lunes, 18 de agosto de 2014

“Fe y Obediencia” Meditación 18.8

Lectura bíblica en 1 Reyes 18:1-15 (Pasados muchos días, vino palabra de Jehová a Elías en el 3er. año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra. Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. Y el hambre era grave en Samaria. Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a 100 profetas y los escondió de 50 en 50 en cuevas, y los sustentó con pan y agua. Dijo, pues, Acab a Abdías: Ve por el país a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino, y Abdías fue separadamente por otro. Y yendo Abdías por el camino, se encontró con Elías; y cuando lo reconoció, se postró sobre su rostro y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías? Y él respondió: Yo soy; ve, di a tu amo: Aquí está Elías. Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate? Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino adonde mi señor no haya enviado a buscarte, y todos han respondido: No está aquí; y a reinos y a naciones él ha hecho jurar que no te han hallado. ¿Y ahora tú dices: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías? Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte él, me matará; y tu siervo teme a Jehová desde su juventud. ¿No ha sido dicho a mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová; que escondí a 100 varones de los profetas de Jehová de 50 en 50 en cuevas, y los mantuve con pan y agua? ¿Y ahora dices tú: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías; para que él me mate? Y le dijo Elías: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que hoy me mostraré a él.)

 Piense en la fe y la obediencia como compañeras de viaje que se dirigen al mismo destino, es decir, agradar y dar gloria al Señor. Usted no puede tener una sin la otra. Crecen simultáneamente al practicarse, pero se marchitarán si se descuidan.

Elías era un hombre con ambas cualidades. Le creía a Dios, y siempre respondía con obediencia. Cuando el Señor le dijo que se presentara ante el rey Acab, no dejó que el temor lo detuviera. Había aprendido que el Padre celestial era fiel y digno de confianza.

El temor pone trabas a la fe cuando comenzamos a dudar de que el plan de Dios sea realmente el mejor. Si permitimos que la preocupación gane terreno en nuestra mente, nos negaremos a hacer lo que diga el Señor. Al rechazar el camino de la fe y la obediencia estamos en realidad eligiendo la senda de la incredulidad y el pecado.

A Satanás le encanta que sintamos temor y desobedezcamos, para que así no recorramos el camino que Dios ha ideado para nosotros. No podemos creer que el Señor hará cosas grandes en un aspecto de nuestra vida si estamos permitiendo que haya pecado en otro. ¿Dónde ha flaqueado usted? ¿Le ha dado terreno al pecado? ¿Está negándose a obedecer algo que Dios dice en su Palabra?

La fe grande comienza con pasos pequeños. Si usted decide obedecer la Palabra de Dios, comenzará un ciclo cada vez mayor de fe y obediencia. No deje que el temor o el pecado le roben la gran aventura que el Señor ha planificado para su vida. ¿Quién puede elegir mejor el camino correcto —usted o Dios? (De Ministerios en Contacto)

Lectura antes de iniciar labores, Eclesiastés 3:1-15  “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó”  

viernes, 15 de agosto de 2014

“Una Raíz Amarga” y "Veneno Amargo" Meditaciones 14 y 15 Agosto

“Una Raíz Amarga”             Meditación 15.8
Lectura bíblica en Hebreos 12.15 (Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados)

Ayer llegamos a la conclusión de que la amargura es un veneno que preparamos para otra persona, pero que terminamos tomándolo nosotros. Hoy pensaremos en otra ilustración útil que nos ayudará a entender los efectos negativos del resentimiento.

Hebreos 12.15 se refiere a la amargura como una “raíz”. Piense en esto. ¿Dónde se encuentran las raíces? Por debajo de la superficie succionando los nutrientes del terreno que está a su alrededor. Cada vez que vemos una planta, una flor o un árbol podemos estar seguros de que por debajo se encuentra una raíz que está absorbiendo vida de la tierra y enviándola a la planta.

¿Puede usted ver el paralelismo que hay entre esta ilustración y su vida espiritual? Quizás usted tenga una raíz de amargura que prácticamente sea invisible a cualquiera que pase a su lado. ¿Significa, entonces, que es inofensiva? ¡Por supuesto que no! Por el contrario, puede tener la seguridad de que la raíz está haciendo su trabajo —robándole su vida y utilizándola para alimentar una hierba mala de odio, impaciencia e insatisfacción.

Una raíz de amargura nunca producirá frutos saludables. Si la raíz es mala es absurdo esperar fruto bueno en lugar de mala hierba.

Sin embargo, podemos alegrarnos pues existe una medicina para este serio problema. Todo lo que necesitamos para matar la mala hierba es desenterrarla y deshacerse de la raíz. Saque la fuente de su resentimiento del lugar donde esté oculta. Reconózcala, y entréguela a Dios, quien sabe cómo cultivar el corazón.

“Veneno Amargo”            Meditación 14.8
Lectura bíblica en Efesios 4.31-32 (Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.)

Imagine a un científico triste, deprimido y encorvado en su laboratorio. Sus ojos están entrecerrados y sus labios fruncidos. Sus dedos están añadiendo una pizca de esto y un poquito de aquello al líquido verde en el tubo de ensayo que tiene en frente. Sus pensamientos son una mezcla de recuerdos; su corazón, un añejo mosaico de odio por un agravio que sucedió hace mucho tiempo. Está pensando en la persona que le hirió, mientras prepara un veneno para el ofensor.

Parece el extracto de una película antigua, ¿verdad? Pero es aquí donde la escena cambia de dirección. Imagine a ese mismo científico dando un suspiro de alivio cuando se endereza, maravillado del líquido de venganza que ha creado. Entonces dice: “Esto le enseñará” —y se bebe el veneno.

Ese es un giro sorpresivo que no esperaríamos en una película. Sin embargo, hay una buena posibilidad de que usted haya hecho esto mismo en un momento u otro.

La amargura es una toxina que preparamos para otra persona, pero después la bebemos nosotros mismos. Es 1 dosis concentrada de veneno emocional, que preparamos cuidadosamente y desarrollamos a lo largo de años. Cuando reaccionamos a la mala acción de alguien replegándonos y dando rienda suelta a fantasías de venganza y hostilidad, estamos envenenando lentamente nuestro corazón y nuestra mente.

Pídale a Dios que le muestre cualquier señal de veneno que haya en su ser. Dígale después que le ayude a administrar 1 dosis del antídoto: EL PERDON.

(De Ministerios en Contacto)

miércoles, 13 de agosto de 2014

“En Medio de las Pruebas” Meditación 13.8

Lectura en Génesis 39.6-20 (Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió. Cuando vio ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera, llamó a los de casa, y les habló diciendo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces; y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó y salió. Y ella puso junto a sí la ropa de José, hasta que vino su señor a su casa. Entonces le habló ella las mismas palabras, diciendo: El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme. Y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera. Y sucedió que cuando oyó el amo de José las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: Así me ha tratado tu siervo, se encendió su furor. Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel.)

La esclavitud de José duró trece años, y fue de mal en peor. Perdió su posición privilegiada en la casa de Potifar, y fue echado en prisión cuando la esposa de su amo lo acusó injustamente. Su esperanza de salir de la cárcel murió cuando el servidor del rey olvidó la promesa que le había hecho (Génesis 40.14, 23). El futuro se veía sombrío.

A pesar de la evidencia de las circunstancias, Dios estaba llevando a cabo su plan para bendecir a José y ayudar a su familia. José era la persona que Él había designado para salvarlos del hambre que vendría. Para lograrlo, José tuvo que aprender el idioma y familiarizarse con la cultura de Egipto, desarrollar habilidades de liderazgo y madurar espiritualmente. El plan del Señor logró todo esto.

José aprendió dos lecciones útiles.
1ero.: El Señor es un fiel compañero que utiliza nuestras aflicciones para prepararnos para su obra. Cuando llegó el momento, José estaba plenamente capacitado para convertirse en el segundo en autoridad, después de Faraón; el rey egipcio declaró incluso que la presencia de Dios estaba con José (Génesis 41.38).

2do.: Cuando el Señor logra sus propósitos, la dificultad terminará. En el momento elegido por Dios, José fue liberado de la cárcel, recompensado con un alto cargo y reconciliado con sus hermanos. Es decir, fue bendecido grandemente por vivir en el centro de la voluntad del Padre celestial.

La adversidad puede ser dolorosa, pero el Señor la utiliza para llevar adelante sus propósitos y prepararnos para su plan, e incluso Jesús sufrió para cumplir con el propósito redentor de Dios (Mateo 16.21).
(De Ministerios en Contacto)

Lectura antes de iniciar labores: Salmos 56 “Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre; Me oprime combatiéndome cada día. Todo el día mis enemigos me pisotean; Porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia. En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre? Todos los días ellos pervierten mi causa; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. Se reúnen, se esconden, Miran atentamente mis pasos, Como quienes acechan a mi alma. Pésalos según su iniquidad, oh Dios, Y derriba en tu furor a los pueblos. Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro? Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí. En Dios alabaré su palabra; En Jehová su palabra alabaré. En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre? Sobre mí, oh Dios, están tus votos; Te tributaré alabanzas. Porque has librado mi alma de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven”

"El Honor es Mejor Que los Honores" de Renuevo de Plenitud

I Samuel 2:30   ...Porque yo honraré a los que me honran...
Salmos 25:21   ...Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.
Salmos 84:11  ...Porque sol y escudo es Dios: Gracia y gloria dará el Señor: No quitará el bien á los que en integridad andan.
Proverbios 20:7 ...El justo que camina en su integridad, Bienaventurados serán sus hijos después de él.

El ambiente estaba Cargado de mucha tensión. Rosa Elliot llegó a la cuarta ronda del concurso nacional de ortografía en Washington. Se le había pedido a la pequeña de 11 años de Carolina del Sur que deletreara la palabra "admisión". Ella lo hizo con su suave acento sureño, pero los jueces no fueron capaces de determinar si había pronunciado una "o" o una "a" como letra al lado de la última.

Debatieron entre sí por varios minutos mientras escuchaban las grabaciones. Sin embargo, la letra decisiva tenía su acento demasiado marcado como para descifrarla. Finalmente el jefe de los jueces le preguntó a la única persona que conocía la respuesta.

- Era una letra "a" o una "o" ?. Le preguntó a Rosa. En ese momento estando rodeada por jóvenes concursantes que murmuraban entre ellos, Rosa sabía el correcto deletreo de la palabra. Tranquilamente, sin titubear, contestó que había pronunciado mal la palabra y se fue del escenario.

Todo el auditorio se puso de pie y aplaudió, incluyendo unos cincuenta reporteros gráficos. El momento fue emocionante y lleno de orgullo para sus padres. Aun vencida era victoriosa. En efecto, con el pasar de los años, ¡se escribió más acerca e Rosa Elliot que sobre el "desconocido" ganador del concurso!
Ser una persona que ama la verdad, aun cuando esta va en contra de uno, nos reviste de gran honor...

martes, 12 de agosto de 2014

“Cómo Caminar por los Valles de Oscuridad”

Lectura bíblica en Génesis 37:18-28 (Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños. Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos. Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.)

Cuando era adolescente, José lo perdió casi todo: su familia, hogar y libertad. ¡Qué desconcertado debió haberse sentido por el odio de sus hermanos y por esas pérdidas tan aplastantes! Pero lo que nunca perdió fue su fe en Dios.

La vida normalmente es así. Los cambios repentinos en la salud o en las finanzas, la muerte inesperada de un ser querido, o la deslealtad de un buen amigo puede llevarnos a un tiempo de oscuridad. No entendemos por qué el Señor ha permitido la prueba o dejado que el dolor siga. José probablemente se preguntaba lo mismo, pero supo aferrarse a su fe. Incluso como esclavo en una tierra extranjera experimentó la bendición de la presencia de Dios. Y al reconocer que el Señor estaba con este joven cautivo, su amo egipcio se mostró favorable a él (Génesis 39.2, 3).

La clave para caminar por los valles de oscuridad —tiempos cuando la vida parece estar desmoronándose y el futuro se ve lúgubre— es aceptar la realidad de la presencia del Señor con nosotros. En el momento en que una persona acepta a Cristo como salvador, el Espíritu Santo viene a vivir dentro de ella y la sella como propiedad de Dios para siempre. Gracias al Espíritu Santo que mora en nosotros, nunca prescindimos de la ayuda de Dios. Ninguna circunstancia, sufrimiento o pérdida puede separarnos de Él o de su amor (Romanos 8.35, 38, 39).

Tome unos minutos cada día para reflexionar en la promesa que nos hizo Jesús de que estaría con nosotros siempre (Mateo 28.20). Tal verdad se afincará en lo profundo de su alma y le sostendrá en los momentos difíciles. (De Ministerios en Contacto)
Lectura antes de iniciar labores: Lucas 13:3-9 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

sábado, 9 de agosto de 2014

“Los Resultados de la Inseguridad” Meditación 9 Agosto

Lectura bíblica en Salmos 143.8 (Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma)
 Ya hemos identificado algunas de nuestras inseguridades. Ahora, necesitamos dirigir nuestra atención a sus efectos.

Para empezar, las personas inseguras tienen dificultades para establecer relaciones buenas y duraderas. Simplemente no son capaces de entender cómo pudieran añadir valor a la vida de alguien. Esto es una tragedia, porque cada uno de nosotros necesita tener amistades que nos ayuden a crecer.

Asimismo, las personas inseguras son vistas a menudo como orgullosas y presumidas. La falta de confianza en sí mismas puede hacer que se distancien de los demás, lo que puede confundirse fácilmente con arrogancia. Pueden, por ello, dar la impresión de que simplemente no quieren estar con las demás personas.

Además, la inseguridad lleva con frecuencia a la indecisión y al temor. Las personas pueden estar tan intimidadas por sus dudas que les resulte imposible tomar decisiones. Se preguntan: ¿Y si cometo un error? Bueno, ¿qué puede pasar? Cometer errores es una de las mejores maneras de aprender cómo hacer algo correctamente. No tenga temor de intentarlo. Incluso, si no tiene éxito, al menos puede descansar en el hecho de que hizo lo más que pudo.

Al cabo de un tiempo, las personas inseguras generalmente se exasperan y comienzan a molestarse por el éxito y la felicidad de los demás. No permita que esa calamidad afecte sus relaciones. Ore por la capacidad de reconocer sus inseguridades, y luego dé un paso hacia la libertad pidiendo al Señor que las sane.

 (De Ministerios En Contacto)

jueves, 7 de agosto de 2014

7 Consejos para todo predicador...

“El Ayudador en el Estudio de la Biblia”

Lectura bíblica en 1 Corintios 2:12-16 (Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.)

La Biblia es la revelación de la verdad de Dios, y está concebida para su uso regular por todo creyente. La presencia interior del Espíritu Santo es una necesidad, ya que es Él quien aclara el significado de la Palabra de Dios. El Espíritu Santo ilumina la mente de cada persona que busca realmente conocer a Dios.

Cuando leemos la Biblia, el Ayudador abre nuestro entendimiento para que conozcamos el verdadero significado del texto, de modo que podamos comprender sus implicaciones. Nunca podremos dejar de necesitarlo. Incluso un creyente con años de experiencia en el estudio de la Palabra, requiere de tanta revelación como un niño espiritual que acaba de recibir a Cristo. Recientemente, tuve motivos para recordar este hecho al leer un pasaje que había visto a menudo en mis estudios. Por primera vez, mi alma se abrió del todo a estos versículos, la verdad entró como un torbellino y me sentí revitalizado. Captar una nueva verdad nos anima a poner en práctica lo que hemos aprendido. Luego, cuando integramos esa verdad a nuestra vida, el Espíritu de Dios nos revela otra para hacernos cada vez más como nuestro Salvador.

Conocer a Dios y conformarse a la imagen de Jesucristo, son las más altas aspiraciones de la vida cristiana, y podemos lograr estos objetivos solo si conocemos y ponemos en práctica los principios bíblicos con un corazón limpio. Si queremos que el Espíritu Santo nos revele el significado de la Escritura, debemos pedirle primero que nos muestre nuestro pecado. Cuando nos arrepentimos de la falta que nos hace recordar a nuestro Ayudador, nuestro corazón se abre a su iluminación. (De Ministerios En Contacto)

Lectura antes de iniciar las labores: Salmos 14
1. Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.    2. Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios.    3. Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.     4. ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan, Y a Jehová no invocan?    5. Ellos temblaron de espanto; Porque Dios está con la generación de los justos.    6. Del consejo del pobre se han burlado, Pero Jehová es su esperanza.     7. ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

martes, 5 de agosto de 2014

Sólo Hay un Lugar Para tu Bendición


La Biblia nos dice que las bendiciones te alcanzarán. Pero debes estar en el lugar correcto. Donde Dios te prometió. Lo hizo con los discípulos y lo mismo para nosotros. El les dijo esperen la promesa y le dio el lugar específico. (Hechos 1:4).

Cuando te mueves sin Dios moverte, estás fuera de la cobertura y cuando estás fuera cualquier cosa te puede pasar. Si miramos a Noemí ella se fue de Belén (significa casa de pan) a la tierra de Moab, con su esposo y 2 hijos (Rut 1:1). Sólo quedó ella y sus 2 nueras. Ella culpó a Dios por esas pérdidas (Rut1:20) y hasta cambió su nombre.

Como todo obra para bien, ella vuelve a Belén. Al lugar donde Dios le daría la bendición y Dios la pone en un lugar especial y es la descendencia de los reyes.

No nos movamos del lugar de bendición. No permitas que te pase lo peor para que regreses a la tierra de bendición. Donde Dios te dijo que te iba a bendecir.

Esperemos paciente al Dios de los cielos.

Examina si estás en el lugar correcto, sino corre por tu vida. El enemigo sabe cuál es tu lugar por eso te distrae y quiere que salgas de él.

“Un Ayudador Para Todas las Ocasiones”

Lectura bíblica en Juan 14:16-18 (Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.)

¿Ha deseado usted alguna vez tener una línea telefónica de emergencia que repique en el cielo? La verdad es que tenemos algo mucho mejor: el Espíritu Santo vive en nosotros para ayudarnos.

La noche antes de su crucifixión, el Señor Jesús dijo a sus discípulos que estaba a punto de partir. La noticia probablemente los entristeció, a pesar de que no era la primera vez que había hablado de su muerte. Pero el Señor afirmó que les enviaría otro Consolador o Ayudador. La palabra griega traducida como “otro” implica que el nuevo Ayudador sería como el anterior —en otras palabras, un ser divino con acceso al Padre celestial. Tal como lo prometió, el Espíritu de Dios viene a morar en cada persona que recibe a Jesucristo como Salvador (Hechos 2.1-4).

Nuestro Ayudador tiene un papel distintivo dentro de la Trinidad. El Padre reina sobre todo, en tanto que el Hijo está a su diestra intercediendo por los creyentes. Mientras tanto, el Espíritu Santo nos capacita para llevar a cabo la obra que Dios ha dispuesto que hagamos.

El Padre celestial sabía que no podíamos obedecerle sin ayuda; es por eso que Jesús dijo a los discípulos que permanecieran en Jerusalén hasta después de la llegada del Espíritu Santo. Sea lo que sea que estemos llamados a hacer en nuestra obediencia diaria, o en nuestra responsabilidad para toda la vida, nuestro Ayudador nos brinda dirección, y nos da fuerzas y aliento.

El Espíritu Santo es parte de nosotros, más que nuestros huesos y nuestra sangre. Somos privilegiados por tener un Ayudador divino que nos guía en el camino de la voluntad de Dios. (De Ministerios en Contacto).

Lectura antes de iniciar las labores: Job 11:2-15… Cuánta sabiduría!
2. ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta? ¿Y el hombre que habla mucho será justificado?
3. ¿Harán tus falacias callar a los hombres? ¿Harás escarnio y no habrá quien te avergüence?
4. Tú dices: Mi doctrina es pura, Y yo soy limpio delante de tus ojos.
5. Mas ¡oh, quién diera que Dios hablara, Y abriera sus labios contigo,
6. Y te declarara los secretos de la sabiduría, Que son de doble valor que las riquezas!
Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece.
7. ¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?
8. Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás?
9. Su dimensión es más extensa que la tierra, Y más ancha que el mar.
10. Si él pasa, y aprisiona, y llama a juicio, ¿Quién podrá contrarrestarle?
11. Porque él conoce a los hombres vanos; Ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
12. El hombre vano se hará entendido, Cuando un pollino de asno montés nazca hombre.
13. Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos;
14. Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia,  15. Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte, y nada temerás;

viernes, 1 de agosto de 2014

Consejo 1.8.14

"Plenamente Vivo en Cristo" Meditación 1.8.14

Lectura bíblica en 1 Corintios 15.22 (Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.)
Puesto que el apóstol Pablo reconocía las limitaciones del entendimiento humano, utilizaba metáforas para explicar conceptos espirituales. En varias de sus epístolas escribió acerca de estar “vivos en Cristo”.

Señalaba que antes de que el Señor nos salvara estábamos muertos espiritualmente. Pero una vez que recibimos a Jesús como nuestro Salvador, pasamos a estar vivos en Él (Romanos 6.11).

Pablo quería que entendiéramos que tenemos una nueva libertad, nueva naturaleza y nuevo patrón de conducta. Para ejemplificarlo, escogió las imágenes de la circuncisión y el bautismo (Colosenses 2.9-17), los cuales proporcionan un punto de partida para que comprendamos la verdad fundamental de la gloria de estar vivos en el Señor.

Si utilizamos el razonamiento humano para comprender una verdad espiritual como ésta, seremos confundidos. Solo por medio de la enseñanza del Espíritu Santo podemos comenzar a comprender todo su significado. Además, la Palabra de Dios viva debe ser experimentada. Podemos conocer el hecho de que Jesús nos ha dado una nueva naturaleza, pero solo cuando experimentemos esta nueva naturaleza y la libertad que ella da, descubrimos realmente el significado bíblico de haber sido “vivificados”.

Piense en el bautismo y la circuncisión. Haga a un lado la lógica humana y confíe en el Espíritu Santo para entenderlo. Acepte que usted es una nueva creación —que la vieja naturaleza ha desaparecido y ha sido sustituida por la nueva (2 Corintios 5.17). El gozo espiritual llenará su ser cuando experimente la verdad de estar plenamente vivo en Cristo. (De Ministerios En Contacto)

Nuestra lectura antes de iniciar las labores: Rut capitulo 1…Les invito a leerlo para que puedan ver un ejemplo de convicción verdadero en Rut.

Lunes 02/11/26 Para Experimentar el Amor de Dios

Efesios 3.14, 16 “ Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,   para que os dé, conforme a las riquezas de...