Me uno al Centro de Fe y Restauración Espiritual Mahanaim, para invitarte a ti y a tu familia a la magistral cátedra “El Lado Oculto del Carnaval”
En la exposición del tema estará el pastor Víctor Baret -desde la Romana- quien luego de haber profundizado sobre la cultura y tradiciones carnavalescas, escribió el libro “La Otra Cara del Carnaval”
Ven, para que juntos, conozcamos y aclaremos dudas sobre el tema.
Viernes 22 de Febrero, a las 7:30 PM. Totalmente gratis.
Te esperamos en la Calle Leopoldo Navarro Esq. Juan e. Dunant, Miraflores. Sto. Dgo.
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento....” (Oseas 4:6)
Predicar el Evangelio de Salvación, para Vida Eterna en Cristo Jesús! Te recuerdo que conocer la verdad e ignorarla, te puede condenar.
martes, 19 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
"Aprendiendo de las Ratas"
Después
de la segunda guerra mundial, un joven piloto inglés probaba un frágil avión
monomotor en una peligrosa aventura alrededor del mundo. Poco después de
despegar de uno de los pequeños e improvisados aeródromos de la India, oyó un
ruido extraño que venía de atrás de su asiento.
Se dio cuenta que había una rata abordo y que si roía la cobertura de lona, podría destruir su frágil avión. Podía volver al aeropuerto para librase de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero, de repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas. Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro el viaje.
Moraleja:
Si amenazan destruirte por envidia, calumnia o por lo que sea: vuela más alto.
Si te critican, vuela más
alto.
Si te hacen alguna
injusticia, vuela más alto.
Recuerda siempre, que las ratas no resisten las grandes alturas.
Deseo que hoy y siempre
tengas el coraje de levantar el vuelo y volar alto, siempre muy alto, con la
cabeza en las nubes, pero los pies bien fijos en el suelo.
Deseo también que cuando
estés volando sepas mirar para abajo y ver que existen personas para las que
eres grande e importante, y que en esa misma proporción, también mires para arriba
y veas cómo es de grandioso el cielo que te cubre y percibas el tamaño de tu
pequeñez frente al universo.
Se dio cuenta que había una rata abordo y que si roía la cobertura de lona, podría destruir su frágil avión. Podía volver al aeropuerto para librase de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero, de repente recordó que las ratas no resisten las grandes alturas. Volando cada vez más alto, poco a poco cesaron los ruidos que ponían en peligro el viaje.
Moraleja:
Recuerda siempre, que las ratas no resisten las grandes alturas.
jueves, 17 de enero de 2013
"Una Historia para Meditar…Reflexionar a Profundidad"
El médico sonrió y dijo: "Lo siento señor, yo no estaba en el hospital, y vine lo más rápido que pude...... Ahora, me gustaría que se calme un poco para que yo pueda hacer mi trabajo"
Dijo el padre enojado : Que me Calme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo el que estuviera en esta situación…estaría usted calmado? Si su hijo se estuviera muriendo ahora, qué haría?
El médico volvió a sonreír y le contestó: Voy a decir lo que dijo Job en la Biblia: Del polvo venimos y al polvo volveremos, bendito sea el nombre de Dios! Los médicos no pueden prolongar la vida. Vamos a hacer todo lo posible, según la gracia que Dios nos permita "
Murmuró el padre: Dar consejos cuando no somos nosotros lo que tenemos el problema, es tan fácil…
La cirugía se llevó durante algunas horas. Después el médico salió feliz por el acontecimiento, y dijo: Gracias a Dios…Su hijo se ha salvado!
Sin esperar la respuesta del padre, el doctor muy apurado sale corriendo. Mientras se marchaba le dijo: Si tiene algunas preguntas, hágaselas a la enfermera.
El padre dijo: "¿Por qué es tan arrogante este doctor? No se podía esperar algunos minutos más para preguntarle sobre el estado de mi hijo?
La enfermera, con lágrimas en su rostro, le responde: El hijo del doctor murió ayer en un accidente, y cuando le llamamos para que hiciera la cirugía, estaba en el cementerio, en el entierro.
Ya él le salvó la
vida a su hijo…Ahora, dejémoslo ir para que pueda terminar de enterrar al suyo.
Nunca
juzgues a nadie, porque no tienes el poder de saber qué está pasando en su
vida…
Dios te bendiga!
Wilda
“Señor, que tu Luz Resplandezca Sobre Nuestros Planes”.
Este salmo representa la oración de una persona que está pidiéndole a Dios que le traiga su favor y bendición sobre planes futuros. Normalmente oramos así: “Señor, que se haga tu voluntad en mi vida”. No está mal orar así, pero hay momentos en los cuales uno debe traerle los planes, las expectativas, los deseos y presentarlos al Señor -como ofrenda- y decirle: “Mira Señor, aquí te estoy trayendo estos planes, estos deseos que tengo; no sé si están bien delante de ti. En mi entendimiento creo estar en tu voluntad, así que quiero que los bendigas. Quiero que tu luz resplandezca sobre ellos!” Pienso que esta es una oración pertinente, y más para ahora que empezó un nuevo año; tiempo en el cual estamos pidiendo la bendición de Dios sobre nuestras vidas, familias, trabajos, amistades, etc.
Este año para muchos está empezando con el pie derecho; pero para otros está
empezando un poquito duro o difícil. Yo
no sé en cuál de los puntos se encuentra usted. Incluso hay personas que están todavía
en neutro…patinando en el hielo…que no saben cuándo se les va a derretir y
saldrán disparados.
Hablemos sobre el relato de Moisés. Dios
le dijo que fuera a liberar a su pueblo Israel.
Recuerde lo que dijo Moisés: “Ay, Señor, nunca he sido hombre de fácil
palabra...” Moisés justificaba que no
sabía hablar bien; y al parecer entendía no ser la persona que Dios tenía que
usar. Pero Dios le afirmó y dijo: “Quién fue el que le dio la boca al hombre?
Quién puede hacer al hombre mudo o que hable? Quién puede hacer al hombre ciego
o que vea? Quién puede hacer al hombre sordo o que oiga?... Dios puede
intervenir en cualquiera de las situaciones.
Piense en las distintas cosas que pasaron por la cabeza de Moisés. Ejemplo:
Cómo voy a regresar a enfrentar a faraón, que es como mi hermano, porque yo me
crié con él en el palacio? Cómo voy a entrar de nuevo a un lugar donde me están
buscando porque maté a alguien? Cómo tu quieres que yo haga cosa igual? Sin
embargo, ahí está la afirmación de Dios sobre él: “Yo soy el que está contigo. El que te va a
ayudar a hablar. El que te va a enseñar lo que tienes que decir. Soy yo el que
lo va a hacer a través de ti.”
No les suenan familiar estas palabras cuando el mismo Jesús dijo a sus
discípulos: “Cuando los lleven delante de la sinagoga, de las autoridades, no
se preocupen por preparar su disertación antes de tiempo, porque ahí -en el
momento- el Espíritu les dejará saber lo que tienen que decir.”
Evangelizar es crucial para la vida de cualquier iglesia. Ahora bien, cuando se habla de ello, a muchos
les tiemblan las rodillas; aunque hay otros que en cinco minutos tienen a
alguien de rodillas en la esquina de la calle orando y aceptando a Cristo. Es necesario que haya personas que puedan
evangelizar; que puedan comunicar el amor de Dios en una manera nueva,
refrescante y relevante.
Y para este tiempo Dios nos está diciendo las mismas cosas que le dijo a
Moisés: “Yo soy el que pone palabras en tu boca”. Normalmente pasamos un tiempo antes de hablar
con alguna persona, pensando en qué le vamos a decir, pero cuando llegamos a
ella se nos olvida todo. Es Dios el que
te va a inspirar a hablar; incluso tal vez use algunas de las cosas que “cocinaste
en tu cabeza”, pero es Él quien te daré las palabras para llegar verdaderamente
al corazón.”
¿Saben qué? No nos lancemos a evangelizar con palabras nuestras…de hacerlo así
no vamos para ningún lado. Si hoy queremos ver vidas verdaderamente
transformadas por el poder de la palabra de Dios, necesitamos que sea Dios
mismo el que llegue a esos corazones. Dios mismo es el que tiene que penetrar
esas mentes que ya han sido manipuladas por la mentalidad, las ideologías y las
filosofías de este mundo; y solo Dios -con su poder- puede llegar directito a sus
necesidades.
Es el tipo de evangelismo que necesitamos ver hoy…dirigido directamente por
Dios. Moisés era un instrumento de Dios, pero tenía sus temores; y nosotros
tenemos los nuestros. Recordemos que somos
vasos de barro en las manos del alfarero, y éste nos usará como quiera. La
responsabilidad de nosotros es poder discernir cómo es que Dios nos quiere
usar. Qué Dios va a hacer a través de nosotros? Cómo? Cuándo? Dónde? Con quién?
Para que su gracia y su amor se dejen notar en los corazones de aquellos que
así lo necesitan. Anímate, todo esto tiene
que ver con cómo la bendición de Dios pueda alcanzar a otros a través de ti.
Cada vez que te mires en el espejo, o te llegue un pensamientos mezquino, recuerda que Dios te mira y dice: “Tú no eres eso, eres una persona que vales mucho, eres una persona que tal vez otros están echando a un lado, PERO yo te estoy poniendo del lado mío. Ese lado para donde te están empujando las personas, es el lado donde yo estoy…y donde me vas a encontrar!”
Solo Dios es capaz de hablar al corazón y afirmar. Aunque tus ojos estén
cegados con las experiencias de vida, Dios dice presente dejándote saber lo
importante que eres para él.
Piense en los distintos lugares en que te mueves. Piensa cómo Dios te puede
usar para llegar al corazón de cada una de esas personas. Cuál pudiera ser el
acto de bondad que tienes que hacer, el cual Dios usará para llegar al corazón
de alguien? Piénsalo. Hazlo!
Pide que Dios te revele cómo llegar a esos corazones tristes, confundidos y
vacíos. Dios quiere afirmar tu vida y tu corazón. Dios quiere que sepas que Él
cuenta contigo y que Él está contigo. Él
se encargará de abrir puertas a tu favor.
OJO…asimismo habrá otras puertas que cerrará (puertas que en nada te son
de bendición, desde la perspectiva de Dios). Solamente tienes que estar
pendiente a las señales que el Señor te da… para saber hacia dónde ir.
Dios quiere afirmar tu caminar. No pienses de ti como poca cosa; como que
no sabes hablar, que no sabes pensar…Dios siempre sabrá cómo equiparte. Ponte de
pie y deposítate en Sus manos.
Señor… Enséñanos a poder escucharte, a prestarte atención, a tener
corazones abiertos para ti, y a ser sensibles a ti. Amén!
(Este es un resumen del sermón del 2 de enero 2013, Congregación León de Judá. Boston MA. Pastor asociado Omar Soto)
miércoles, 9 de enero de 2013
“Pruebas vienen a la vida, ¿qué vamos a hacer?
Resumen del mensaje del 30.12.12, del pastor Roberto Miranda -Congregación León de Judá-
Boston Ma.
Romanos 4.3 “…Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por
justicia” Números 14.24 “Pero a Mi
siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto y Me ha seguido
plenamente, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia tomará
posesión de ella.”
Sentí del Señor compartir algo que nos de un poquito de vitamina; y esa lectura como punto de partida, para compartir algunas enseñanzas en esta meditación.
Veamos la mujer que nos habla 2 Reyes 4, quien se encuentra en una gran crisis. Su esposo acaba de fallecer y dejando deudas;
y los acreedores -como pago a la deuda- quieren llevarse sus dos hijos para ponerlos
a trabajar como esclavos hasta que paguen todo.
En el primer punto veamos la situación de ella: A veces uno piensa: Caramba, si yo sirvo a
Dios Él me va a cuidar de toda dificultad, de toda situación difícil, Él no va
a dejar que nada malo me pase. No voy a tener problemas, ni deudas, todo será
riqueza. (Y desgraciadamente hay mucha gente que en sus predicaciones de evangelio
de prosperidad, tan solo nos alientan en esa idea)
Creo absolutamente en la bendición para los hijos de Dios y por eso comparto esta reflexión, pero es
importante que entendamos que a los hijos de Dios también le vienen pruebas y
dificultades; por lo tanto tenemos que estar preparados para cuando vengan. No hay problema
en decirle al pueblo de Dios que vivimos
en un mundo caído, peligroso, difícil, y
que cada vez que nos movemos es en contra de la gravedad.
Y Cristo mismo lo dijo en Sus Palabras: en el mundo hallaréis aflicción.
Gracias a Dios que no se quedó allí en ese diagnóstico negativo sino que
también dijo: confiad, Yo he vencido al mundo.
A veces no nos detenemos lo suficiente en hallaréis aflicción, y pasamos
rápidamente -como niñitos- a lo otro, pero también hay situaciones difíciles en
nuestras vida. Aún los grandes siervos de Dios sufren percances. Es en esos momentos que precisamente tenemos
que decidir ¿qué voy hacer? ¿voy a quedarme caído, desalentado; voy a comenzar a
renegar de Dios, a dudar de Su Misericordia, de Su fidelidad; o voy a creer que
mi Dios es poderoso para sacarme adelante?
¿Qué hacer? Algunos se deprimen, se dejan caer, se enojan con Dios, dejan
de orar, de ir a la Iglesia, de crecer en el Señor; mientras que otros se
levantan, se ciñen los lomos, claman al Señor, se lanzan en búsqueda de la
bendición, y de la medicina que Dios tiene para su situación. Un hijo verdadero
de Dios no queda caído, sino que se levanta con más fuerza.
Por qué hay que escoger? Porque hay
que seguir adelante y las pruebas son inevitables. Ahora bien, la pregunta es ¿qué voy a hacer
cuando vengan esas pruebas? ¿Quedarme caído o buscar la medicina y los
armamentos que Dios me da para seguir adelante?
Dice el apóstol Pablo que nos vistamos con toda la armadura de Dios y
estemos firmes. Plante las dos piernas
bien firme y aguante -en el nombre del Señor- hasta que pase el ventarrón. Confiese bendición, espere en el Señor, libre
la guerra de manera espiritual, clame a Dios, confiese la Palabra de Dios…y el
diablo tendrá que meter su colita entre las piernas e irse derrotado.
Habrá momentos que tendremos que tomar la onda -como David- y arrojarla a
la misma frente del gigante para derribarlo…no sientas temor al hacerlo.
Sobre Job - hombre de Dios, perfecto en sus caminos, y que no se le podía
encontrar nada malo- en el capítulo 19,
podemos ver cómo Dios lo había bendecido de manera gigantesca; y el diablo le
dice al Señor: quítale algo de lo que
tiene a ver si no te maldice. Y el Señor
dice: veamos...y ustedes saben la historia.
Y las palabras de Job, en medio de su gran tribulación, fueron: "Yo
sé que mi Redentor vive."
Muchas veces hay que pelear contra las emociones, contra el cerebro mismo que
se rebela contra ese Dios que usted piensa como que "no le escucha". Usted
tiene que imponerse sobre eso y seguir buscándole. Quién sabe si en esa última
oración, que usted cree que ya es la última, viene la bendición. Dios sabe
esperar hasta la hora de la madrugada más densa para contestar oraciones.
Hay veces que bebiéndonos las
lágrimas por la esquina de la boca, tenemos
que decir: yo sé que mi Redentor vive, que tiene buenos propósitos para mi
vida. Yo te seguiré sirviendo, seguiré siendo fiel, pues sé que esto no va a
durar para siempre.
En Salmos 42 dice:
"Pacientemente esperé a Jehová, se
inclinó a mí, escuchó mi clamor, y me hizo sacar del pozo de la desesperación,
del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos. Puso luego en
mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos y temerán y
confiarán en Jehová."
Muchas veces, mientras estamos pasando por pruebas y dificultades, la gente
dice: "mira ese evangélico dizque que Dios está con él; vive metido en la
Iglesia todo el tiempo y confesando bendición. Pero míralo cómo sufre" Esos esperan ver qué usted va a hacer; si va
a maldecir a Dios, si le va a abandonar, si decae su ánimo, y mil cosas más.
Pero cuando ven que el Señor le levanta y bendice; le saca de la prueba, y usted
vuelve a recuperar el ánimo; les sirve como testimonio, y entonces también temerán y confiarán en Jehová. Siempre
tenemos una nube de testigos mirando… recuerde eso
Dice el apóstol Pablo también: "Antes en todas estas cosas…tribulación
o muerte, o hambre o desnudez, o peligro o espada; ni la muerte ni la vida, ni
ángeles, ni principados ni potestades, ni lo alto ni lo profundo, ni lo
porvenir ni lo pasado podrán separarnos del amor de Dios que es en Cristo
Jesús." "Antes, en todas estas
cosas, somos más que vencedores."
¿Cómo se va a cumplir la misericordia de Dios en su vida si usted no tiene
que pasar por una prueba que ponga en exhibición Su misericordia? ¿Cómo ser persona de fe, si no pasa por
luchas? ¿Cómo un atleta puede llegar a ser bueno, si no pasa primero por privaciones,
dificultades y largas horas de ejercicios? Los problemas vienen, pero Cristo es más poderoso… si Dios es con
nosotros…¿quién en contra?
Cuando tengas problemas -como la viuda- no te eches a morir, no te quedes
en tu casa deprimiéndote. No te encierres,
no dejes de buscar con quien orar, no dejes de ir a la Iglesia, sal a dar un refrescante
paseo en tus alrededores, no dejes de
clamar al Señor, buscar Su rostro. Es la
única esperanza. Tienes que proclamar la bendición venidera.
Cuando venga la palabra crisis a tu vida: Sacúdete, sigue adelante, mira
hacia el futuro, prosigue a la meta…a esa que el Señor te tiene destinado. Eso es
lo que hace un siervo de Dios, por más
luchas y pruebas que padezca. Si estás
vivo vas a tener que batallar.
En 1 de Pedro 4:12 dice: "Amados no os sorprendáis del fuego de prueba
que os ha sobrevenido." "Como
si alguna cosa extraña os aconteciese".
"Sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de
Cristo" Ese gozaos, no es el común que se piensa (Ejemplo: Me
comí un pedazo de pastel y qué rico estaba), es un gozaos en el espíritu. Es saber que
detrás de la nube y de la prueba viene la bendición… y está la Presencia de
Dios.
Jesús -varón experimentado en quebrantos- nace bajo condiciones difíciles y
muere bajo condiciones peores, sin
embargo nadie más poderoso que Él. No es solo conocer a Cristo en Su
resurrección, sino también en Sus padecimientos. Para disfrutar de las cosas grandes del Señor,
hay que pasar también por las tribulaciones. Y dice el versículo 14: "si
sois vituperados por el nombre de Cristo sois bienaventurados porque el
glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros."
Cuando estás en prueba, pero firme en el Señor, las alas del Espíritu de Dios
se posan sobre ti. Dios está contigo, te acompaña, te fortalece, te guía, te consuela. Siempre
confiesa que Dios está contigo.
Esa mujer de 2 Reyes 4 -en el segundo punto a enfatizar- es que ella encontró solución. Se afirmó en el Señor, tomó un tiempecito, y
entonces dijo: voy a llegar a la fuente del poder, voy al profeta de Dios…y fue
donde Eliseo; le clamó, presentó su necesidad, obedeció sus órdenes…y su
bendición llegó. Eso te sugiero a ti también.
Clamar, no es pedir de forma indiferente ni
casual; es una actitud decidida,
concentrada, clara y determinada. La
Biblia nos dice que tenemos que clamar y Dios nos responderá. Dios no responde a menos que usted clame.
Jesucristo dice: "Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, tocad y se
os abrirá." Santiago dice que nosotros no recibimos porque
no pedimos. Jesucristo nos dice: venid acercaos confiadamente al Trono de la Gracia.
Hay que acercarse al Trono de la Gracia, el Señor está allí esperando pero hay
una parte que nosotros tenemos que hacer. Nosotros tenemos que presentarle nuestras
necesidades.
Hay muchos versículos que nos invitan a clamar y pedir. Ejemplo Juan 14:13-14 dice: "Y todo lo que pidas al Padre en Mi
Nombre lo haré." He aprendido que
en la oración está el secreto de la victoria, pero no en una oración de esas religiosas, sino en una oración que clame
al Señor.
Presenta siempre tus hijos al Señor;
presenta tus finanzas, tu salud, tus negocios, planes, proyectos, hogar, matrimonio,
etc –báñalo todo con la oración- para
que el Señor lo bendiga.
A Dios le gustan las peticiones específicas; y la gente que clama a Él
continuamente. Si un padre sabe dar buenas cosas a sus hijos ¿cuánto más no le
dará el Señor a los que claman a Él día y noche? Tenemos que creer que si clamamos
al Señor, Él responderá.
Cero oraciones piadosas y religiosas.
Sí a las oraciones de guerra, que lleguen hasta el Trono de Dios y conmuevan
Su corazón. Fe es una actitud de
confianza, y crece con el ejercicio. Es
como un músculo…si lo ejercitas crece.
La fe viene por el oír la Palabra del Señor; es una actitud que se va
cultivando. Crece mientras reemplazamos gradualmente actitudes depresivas y
tímidas, por actitudes de esperanza y militancia en Dios.
Muchos de nosotros hemos tenido vidas tan negativas y hemos sufrido tanto, por no saber cómo usar
las armas de la fe. A veces sentimos que
el diablo nos ha dado tantos palos, y que ya hemos dejado de creer que Dios tiene
buenas cosas para nosotros. Y entonces vamos a la Iglesia solo como algo
defensivo. Cuidado!
Usted tiene que pedirle al Señor que reemplace sus pensamientos, la estructura
de su mente, de su corazón, de sus emociones. Usted tiene que tomar una dieta de fe, leer
buenos libros que le animen, leer en la
Biblia historias donde la gente vence, leer
las promesas de la Escritura… eso ayudará a reprogramar su cerebro!
Cuando tu mente comienza a pensar positivamente, es increíble ver cómo todo irá cambiando gradualmente. Dios
va a cambiar todo eso que sientes es negativo; y te dará vigor y capacidad para rebotar en
medio de las situaciones; te dará soluciones y pensamientos sabios.
Una reprogramación del cerebro es esencial.
Si tú haces tu parte, Dios hará la suya. La fe crece mientras reemplazamos
gradualmente las actitudes depresivas y tímidas, por una actitud de esperanza y
militancia en Dios. Tú tienes que creer para pedir, y tienes que pedir para
recibir. A medida que comiences a ver a
Dios contestando tus oraciones y expectativas, tu fe crecerá y se hará más
poderosa.
Pruebas y dificultades vienen a la vida, a los hijos de Dios. Entonces, vamos
a clamar, a tomar acciones en el nombre del Señor. Levantémonos en fuerza.
Para finalizar, quiero señalar que
cuando la mujer clama a Eliseo se inicia un proceso importante. Así mismo cuando
le pides a Dios, comienza no solo a darte lo que tú necesitas, si no que Él
quiere ver tu colaboración, quiere que crezcas espiritualmente, que desarrolles
tus destrezas y capacidades…que seas un creyente más fuerte.
Ante la pregunta de Eliseo sobre qué ella tiene en casa… ¿Recuerdan ustedes
que cada vez que se acercaba un enfermo al Señor, éste le preguntaba: ¿qué quieres que te haga, qué
necesitas de mí? Un ejemplo es el ciego
Bartimeo, quien se acerca y el Señor le dice: ¿qué quieres? Que vea él le dice. El Señor quiere escuchar de nosotros, Él
quiere que nosotros también participemos.
Cuando el Señor manda a los discípulos a dar de comer a la multitud, ellos dicen: no tenemos nada. Jesús dice:
busquen entre la multitud. Cuando van,
buscan… regresan con cinco panes y dos peces. Lo que tú le puedes traer al
Señor es mucho menos de lo que tú necesitas, pero eso es lo que Él necesita,
como base, para hacer el milagro en tu vida.
Yo he aprendido que si quiero bendición, hay algo que tengo que poner. Dios
no lo va a dar todo, porque no quiere
que yo sea parásito; sino guerrero. Él
me va a poner a hacer ejercicios y a demandar que pase por luchas y
tribulaciones para que me fortalezca en el proceso.
Siempre hay algo que puedes usar para llevar a cabo una solución. Dios nunca nos deja desprovistos de
soluciones. Reflexiona, conoce los recursos que tienes, explora
dentro de ti.
Hay un llamado que Dios ha puesto en tu vida, un don, una posibilidad, un
potencial; y eso Dios lo puede usar para llevar a cabo grandes milagros para ti.
Volviendo a la mujer: solo una vasija de aceite tenía. Y fue el ingrediente
para el milagro!
Tienes que descubrir lo que tienes… tráelo al Señor, preséntaselo. Es preciso ser gente emprendedora. Hay una parte que Dios no hará por ti…solamente
tú lo puedes hacer.
Hay personas que quieren ser grandes predicadores, pero no están dispuestos a ir a un seminario o
a estudiar la Biblia…a prepararse para lo que quieren. Asimismo hay personas sin empleo…y Dios le tiene
uno muy bueno en alguna parte, pero es
preciso levantarse temprano, salir, tocar
puertas y buscar. Dios no va a traer al
jefe a que toque a su puerta y le diga: quiero darte un empleo. Probablemente pasarás por diez
rechazos, pero quizás el número once será la vencida y donde viene la
bendición.
Dios quiere hombres y mujeres llenos de fe, que le den al Reino de Dios, y que
lo avancen aquí en la Tierra. Mantén tu
fe en alto.
Dios no bendice más a muchos cristianos, porque no se atreven a creerle, no
se atreven a darle más, no invierten más, no son generosos con el Señor. La
Biblia dice que el que siembra escasamente, escasamente segará; el que siembra
generosamente, generosamente cosechará.
La gente bendecida y próspera en los caminos del Señor, es emprendedora, atrevida, entregada, generosa para con el Señor; es sin ambigüedades. Su vida, sus propiedades,
su tiempo, su cuerpo, su familia es de Dios.
Sea generoso con Dios, y espere cosas grandes de Él. Dele medida apretada,
no guarde cuentas con Dios y el Señor no se cansará de bendecirte, bendecirte,
bendecirte.
Busca todas las vasijas que puedas.
La bendición dependerá de la inversión. ¿Sabes
que tú tienes poder para limitar las bendiciones de Dios en tu vida? Según tu fe,
tu inversión, tu capacidad para creerle al Señor, contribuirás para cambiar tu visión.
Pide al Señor que reprograme tu cerebro.
¿Recuerdan la historia del Rey Joas? Eliseo le dijo: "golpea la tierra
con las saetas que tienes en la mano" y éste -hombre mediocre en la fe- golpeó solo tres veces. ¿Y qué le dijo Eliseo? Si
hubieras golpeado la tierra cinco o seis veces, no tres como lo hiciste, hubieras derrotado a
los sirios hasta que no quedara ni uno solo, pero ahora los vas a derrotar sólo
tres veces.
Podemos limitar o liberarnos, depende
de cuán en serio lo tomemos, y cuán atrevidos seamos en esperar cosas
grandes del Señor.
En este 2013, conviértete en gente de fe, guerrera; deja de lado la
religión, la cual nunca salvó a nadie. Deje la falsa piedad. Deja el solo venir
a la Iglesia los domingos. Conviértete en guerrero de Dios. Vive la vida cristiana en serio. Es tiempo de
crecer en el Señor.
Pon tu Biblia en un lugar escogido,
levántese media hora antes, y léela. Entrégale
tu familia al Señor. Ora por ella. Asiste
a tu iglesia con más frecuencia. Refuerza
tu ánimo. Clama, sírvele, da, trabaja
para al Señor; entrégale todo. Vive un vida
cristiana legítima y auténtica; y te prometo
-en el nombre del Señor- que vas a tener
un cambio radical en tu vida.
Mucho más poderoso es el que está con nosotros, que el que está allá afuera
en el mundo. Ningún arma forjada contra ti prosperará dice el Señor. Saldrán
por ti por un camino y saldrán huyendo por siete.
El Señor no dejará que tu cesto carezca de pan, Él te ha llamado a
bendición, a vida abundante…no a derrota.
Te preguntarás dónde están tus enemigos. Te olvidarás de los días de la
sequía y la aflicción, porque Dios los
reemplazará con días de bendición y de gozo.
Crece en las cosas del Señor. Deja que Su Palabra sea fuerte en ti. Créele,
Él tiene buenas cosas. "Porque Yo sé los pensamientos que tengo para
vosotros, pensamientos de bien y no de mal, para daros el fin que
esperáis" dice el Señor. Ponte de
pie, recibe los propósitos del Señor.
Si vienen pruebas ten un bate bien
grande para batearlas de home-run fuera del campo. Si lo que vienen son dificultades,
recuerda que el Señor es más que poderoso... "Clama a Mí y Yo te
responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces."
Clama al Señor, deja que Él te lleve a través de las luchas, Él te sacará a un
valle seguro y te pondrá en tierra firme!
jueves, 3 de enero de 2013
"El Poder de la Presencia de Dios"
Todos debemos acercarnos confiadamente a la presencia de Dios con adoración y acción de gracias, reconociendo su favor y gracia que nos limpia, libera y llena en todo. Cuando verdaderamente le conocemos íntimamente desarrollamos el concepto correcto sobre su majestad y grandeza.
Es ante la presencia de Dios que nuestros sufrimientos desaparecen, las cargas se olvidan y sólo queda un profundo respeto y reverencia a Su nombre. Muchas cosas suceden cuando nos postramos ante su presencia; veamos tres de ellas:
1- Nada somos cuando nos alejamos de la presencia del Señor: cuando no pasamos tiempo con Dios, cuando nos alejamos de su presencia, nos exponemos a la adversidad, somos más vulnerables a los ataques del enemigo. Un ejemplo lo tenemos en la vida de Jonás: él disfrutaba de la presencia de Dios cuando fue llamado a predicar a Nínive; sin embargo, en lugar de obedecer “Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis…”, (1:3). Sabemos que después Jonás fue arrojado del barco donde navegaba mientras huía de Dios, y fue tragado por un gran pez que DIOS había preparado para él, en donde estuvo por tres días y tres noches. Fue ahí, donde alejado de la presencia de Dios, en medio de la crisis, él reconoció que sin Dios, nada era. Muchas de las veces, Dios permite la adversidad o la crisis para traernos de nuevo ante su presencia, al mismo tiempo que produce obediencia en nosotros y forma nuestro carácter.
2- Nuestra iniquidad es confrontada: cuando nos acercamos a Dios, ¿puede alguno de nosotros justificarse por sus trasgresiones o iniquidades? ¡No se puede! Cuando hemos fallado o cuando tomamos decisiones que nos alejan de Dios, es cuando más nos damos cuenta cuán lejos estamos de su presencia. En ocasiones nos enfocamos en tener su poder o su unción, sin saber que es en la intimidad con Dios que estas cosas vienen por añadidura.
3- Seremos transformados: el apóstol Pablo les dijo a los corintios: “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”, (2ª Cor. 3:18). ¡Nos convertimos en lo que miramos! Aquél sobre quien está nuestra atención, Dios mismo, ejerce su influencia sobre nuestra vida, nos transforma a su imagen, pule nuestro carácter e imprime en nosotros el sello de su presencia.
El deseo de Dios para nosotros es que seamos llenos de su presencia. ¿Queremos tener victoria sobre el pecado? ¿Queremos tener total libertad del poder del enemigo? ¿Anhelamos ser como Cristo? Entonces, ¡necesitamos su presencia! Ninguno que pasa tiempo con Dios en intimidad puede seguir siendo el mismo; su presencia nos transforma, nos llena, nos renueva, nos ¡vivifica!
Todo temor se va cuando pasamos tiempo con Dios; la paz y el gozo del Señor llenarán nuestro corazón y la soledad no se enseñoreará ya más de nosotros.
(De lapalabraparahoy.blogspot.com)
viernes, 28 de diciembre de 2012
“Oseas 10…Un Mensaje del Ayer…Vivo Para Estos Tiempos”
Pienso que por algunas razones, el Señor me ha llevado a escribir una
reflexión basada en este libro. Leyéndolo, me he dado cuenta de la gran
similitud con la actualidad; aún sea un libro del Antiguo Testamento de la
Biblia, y escrito aproximadamente por los años 730 a 750 aC.
Recuerda que tiene como fundamento el libro de Oseas en su capítulo 10, el cual nos gustaría que leyeras.
….
Para comenzar te refresco que Dios nos ha regalado un mundo hermoso, que nos brinda lindos y ricos frutos…y para todos los gustos. Un mundo, que en medio de toda situación vigente, aún así es capaz de brindar paz, felicidad y prosperidad.
Estamos rodeados por un mundo (un grupo de personas) que mientras más Dios le regala o bendice, más lejos de Él se vuelven; y más se acercan a aquello que en nada contribuye a su bienestar. Con corazones escurridizos, ligeros, y en aparente conocimiento del Creador… Que, de no enderezar sus pasos, se les hará cada vez más fuerte, pesada y evidente la carga. Un mundo a quien Dios –todavía hoy- da oportunidad, pero que de no aceptarla destrozará, como consecuencia de fundamentos, acciones y pensamientos tan desatinados e incorrectos.
Son esos quienes hablan y hablan; juran en falsedad; hacen desacertados acuerdos y pactos; no se detienen a analizar que se dirigen a crecimiento de contiendas, y de malas “hierbas” en sus vidas. A esos que adoran en confusión y falsedad increíbles. Que hacen duelo, idolatran, se lamentan, veneran el gran esplendor que ven. Que creen en las falsedades que otros –también ignorantes- les venden. A esos les advierto que esto tan solo es un camino al destierro, la esclavitud y la perdición.
Serán llevados con las falsas creencias delante del gran Rey. Serán avergonzados con sus propias falsedades. Desaparecerán como una rama que es arrastrada por un torrente de agua. Todos sus santuarios y templos paganos -lugares de culto al pecado- serán destruidos. Y vendrá el momentos en que cuánto todo esto acontezca dirán a las montañas «¡Cúbrannos!», a las colinas: «¡Caigan sobre nosotros!» Pero ay de ti…que has venido pecando desde tiempos y tiempos…lo mismo que haces hoy, y sin cambiar en nada.
Al que se empeña en sembrar maldad, criminalidad; que come del fruto de la mentira, del engaño; que confía en sus propias fuerzas y en sus propios medios…no se habrá de escapar del gran estruendo y devastación que se levantará, por causa de la extrema maldad.
Vendrá un tiempo en que los otros contra ti se rebelarán, y te aprisionarán con pecados e iniquidades más grandes que los tuyos.
Pero, no todo es destrucción ni llanto…Hay promesas de Dios, hermosas y palpables que están vigentes para ti hoy!
Vigentes para un pueblo, que no se doble ante el pecado, que no honre perversidades, y que se afane en llevar sus pies por el camino del bien, y de obediencia que Dios señala. Un pueblo al que Dios no le pone yugo, al que guía con mansedumbre y mucho amor.
A ese pueblo hoy Dios exhorta –en toda confianza- a sembrar en justicia, cosechar frutos de su amor; a labrar en el desierto. A buscarle con pasión.
Ya pronto el Señor llegará, y dejará ver su lluvia de justicia contra todo mal; y compensará con sus galardones a los que en Él aguardamos y confiamos..
Es tiempo de abrir tus ojos. Ayer Oseas lo dijo a Israel..Hoy Dios te lo recuerda a ti.
Dios, en el momento preciso, dará el pago a TODA impiedad.
Y la corona de gloria a TODA obediencia!
Dios te bendiga, y su Espíritu Santo te de la oportunidad de despertar.
Oseas profetizó durante años de decadencia del reino del norte (Israel),
durante tiempos difíciles, en los que las revueltas, los disturbios, golpes
militares y asesinatos eran episodios comunes.
En tiempos en que la anarquía, la desorganización y el caos cubrían el país,
y por consiguiente el pueblo era víctima de inseguridad, robo, violencia y
otros males.
Esas palabras fueron dadas directamente por Dios, para el pueblo de
Israel de aquellos tiempos, como anuncio del inevitable final que vendría, debido
a sus malas acciones.Recuerda que tiene como fundamento el libro de Oseas en su capítulo 10, el cual nos gustaría que leyeras.
….
Para comenzar te refresco que Dios nos ha regalado un mundo hermoso, que nos brinda lindos y ricos frutos…y para todos los gustos. Un mundo, que en medio de toda situación vigente, aún así es capaz de brindar paz, felicidad y prosperidad.
Estamos rodeados por un mundo (un grupo de personas) que mientras más Dios le regala o bendice, más lejos de Él se vuelven; y más se acercan a aquello que en nada contribuye a su bienestar. Con corazones escurridizos, ligeros, y en aparente conocimiento del Creador… Que, de no enderezar sus pasos, se les hará cada vez más fuerte, pesada y evidente la carga. Un mundo a quien Dios –todavía hoy- da oportunidad, pero que de no aceptarla destrozará, como consecuencia de fundamentos, acciones y pensamientos tan desatinados e incorrectos.
Son esos quienes hablan y hablan; juran en falsedad; hacen desacertados acuerdos y pactos; no se detienen a analizar que se dirigen a crecimiento de contiendas, y de malas “hierbas” en sus vidas. A esos que adoran en confusión y falsedad increíbles. Que hacen duelo, idolatran, se lamentan, veneran el gran esplendor que ven. Que creen en las falsedades que otros –también ignorantes- les venden. A esos les advierto que esto tan solo es un camino al destierro, la esclavitud y la perdición.
Serán llevados con las falsas creencias delante del gran Rey. Serán avergonzados con sus propias falsedades. Desaparecerán como una rama que es arrastrada por un torrente de agua. Todos sus santuarios y templos paganos -lugares de culto al pecado- serán destruidos. Y vendrá el momentos en que cuánto todo esto acontezca dirán a las montañas «¡Cúbrannos!», a las colinas: «¡Caigan sobre nosotros!» Pero ay de ti…que has venido pecando desde tiempos y tiempos…lo mismo que haces hoy, y sin cambiar en nada.
Al que se empeña en sembrar maldad, criminalidad; que come del fruto de la mentira, del engaño; que confía en sus propias fuerzas y en sus propios medios…no se habrá de escapar del gran estruendo y devastación que se levantará, por causa de la extrema maldad.
Vendrá un tiempo en que los otros contra ti se rebelarán, y te aprisionarán con pecados e iniquidades más grandes que los tuyos.
Pero, no todo es destrucción ni llanto…Hay promesas de Dios, hermosas y palpables que están vigentes para ti hoy!
Vigentes para un pueblo, que no se doble ante el pecado, que no honre perversidades, y que se afane en llevar sus pies por el camino del bien, y de obediencia que Dios señala. Un pueblo al que Dios no le pone yugo, al que guía con mansedumbre y mucho amor.
A ese pueblo hoy Dios exhorta –en toda confianza- a sembrar en justicia, cosechar frutos de su amor; a labrar en el desierto. A buscarle con pasión.
Ya pronto el Señor llegará, y dejará ver su lluvia de justicia contra todo mal; y compensará con sus galardones a los que en Él aguardamos y confiamos..
Es tiempo de abrir tus ojos. Ayer Oseas lo dijo a Israel..Hoy Dios te lo recuerda a ti.
Dios, en el momento preciso, dará el pago a TODA impiedad.
Y la corona de gloria a TODA obediencia!
Dios te bendiga, y su Espíritu Santo te de la oportunidad de despertar.
Wilda Messina 28.12.12
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Poema "Encuentro con Jesús"
Nunca olvidaré aquel día / cuando
a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba, / mas Tú mi senda alumbraste.
Entre multitud de gente / vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva / naufragando, iba mi alma.
A inquirir comencé un día / ¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas, / existía mas no vivía.
¿Qué pasa conmigo, Dios? / ¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo; / siempre termino llorando."
"Ayúdame mi buen Dios; " / ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón / y llena hoy mi vacío."
Al momento algo ocurrió; / Su Palabra El enviaba
"Soy la luz", dijo el Señor; / por una piedra me hablaba
Mi corazón se alumbró; / comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí / pues JESUS me visitaba.
Desde entonces soy feliz; / tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden, / como JESUS, yo perdono.
Hoy oro, canto y alabo / a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios, / pues El lo hizo.
¡Gloria doy a mi Señor! / ¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió / lo que yo estaba anhelando.
¿Quieres tú también lo mismo? / ¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador, / mi JESUS te está esperando.
(Zaida C. de Ramón) de Poemas cristianos
en tinieblas yo me hallaba, / mas Tú mi senda alumbraste.
Entre multitud de gente / vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva / naufragando, iba mi alma.
A inquirir comencé un día / ¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas, / existía mas no vivía.
¿Qué pasa conmigo, Dios? / ¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo; / siempre termino llorando."
"Ayúdame mi buen Dios; " / ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón / y llena hoy mi vacío."
Al momento algo ocurrió; / Su Palabra El enviaba
"Soy la luz", dijo el Señor; / por una piedra me hablaba
Mi corazón se alumbró; / comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí / pues JESUS me visitaba.
Desde entonces soy feliz; / tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden, / como JESUS, yo perdono.
Hoy oro, canto y alabo / a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios, / pues El lo hizo.
¡Gloria doy a mi Señor! / ¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió / lo que yo estaba anhelando.
¿Quieres tú también lo mismo? / ¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador, / mi JESUS te está esperando.
(Zaida C. de Ramón) de Poemas cristianos
lunes, 24 de diciembre de 2012
“Jesús Quiere que Abras tu Casa para Él"
Iba yo caminando por la calle y me encontré con Jesús. Estaba vestido de blanco reluciente y con unas sandalias; su pelo era largo…pero en ningún momento vi su rostro.
Le dije que fuéramos a mi casa, a lo cual accedió. Cuando llegamos, encontramos a una amiga mía, quien estaba cocinando para varias personas, que también se encontraban en la casa.
Le
dije que quería presentarle a mi amigo, que se llamaba Jesús. Todos pusieron poca atención, y mi amiga se
mostraba muy ocupada con la preparación de la comida y unos bizcochos.
Ninguno
tuvo idea de a quien yo les estaba presentando, a pesar de que yo les decía Él es el maestro. Sin embargo todas las cosas que estaban en la
casa, lo podían percibir y reverenciaban a Jesús. Al ver a todos comiendo, decido ir a ver qué habían cocinado, y le pregunto a Jesús: Maestro, quieres comer con nosotros? y me respondió que no. Entonces yo me senté a comer, y cuando le estoy buscando con la mirada, ya Él se había marchado.
Luego comencé a decirle a quienes estaban en el lugar, que ese que yo les había presentado era Jesús el hijo de Dios, quien había venido a compartir con nosotros, pero que como nadie estuvo presto a poner su atención en Él, decidió marcharse.
En eso veo también a algunas de mis hermanas que me refutaban porque yo no les había declarado quién realmente era. Y yo les dije: es que son ustedes quienes tienen que estar dispuestas a reconocerles, y a donde a Él no se le abren las puertas Él no permanece.
Todos en la casa pusieron cara de asombro y se quedaron algo confuso con lo ocurrido, pero ya Jesús se había marchado y no había otra oportunidad…. Luego desperté
Mis reflexiones sobre este sueño son:
El que Jesús accediera a venir a mi casa: 1. Me reconfirma que Él siempre está dispuesto a visitar cada uno de nuestros hogares y nuestras vidas. 2. Que aunque yo no lo sabía, Él sí sabía que había personas a las cuales él tenía que dejarse ver. (Son muchos los amigos nuestros que aún no conocen a Jesús, y de alguna manera, en nosotros está la responsabilidad de darlo a conocer.)
El hecho de que no mostraran atención, ni tuvieran idea de a quien les estaba presentando:
1. Me muestra que hay muchas personas que aunque han escuchado, mencionan y dicen conocer a Jesús…no tienen la menor idea de quién realmente es Él; y poseen corazones insensibles a toda manifestación divina.
2. Pudiéramos interpretar el tema de que mi amiga estaba cocinando, con el sentido de como la humanidad se envuelve en los afanes de este mundo, y de cómo se vive cada día ahogando lo que Dios quiere dejarnos saber y hacer en nuestras vidas. Por tanto nuestras puertas están cerradas a los planes de Dios para nosotros.
Que las cosas/artefactos del hogar reverenciaban a Jesús: Me dice que es lamentable ver que hay cosas (personas) que quizás siendo insignificantes a nuestros ojos, tienen una conciencia plena de quien es Jesús y se gozan en hacer y dar lo mejor por Él.
El que Jesús no quisiera comer con nosotros me recuerda lo que dice Apocalipsis 3:20 de que Jesús está a la puerta y llama; y si alguno oye su voz y le abre la puerta, Él entrará, y cenará con él. (Aquí vemos el hecho de que esa puerta no le fue abierta, y Él entonces se marchó. Ya que para el cenar con nosotros, debe existir la condicionante de que abramos esa puerta…)
Pensando en que me refutaran, el hecho de no haberles declarado quien realmente era Jesús, me da tristeza, y me hace pensar:
1. Por un lado…estoy llevando la palabra de Dios como debo? Estoy haciéndolo de la manera correcta...en los lugares correctos?
2. Y por otro lado, siento que se manifiesta la forma de cómo las personas acusan a otros de lo que no están dispuestos a creer ni decidir?
Y al finalizar, que doloroso fue, ver que ya no había otra oportunidad de compartir con Él.
Quiero recordarte que la misericordia de Dios es muy grande, pero no sabemos la cuota que nos corresponde. Ni hasta cuándo su llamado estará vigente? Eso no lo sabemos.
Son muchos los métodos mediante los cuales Dios nos está hablando; y Jesús nos está diciendo que quiere visitarnos! Estamos recibiendo, muchas veces, señales bien precisas que nos están conduciendo a la salvación de nuestras almas, pero a todas esas opciones le ponemos caso omiso.
Ahora bien, cuando vienen momentos que nos golpean con gran dureza, queremos meternos de cabeza en las iglesias; le pedimos a los cristianos que conocemos que oren por nosotros y hasta llegamos a confesar a Jesús como Señor y Salvador en señal de “arrepentimiento”. Y por qué esperar a que los golpes sean evidentes para decirle a Jesús: Ven entra en mi casa (mi vida) que hoy quiero cenar contigo!
Yo quiero decirte, que este sueño yo no lo he visto como un sueño más en mi vida, sino como una advertencia para mí y para muchos otros.
Jesús no quiere que nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre nosotros se cree sabio, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. (1 Corintios 3:18). El Señor nos está llamando, y no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza; lo que está pasando es que es paciente para con nosotros, y no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedamos al arrepentimiento (2 Pedro 3:9:)
“Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…”. (Santiago 1:22)
Dios te bendiga y dirija.
Wilda Messina
24.12.12
viernes, 21 de diciembre de 2012
“Exhortación a la Fidelidad a Dios”
El Apóstol Pablo decía a su hijo espiritual Timoteo, que le recordaba de día y de noche en sus oraciones, y que siempre daba gracias a Dios por él. Pablo hacía memoria de la fe sincera que animaba a Timoteo, la cual antes también animaba a su abuela Loida y a su madre Eunice.
Una
recomendación que hace Pablo a Timoteo, es a avivar la llama del don de Dios;
a tener siempre presente que Dios no nos ha dado espíritu de timidez,
sino de poder, de amor y de dominio propio. También le decía que no se avergonzara de
dar testimonio del Señor; y que al contrario, era necesario soportar
sufrimientos por causa del evangelio.
Dios nos liberta del pecado, nos salva y nos
llama a una vida santa; no como consecuencia de nuestras propias obras, sino
por su propia determinación y gracia. Él nos concede este favor desde antes del
comienzo de los tiempos; y ahora lo ha revela a través de Cristo
Jesús, quien destruyó la muerte y sacó a la luz la vida incorruptible mediante
el evangelio.
Pablo,
por el evangelio, padeció grandes sufrimientos, pero nunca se avergonzó, porque
sabía en quién había creído, y estaba seguro de que había y hay poder para
guardar Sus promesas. Recomendó que con
fe y amor en Cristo Jesús, seguir el ejemplo de la sana doctrina, y que
la guardemos y cuidemos, con el poder del Espíritu Santo que habita en
nosotros.
Y
finalizando estos versículos, nos exhorta a no abandonar nunca al Señor,
quien con misericordia, nos da ánimo y rompe nuestras cadenas.
Estas recomendaciones fueron para
Timoteo en su momento, pero como la palabra de Dios es viva (Hebreos 4:12), y
nunca pasará (Lucas 21:33) está vigente para nosotros hoy.
Dios nos
busca sin descanso hasta encontrarnos. Que el Señor te
conceda hallar misericordia divina en aquel día.
Ten presente
que -aunque no lo sepas, o no lo creas- siempre hay quienes oran por ti al
Padre, quienes lloran por ti, y quienes anhelan verte disfrutar de la alegría,
el amor y la paz que solamente Cristo puede dar! Ahora bien, hay una decisión que no se puede
quedar….es la tuya.
Jesús hoy te dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si
alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré
con él, y él conmigo. (Apocalipsis 3:20)
De nosotros depende que el Señor nos
encuentre. Dios te bendiga y que Su
Espíritu Santo te dirija a toda verdad!
Wilda Messina /
21.12.12 - 15122021
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