso 5 nos habla de que los entregados al vino, por causa del mosto (lo cual define el diccionario como la concentración, extracto, zumo), se les llama borrachos. Joel también hace una invitación a despertar (de la ignorancia). Dice en Job 12.25): los borrachos - ebrios se tambalean, cometen errores, van a tientas, como consecuencia de sus tinieblas.

Para todo lo anterior, hay una maravillosa recomendación, que nos da el apóstol Pablo: Seamos decentes. Evitemos los vicios, las inmoralidades, vivamos y mostremos que somos de luz (Rom.13.13).

Que nuestro comportamiento diga que realmente amamos a Dios y a Su Hijo Jesucristo. (No seamos de los que viven compartiendo con Dios en la sala, pero tienen al diablo sentado en el comedor o la cocina)

Amar a Dios, no puede ser solo palabras… esas se las lleva el viento; ahora bien, tu trayecto hacia el abismo de confusión eterna, es mas real de lo que te puedes imaginar. Y tu pecado, siempre te alcanzará… -Aun lavándote con lejía, la mancha de tu pecado permanecerá delante de Dios (Jer.2:22)

Un consejo que da Pablo está en 1 Corintios 5.11 y es que no acompañemos a borrachos -tampoco seamos de ellos-, inclusive, si hay alguno de ellos que se dice llamar hermano, si es inmoral, no es tu hermano (En Cristo).

Quienes mantienen esa conducta (de ebrios, dados al vino, borrachos), al igual que los ladrones, homicidas, avaros, maldicientes, libertinos, envidiosos, glotones, inmorales, difamadores y estafadores, la Biblia recuerda: No heredarán el reino de Dios (1Cor.6.10 y Gál. 5.21).

Miren que elementos tan simples, son ya pecado; están en Proverbios 23:31-33 “...No miren al vino cuando rojea...entra suavemente; mas como serpiente morderá, dará dolor. Mirarás cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades”. El otro elemento está en Oseas 4:11 “...vino y mosto quitan el juicio”

Finalizo con lo siguiente: ¡Ay de los que el vino los enciende! (Isaías 5.11) El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio (Prov. 20.1).

La decisión es tuya…Y si amas a Jesús, no es necesario absolutamente nada para alegrarte. Jesús es esa bebida perfecta, que siempre te sacia y te llena en todo. Dios te dirija y bendiga!

Escrito por Wilda M.V.
9.12.2015


"Cómo Vencer los Celos" y "La Lucha con los Celos"

1.  "Cómo Vencer los Celos"  Salmos 37.4-6  "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía"

Lo que comienza como una sencilla comparación entre nuestra vida y la de otra persona puede rápidamente llegar a ser un problema terrible. Los celos son como una bola de nieve que se hace cada vez más grande, y sus consecuencias suelen ser devastadoras.

La confusión, ansiedad y resentimiento pueden inundar a un corazón envidioso y distorsionar los pensamientos, hasta que sea casi imposible mantener el plan de Dios a la vista. Nuestro enfoque viene a ser lo que no tenemos, lo que nos lleva por el paralizante camino del resentimiento hacia otras personas que tienen el objeto o la cualidad que nosotros deseamos. Luego, el temor a no dar la talla puede dominar nuestros pensamientos, dando lugar a un comportamiento irracional y a relaciones rotas. Además, la envidia deshonra al Señor.

Aunque Dios tiene un hermoso plan para cada uno de sus hijos, los celos dicen: “Yo me merezco más de lo que me has dado; por tanto, no creo que me estás dando, en realidad, lo mejor”.

Si usted detecta señales de envidia en su vida, arrepiéntase. Aprecie lo que Dios está haciendo en la vida de la otra persona, y no se enfoque en la suya. 

Dele gracias por la forma como Él está bendiciendo a la otra persona, y pídale que ponga amor en su corazón por ella. Luego, vuelva a centrar su atención en la obra que el Padre celestial está haciendo en usted. Por último, memorice y medite en los versículos de hoy (Salmos 37.4-6).

Si usted siente celos, está perdiendo lo mejor que Dios le tiene. No espere más para encarar ese pecado que crecerá si no le hace frente. Dios tiene el poder para ponerle fin a los celos que hay en su corazón.

2. "La Lucha con los Celos" 7 dic.  1 Samuel 18.5-16   "Y salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se portaba prudentemente. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl. Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música. Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles,  y David a sus diez miles. Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David. Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano. Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces. Mas Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él, y se había apartado de Saúl; por lo cual Saúl lo alejó de sí, y le hizo jefe de mil; y salía y entraba delante del pueblo. Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él. Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él. Mas todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos"

Todos tenemos expectativas, deseos y esperanzas, pero nuestro plan no es siempre lo mejor que Dios tiene para nosotros. Y lo que vemos que otros están experimentando puede no ser lo que Él tenga reservado para nosotros. Si usted se compara con los demás, ¡tenga cuidado! Los celos están acechando cerca.

Pensemos en Saúl, por ejemplo. Fue elegido por el Señor para ser el primer rey de Israel, y recibió éxito y poder. Sin embargo, cuando escuchó que las mujeres alababan a David por su gran victoria sobre Goliat, sintió envidia, y los celos se apoderaron de él. Empezó a temer que perdería el reino, y al final sus sentimientos lo llevaron a la pérdida de relaciones, posición y poder.

Este puede parecer un ejemplo extremo. Sin embargo, si nos examinamos sinceramente, es posible que encontremos que hay envidia escondida en alguna parte de nuestro corazón. Haga esta sencilla prueba. Pregúntese: ¿Hay alguien cuyo éxito material, físico o social me hace sentir disgusto, malestar o ansiedad?

Muy a menudo, la inseguridad, el egoísmo o el orgullo están detrás de una actitud de celos. De hecho, los tres son evidentes en la vida de Saúl. Tenía miedo de ser superado; no quería compartir la gloria con David y le resultaba insultante que un simple joven pastor de ovejas hiciera mejor papel que un rey.

El engaño de la envidia es que nunca podemos ver todo el panorama en la vida de alguien. Solo Dios ve lo que hay más allá de lo exterior. Por eso, nuestros ojos deben centrarse solo en nuestro andar con el Señor. Así como Él nos creó a todos diferentes, su plan para la vida de cada persona es único.  (De Encontacto)

viernes, 4 de diciembre de 2015

"La Paz Que Ofrece Jesús"

MEDITACIÓN 4 DIC.

Romanos 5.1-9  "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira"

Si usted es lo suficientemente valiente,  párese en una acera y haga esta pregunta a los transeúntes: “¿Qué le da paz?” Las respuestas que recibirá probablemente tendrán algo en común: la definición de paz de la persona dependerá de las circunstancias —por ejemplo, de una buena relación con un cónyuge, de un trabajo bien remunerado, o de una buena salud. ¿Qué sucede, entonces, si una pareja riñe, si la empresa despide a los empleados, o si una enfermedad debilita al cuerpo?

La paz que tiene sus raíces en las situaciones buenas no es realmente paz; es una frágil armonía entre el hombre y el mundo, y se derrumba muy fácilmente.
Jesucristo es el único que ofrece paz verdadera —una satisfacción inquebrantable, independientemente de los ataques que pueda lanzarnos Satanás. Sin embargo, vivir en pecado hace que tener paz sea imposible, pues una persona que  hace caso omiso de la voluntad de Dios no puede experimentar la seguridad de su cuidado. Por eso, cuando el creyente expresa fe en Jesús, la guerra por tener el control termina. Su sumisión al Señor permite que la paz esté presente en todos los aspectos de su vida.
Cuando el Espíritu Santo vive en nosotros, podemos abordar todo en la vida con confianza y serenidad. La única manera de lograr esta paz duradera es por medio de una relación con el Salvador. Pablo dice en Romanos 5.1 que para ser justificados, es decir ­—declarados inocentes— tenemos que aceptar el sacrificio que Cristo hizo por nosotros. La justificación nos hace estar bien con Dios, y abre nuestro corazón a la paz. (De Encontacto)

jueves, 3 de diciembre de 2015

"Jesús, Nuestro Sumo Sacerdote"

MEDITACIÓN 3 DIC.


Hebreos 4.14-16  "Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."

¿Por qué algunas personas enfrentan los problemas  de la vida con confianza y valentía, mientras que otras son atormentadas por la duda y el fracaso? Una razón es que mucha gente tiene una idea equivocada de quién es Jesús. Lo conocemos como el Pan de Vida y el Agua de Vida, pero ¿cuántos de nosotros le conocemos como nuestro gran sumo sacerdote?
La Biblia nos dice que Jesús “debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote” (Hebreos 2.17). Y Hebreos 4.15 añade: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”. Esto significa que Jesús entra a nuestra vida y experimenta nuestros dolores, sufrimientos y sentimientos de culpa junto con nosotros.
¿Ha sido usted alguna vez rechazado a pesar de haberse esforzado al máximo, y haberse entregado por completo? Piense en esto: ¿Acaso ha sido alguien más rechazado que Jesucristo? Él está personalmente familiarizado con esa clase de dolor. ¿Alguna vez un ser querido le dijo que no, le cerró la puerta y se marchó? Usted pudiera preguntarse si Jesús sintió alguna vez un dolor así. 
Sí, lo sintió. Su propio pueblo lo rechazó. ¿Entiende Cristo, el Inmaculado, nuestros sentimientos de culpa? Sí. La Biblia dice que el Padre puso todos los pecados del mundo sobre Él. Jesús llevó la culpabilidad de toda la humanidad.  (De Encontacto.org)
Y si crees éstas palabras, es tiempo de que lo recibas como tu Señor y tu Salvador. Dile:  Jesús, hoy reconozco que he pecado, que moriste por mí en la cruz; y que eres el verdadero sumo sacerdote; Y hoy quiero recibirte como mi único y suficiente Salvador.  Escribe mi nombre en el libro de la vida.   En el nombre de Jesús. Amén

miércoles, 2 de diciembre de 2015

"El Motivo de la Alabanza"

MEDITACIÓN 2 DIC.

Salmos 40.8-10 "El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón. He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes. No encubrí tu justicia dentro de mi corazón; he publicado tu fidelidad y tu salvación; no oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea."

Cada vez que el rey David y otros escribían un salmo, se referían a atributos y actos específicos del Señor. Cuando estos cantos de adoración fueron reunidos en un libro al que ahora llamamos Salmos, la recopilación se convirtió en una biografía de Dios expresada por medio de un lenguaje de alabanza.

La capacidad de adorar a Dios surge del amor a Él. Y ya que el amor genuino se cultiva a medida que lo conocemos mejor, la verdadera raíz de la alabanza es el conocimiento. Por eso, Dios puso en cada creyente el deseo de conocerlo. Satisfacemos ese deseo pasando tiempo con el Señor en oración, leyendo la Biblia, y teniendo compañerismo con otros creyentes. También vemos la manera como el Señor actúa en nuestra vida para dar respuestas a nuestras necesidades y bendecirnos. Descubrir cada faceta de su carácter, profundiza nuestro conocimiento de Él y deseo de alabarle.

Experimentar a Dios hace que nos enamoremos de Él. Y una persona enamorada no puede evitar alabar a esa otra que tanto ama. Por eso, honramos con gratitud al Señor por medio de palabras, cánticos, danza, o con todo lo que exprese nuestro gozo en Él.

Nuestra alabanza no tiene que ser solo privada o estar limitada a la comunidad de la iglesia. Cada creyente tiene una “biografía” del Señor para compartir con sus semejantes. Es una historia llena de motivos de alabanza, no solo por la manera como Él ha intervenido en el caos, consolado en la tragedia y bendecido con abundancia, sino también por las lecciones aprendidas. 

Compartimos nuestra adoración con el mundo para que los demás puedan llegar a conocer, amar y adorar al Señor. (De Encontacto.org)

Si estás feliz...Alaba a Dios !
Si estás triste -con más razón- alaba a Dios !

Si le amas -con todo tu corazón- alábalo EN y CON todo!

Esos momentos de debilidad Domingo 02/08/26 Jueces 16.20-21 “ Entonces le gritó (Dalila): ¡Sansón, los filisteos te van a atacar! Y cuand...