jueves, 19 de septiembre de 2013

Sobrevivir y Resistir a un Ataque Satánico...

“Cómo Sobrevivir? un Ataque Satánico”


Efesios 6:12-13 (Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.)

Cuando escuchamos la palabra guerra, pensamos en un combate físico con vehículos blindados, soldados uniformados y armas mortales. Sin embargo, hay una guerra espiritual a nuestro alrededor que es igualmente peligrosa —una guerra que muchos ignoramos o no podemos entender. Tenemos un enemigo poderoso trabajando contra nosotros. De hecho, el Señor lo llama “el dios de este siglo” (2 Corintios 4.4), porque es la fuente del mal y de la iniquidad en nuestro mundo. Para vencer los ataques de Satanás, debemos primero reconocer que es un adversario real. Luego necesitamos mantenernos firmes contra él. Y para mantenernos firmes, tenemos que vestirnos para la batalla con:

El cinturón de la verdad. Por ser nuestro enemigo el padre de mentira, tenemos que ponernos el cinturón de la verdad de Dios para combatir sus falsedades. Es imperativo aferrarnos al plan del Señor, siguiéndole obedientemente, no importa el costo. Así como un cinturón sujeta a la ropa en su lugar, nuestras vidas tienen que estar rodeadas y sujetadas diariamente por la verdad de la Palabra de Dios.

La coraza de justicia. Al igual que una cubierta protectora, la obediencia nos protege del daño. Puesto que el diablo anda buscando a quien engañar y destruir (1 Pedro 5.8), debemos obedecer a Dios en nuestra conducta y conversación. Al estar protegidos, los dardos de concupiscencia, duda o temor de Satanás, no penetrarán.

Protéjase hoy dedicando tiempo para empaparse de las verdades de Dios (el cinturón) y luego ponerlas en práctica por medio de actos de obediencia (la coraza).

Cómo Resistir? 

Efesios 6:10-11 (Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.)

Los ataques del enemigo contra nuestras mentes son sutiles. Al observar cómo vivimos, puede determinar cuándo y dónde somos vulnerables. Aunque no es omnisciente, sabe lo suficiente para actuar contra nosotros.

Por ejemplo, dirige nuestra atención hacia algo que queremos, haciendo que nos olvidemos de las muchas cosas maravillosas que nuestro Padre celestial ya nos ha dado. Una vez que hemos reducido nuestro enfoque a aquello que deseamos, Satanás interviene para satisfacer nuestro deseo con lo que él quiere que tengamos —algo que al final nos alejará de Dios.

Al observarnos, Satanás conoce los momentos y las situaciones cuando es más probable que digamos sí a la tentación. Hará todo lo que esté en su poder para apartar nuestras mentes del Señor, y nos distraerá aun durante nuestras oraciones. Además, él entiende nuestra situación emocional y busca en nosotros el cansancio, la soledad y otras vulnerabilidades que pueda explotar. Satanás nos incita a “querer las cosas ya”, y trata de ocultar de nuestra vista las consecuencias.

El enemigo crea dudas en nuestras mentes para que dudemos de la verdad de la Palabra de Dios, y nos sintamos inseguros de nuestra salvación. Después que surge la incredulidad, como ocurrió con Adán y Eva (Génesis 3.1-6), nuestra mente comenzará a justificar nuestra conducta.

Aunque podemos ser susceptibles a sus maquinaciones, no estamos indefensos contra Satanás (2 Timoteo 1.7). Ya que nuestro Padre celestial nos protege, nuestro Salvador intercede por nosotros, y el Espíritu Santo nos guía a la verdad. “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4.7).

De Encontacto.org

martes, 17 de septiembre de 2013

"La Estrategia de Satanás"

Juan 8:42-47 (Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. )

Quienes seguimos a Cristo tenemos un enemigo, y su nombre es Satanás (Marcos 1.13). Éste, que es un ser creado, está suelto en el mundo pero limitado en lo que puede realizar contra nosotros (Job 1.12). Muchas personas lo consideran nada más que un producto de la imaginación, lo cual le permite trabajar sin ser detectado. Aunque es un enemigo derrotado (Juan 16.11), aparenta lo contrario.

Veamos los objetivos de Satanás:
 1. Alejarnos de Dios por medio de métodos directos y también sutiles.
 2. Frustrar el propósito de Dios en nuestras vidas, tratando de que nos apartemos de la voluntad de nuestro Padre celestial.
 3. Negarle a Dios la gloria y la honra que le corresponden, lo cual hacemos con nuestras vidas de obediencia.
 4. Destruirnos en este mundo.

El padre de mentira (Juan 8.44) utiliza la falsedad, el engaño y la tentación para lograr sus propósitos, y ha elegido nuestra mente como campo de batalla. ¿Por qué razón? Porque la manera equivocada de pensar conduce a la conducta desobediente y obstaculiza el propósito de Dios. Las ideas erróneas producen sentimientos en nosotros que Satanás puede explotar para impedir nuestro avance espiritual.

Aunque pueden suceder reveses, los creyentes no serán derrotados “porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Jn 4.4). La Biblia dice: “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10.5).

Haga esta oración de entrega: “Señor, te doy el control absoluto de mi mente. Indícame cualquier pensamiento que no esté de acuerdo con tu Palabra, y enséñame tu verdad. Amén”.

lunes, 16 de septiembre de 2013

“La Paz el Uno con el Otro”


Romanos 14.19 (Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.)

En el Sermón del monte, Jesús habla de los pacificadores (Mateo 5.9); el pasaje suena casi como si ellos fueran una raza especial con habilidades singulares. Algunas personas tienen, efectivamente, una manera de ser que trae paz adondequiera que van. No obstante, todos podemos llegar a ser pacificadores porque, según 1 Corintios 7.15, “a paz nos llamó Dios”.

Pero, lamentablemente, el éxito en este terreno muchas veces nos esquiva, y la razón es que nos damos por vencidos demasiado pronto. Con algunas personas, es necesario que recorramos la segunda milla; no solo buscar la paz sino también seguirla (Salmos 34.14). Ese empeño puede ser muy costoso a veces, pero evidentemente Dios espera algunos intentos bastante heroicos en este aspecto, porque nos dice: “Seguid la paz con todos” (Hebreos 12.14).

Además de esto, Romanos 12.18 nos dice: “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”. A veces, nos esforzamos demasiado por analizar las palabras “en cuanto dependa de vosotros”. Podemos estancarnos al tratar de resolver si debemos tomar la iniciativa de reconciliarnos con alguien, o esperar que la otra persona se nos acerque.

El Señor Jesús dejó en claro que la unidad es una prioridad absoluta. Realmente no importa si hemos ofendido a otros, o hayamos sido ofendidos; en cualquier caso, debemos tomar la iniciativa de reconciliarnos con nuestros hermanos. Y aun cuando un hermano no quiera escuchar, “sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación” (Romanos 14.19). (Encontacto.org)

Comentario: Pidamos al Señor que nos ayude a estar en paz con todos, pero al final es de nosotros que depende.

Feliz inicio de semana y que Dios te bendiga!
Wilda

viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Cómo Podemos Tener Paz?

“Cómo Podemos Tener Paz”
Leer | GÉNESIS 41.1-32 Nueva vez tenemos un lectura bíblica un tanto extensa, por lo que les hago un breve resumen: Trata sobre los 2 sueños que tuvo Faraón, en donde veía 7 vacas gordas y hermosas, y 7 de feo aspecto y descarnadas. En el sueño vio como las de feo aspecto devoraban a las 7 muy gordas. En el 2do. sueño ve que 7 espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña, y que después de ellas salían otras 7 espigas menudas y abatidas por el viento; las 7 menudas devoraban a las gruesas y llenas. Cuando vuelve a despertar, muy agitado su espíritu, hizo llamar a todos los magos y sabios de Egipto para contarles sus sueños; pero ninguno pudo interpretarlos. Entonces fue cuando enviaron a llamar a José, a quien sacaron de la cárcel, le vistieron y trajeron delante de Faraón, quien le cuenta sus sueños y pide a José que los interprete. José responde a Faraón, que no estaba en él hacerlo, sino que es Dios quien dará la respuesta. Luego José dice a Faraón lo que Dios le había revelado: Tus sueños son uno mismo; Dios ha mostrado lo que va a hacer. Las 7 vacas gordas y las espigas hermosas indican 7 años de prosperidad; las 7 vacas flacas y las 7 espigas menudas son 7 años también pero de gran hambre en tierra de Egipto, donde toda abundancia será olvidada, y el hambre consumirá la tierra. José recalcó a Faraón: El suceder el sueño a Faraón 2 veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla. )… no deje de leer la historia completa!

Es una historia interesante acerca de un poderoso rey que tuvo dos sueños extraños en la misma noche. Debido a que los sueños parecían tener algún significado —y porque el rey no podía entender cuál era—, se le turbó el espíritu. Por tanto, exigió a sus magos que interpretaran sus sueños para poder recibir paz, pero cuando ellos no fueron capaces de dar una explicación, la ansiedad del monarca aumentó.

Entonces mandó a llamar a José, quien calmó al rey con estas palabras: “Dios será el que responda a Faraón”. Curiosamente, el Señor no prometió en realidad que todos los aspectos de los sueños serían explicados, sino una respuesta de “paz”.

De hecho, Dios decidió explicar este sueño particular con mucho detalle, pero ese no es siempre el caso. Muchas veces, perdemos la paz cuando el Señor da dirección o corrección junto con muy pocas explicaciones.

El Señor Jesús dijo muchas palabras duras que nunca explicó a sus seguidores. Esto molestó a algunos de ellos hasta el punto de que “muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Juan 6.66). Simplemente no estaban satisfechos con las explicaciones parciales de Jesús.

En la vida de servicio, queremos que todo esté explicado: ¿A dónde voy a ir? ¿Qué recibiré a cambio? ¿Quiénes irán conmigo? ¿Por cuánto tiempo estaré haciendo esto o aquello? Algunas de estas preguntas pueden ser respondidas en el tiempo de Dios. Mientras tanto, sin embargo, la paz no descansa en explicaciones sino en Aquél que es nuestra paz (Efesios 2.14).
 (De Encontacto.org)

jueves, 12 de septiembre de 2013

Por Qué Perdemos la Paz?

¿Por qué perdemos la paz?

Romanos 12:3-10 (Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. )

Uno de los enemigos de la paz es el delirio de grandeza tan generalizado en esta generación. Muy pocas personas están satisfechas con lo que les ha tocado en la vida. Detrás de este descontento está la falsa suposición de que la sociedad les debe algo, o que sus derechos no están siendo tomados en cuenta. Este tipo de pensamiento narcisista puede introducirse en los negocios, los matrimonios, las iglesias y otras instituciones, genera toda clase de discordias y provoca consecuencias de gran repercusión.

Este es el tipo de situación que se estaba creando en el capítulo 13 de Génesis. Abram y su sobrino Lot estaban tratando de vivir en un territorio que era demasiado pequeño para las abundantes propiedades de ambos hombres. La presión se volvió tan grande que hubo una enorme contienda entre los pastores de Abram y los de Lot, y había que hacer algo.

Abram, con su sabiduría, alivió la tensión al ofrecer a Lot que eligiera sus pastizales (Génesis 13.9). En vez de reñir por sus supuestos derechos, Abram escogió el camino de la paz. Hizo lo que el apóstol Pablo aconsejó siglos más tarde, cuando escribió: “Con honra, daos preferencia unos a otros” (Romanos 12.10).

¿Salió perdiendo Abram por ser generoso con Lot? De ninguna manera. Preste atención a las palabras de Dios al patriarca después de dejar voluntariamente el excelente territorio a su sobrino Lot y marcharse (Génesis 13.14, 15) —el Señor tuvo a bien prometer toda esa tierra, y más allá de ella, a Abram y sus descendientes.

                           Nuestro Dios bendice a los pacificadores (Mateo 5.9).

miércoles, 11 de septiembre de 2013

"En Busca de Paz"


Lectura bíblica en Filipenses 4:6-7 (Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.)

Es una de las grandes tragedias de la cultura moderna: lo que muchas personas buscan con afán y luchan por conseguir no es, contrariamente a lo que ellas creen, un producto de todos sus logros y esfuerzos. Millones de personas están luchando en busca de paz, sin darse cuenta de que ella simplemente no es de este mundo. El dinero no puede comprarla; el éxito y la fama no pueden garantizarla. Nunca experimentaremos serenidad interior, mientras no tengamos paz con Dios.

Pero aquí está la buena noticia: Puesto que la paz genuina no depende de circunstancias externas, es posible disfrutar de serenidad más allá de nuestra comprensión, aun en medio de las pruebas más difíciles de la vida. Pero esta paz verdadera no es posible a menos que cualquier obstáculo entre nosotros y Dios desaparezca; y la única manera de eliminar cualquier pecado, es por medio de la cruz de Jesucristo.

Con tan solo traer nuestras luchas y necesidades al pie de la cruz, podemos encontrar una fuente abundante de paz. Un corazón en paz no tiene su origen en principios o filosofías del mundo; solo se puede lograr por medio de una relación estrecha con la persona de Jesucristo (Efesios 2.14-16).

El diablo aprovechará todas las oportunidades para destruir nuestra paz, desviando nuestra atención de Cristo, y poniéndola en cosas que pueden parecer importantes en el momento, pero en realidad su único propósito es distraernos. No desperdiciemos nuestra vida buscando la paz donde no se encuentra; la única verdadera fuente de paz es el Príncipe de Paz…Jesús!

... Una reflexión para meditar profundamente…
         Dios te bendiga
            Wilda

martes, 10 de septiembre de 2013

“En Busca del Favor de Dios”


 Proverbios 3:3-4 (Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Escríbelas en la tabla de tu corazón)

¿Se ha sentido tentado a pensar alguna vez que el Señor tenga favoritismo? Algunas historias de la Biblia dan esa impresión. Hablemos de María, por ejemplo. Cuando el ángel Gabriel la vio, le dijo: “¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo” (Lucas 1.28). Pensemos después en Moisés; Dios le habló cara a cara, como habla alguien con su amigo (Éxodo 33.11). Y, por supuesto, tenemos a Samuel, quien crecía en el favor del Señor y en el de toda la gente (1 Samuel 2.26) . La Biblia dice que Dios no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. ¿Son ellos ejemplos de favoritismos?

A pesar de las apariencias, no es así. Como aprendimos en la meditación de ayer, Dios puede conceder o quitar el favor, pero eso no sucede arbitrariamente. El favor de Dios está disponible para todos.

¿Cómo se obtiene, entonces, el favor del Señor? Ante todo, hay que pedirlo. El salmista dice: “Supliqué tu favor con todo mi corazón” (Salmos 119.58). Luego, en el pasaje de hoy en Proverbios, aprendemos que podemos hacer nuestras la misericordia y la verdad, y que ellas pueden llevarnos al favor ante los ojos de Dios y de los hombres.

Un pasaje de la Biblia especialmente útil se encuentra en Salmos 25. Aquí se nos dice que “los secretos del Señor son para los que le temen”. La palabra “secretos” en este contexto se refiere a una comunión dulce y estrecha. Esta comunión está disponible para quienes temen a Dios, lo que significa que es para todos los que deciden andar en bondad, obediencia y temor del Señor.

(De Encontacto.org)

lunes, 9 de septiembre de 2013

“Cómo Mantenerse Joven”


Salmos 103:1-5 (Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.)

Cuando pensamos en “cómo mantenernos jóvenes”, la mayoría pensamos en términos del cuerpo físico. Sin embargo, una actitud de corazón joven puede ayudar en gran medida a mantenernos jóvenes.

¿Qué caracteriza un corazón joven?
   1. Un enfoque joven de la vida. Esto incluye la curiosidad, la pasión, las respuestas entusiastas, el optimismo, y una confianza constante. El Señor Jesús nos promete una vida abundante (Juan 10.10).

   2. La búsqueda constante de aprendizaje. Los jóvenes de corazón están dispuestos a aceptar nuevas ideas, hacer cambios en sus vidas, y adaptarse a cosas nuevas. Para los cristianos, la Palabra de Dios debe ser una fuente fundamental de aprendizaje (2 Timoteo 3.16).

  3. Una perspectiva optimista frente a las pruebas. Una actitud juvenil es capaz de adaptarse y encontrar propósito y fortaleza en las adversidades (Romanos 5.3-5). Pídale al Señor que aumente su confianza en Él, para que pueda disfrutar de esperanza.

 4. Una orientación “hacia las personas”. A los jóvenes de espíritu les entusiasma hacer amistades bajo la dirección del Espíritu Santo.

Esté alerta contra los enemigos de la juventud del corazón. Un obstáculo es cerrarnos a ideas y personas nuevas, incluso al llamado del Espíritu. Preste atención al mandamiento del Señor Jesús de negarse a sí mismo (Mateo 16.34). Si el enfoque en usted mismo describe su situación, confiese su pecado al Señor y trate de tener un espíritu joven. Será entonces, cuando experimentará la vitalidad que caracteriza a los jóvenes de corazón (2 Corintios 4.16).
  (De Encontacto.org)

“La Mano Favorecedora del Señor”


Leer Proverbios 8: Esta lectura es algo extensa, les hago un breve resumen, les sugiero buscarla en sus Biblias, y leerla completa…hay mucha sabiduría en ella. (Nos habla de que debemos actuar con cordura, y de que la impiedad (maldad e irreverencia) son censuradas (condenadas) por Dios; nos sugiere recibir Sus enseñanzas, porque es mejor la sabiduría que piedras preciosas; también nos dice que la soberbia, la arrogancia, y la boca perversa, las aborrece. Que Dios es la inteligencia misma y que suyo es el poder. Ama a los que le aman, y por vereda de justicia les guiará, y llenará de bienaventuranzas a los que guardan su camino. Finaliza diciendo que quien le encuentra, halla la vida; y quien peca defrauda su alma; y ama la muerte… )

Humanamente, nos resulta imposible pensar que el Señor Jesús necesitara mejorar o crecer en alguna forma, pero la Palabra de Dios nos dice que Él “crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2.52). Como Dios, Él era perfecto y lo tenía todo, pero como ser humano tenía que crecer en sabiduría y en gracia. Y nosotros también.

Cuando nos convertimos en hijos de Dios al poner nuestra fe en Jesucristo, somos aceptados totalmente y muy amados, más allá de nuestro proceder. No es posible que el Señor nos ame más algunas veces que otras, porque Él es amor (1 Juan 4.16) y no puede dejar de amar.

Pero cuando hablamos del favor de Dios, entonces hablamos de algo diferente: pues éste puede ser dado o quitado por nuestro Padre celestial. La responsabilidad del creyente es elegir el camino que le conduzca al favor de Dios, de acuerdo con las pautas establecidas en la Biblia.

Algunos de los caminos deseados por el Señor están descritos específicamente en Proverbios 8, en el que la sabiduría aparece personificada: ella está clamando en las calles e invitando a los hombres a venir a Dios. Termina su discurso diciendo: “Quien me encuentra, halla la vida y recibe el favor del Señor”

De este pasaje aprendemos que alcanzar la sabiduría y el favor de Dios es un proceso que requiere varios pasos. Primero, debemos escuchar y guardar los caminos de la sabiduría. Luego se nos aconseja que atendamos la instrucción y que no la menospreciemos. Por último, se nos exhorta a velar cada día y permanecer en sus puertas. Dios se complace cuando sus hijos actúan con sabiduría. (De Encontacto.org)

jueves, 5 de septiembre de 2013

“Nuestros pensamientos”

Filipenses 4:8-9 (Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. )

El dicho popular: “uno es lo que come”, es un estímulo para que demos buen alimento a nuestro cuerpo físico. Pero la idea se aplica también a nuestro bienestar mental. El apetito de la mente se parece mucho al del estómago, que se acostumbra a la comida que le damos y desea más de la misma. Pensar en todo lo que es verdadero, amable y justo, desarrolla el hambre de recibir más de la generosidad de Dios. Pero si ingerimos lo que nuestra cultura llama excelente, desarrollamos entonces un gusto por eso.

 El mundo ofrece cosas que lucen deliciosas —la TV es un ejemplo. Ciertos creyentes consideran que no está mal ver un programa que viole los valores bíblicos, puesto que es “solo un entretenimiento”. Sin embargo, todo lo que nuestra mente consume determina nuestros conceptos y valores. Enseñanzas incorrectas e ideas pecaminosas en nuestro pensamiento, pueden deformar nuestra percepción del bien y el mal.

 Si una idea, acción o actividad no es correcta o digna, es decir, si viola la Palabra de alguna manera, entonces Dios no está en ella. Y si Dios está ausente, Satanás está presente. El trabajo del Satanás es apartar nuestro enfoque del Señor.

 Después de que capta la atención de alguien, le sigue ofreciendo “comida chatarra” para mantenerlo ocupado mientras lo aleja del Señor. Hay muchas cosas que claman por nuestra atención —distracciones, filosofías, enseñanzas. Y todo lo que no es del Señor, tiene el potencial de contaminar nuestro sistema de valores. Creyentes sabios usan el discernimiento, se enfocan y deleitan con las cosas de Dios!                  De Encontacto.org

“Cómo Programar Nuestra Mente”

“Cómo Programar Nuestra Mente”

Colosenses 3:15-17 (Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. )

 La mente es la torre de control de la vida. Las decisiones determinan las acciones, y éstas, a su vez, afectan al futuro inmediato y distante. La persona que seremos dentro de veinte años, habrá sido influenciada por la manera como pensemos hoy. Si queremos que nuestro futuro sea agradable al Señor, tenemos entonces que comenzar a programar de inmediato nuestra mente con pensamientos rectos.

 En Romanos 12.2 y Efesios 4.23, el apóstol Pablo le dice a los creyentes que rechacen la manera de pensar del mundo y que renueven sus mentes. Se nos ha dado la capacidad de pensar como Cristo, si nos sometemos a la obra del Espíritu Santo. El creyente debe buscar con afán las cosas de Dios como un acto de sumisión. Esto significa abrir nuestra mente a las ideas de la Biblia, y protejámonos de la mentalidad del mundo, porque hemos de ser siervos de Dios.

 Una segunda manera de ser sumisos, es filtrar nuestros pensamientos por medio de la Palabra de Dios y de la voluntad de Él. Este es un paso práctico que nos permite identificar los conceptos erróneos. Debemos considerar si una actitud o manera de pensar es agradable al Señor y útil para convertirnos en quienes Él nos ha llamado a ser. Por tanto, si un pensamiento no es bíblico, podemos decidir rechazarlo (2 Corintios 10.5).

 Naturalmente, la única manera de saber si un pensamiento agrada al Señor, es leyendo su Palabra. Dios da en Ella ejemplos de vida y de maneras de pensar rectas, y ofrece dirección para que escojamos esas normas. La Biblia es el manual de instrucción de nuestra torre de control!.   De Encontacto.org

martes, 3 de septiembre de 2013

“Dios Premia la Obediencia”


Lucas 5:1-11 (Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron. )

Un simple pescador se convirtió en uno de los principales fundadores de la iglesia primitiva al ser obediente. Simón Pedro se comprometió a seguir a Jesucristo, y recibió muchas bendiciones como resultado.

 Después de una noche infructuosa en el mar, Pedro estaba cansado y desanimado. Pero cuando el Señor Jesús le pidió prestada su barca, él estuvo de acuerdo. Y cuando el carpintero le dijo al pescador que echara las redes para pescar, Pedro obedeció a pesar de su experimentado criterio. Su obediencia al Señor le produjo una ganancia inmensa, y mejor aun, vio a Jesús como lo que era: el Señor.

 Así como sus redes se ensancharon con la desbordante pesca, la fe de Pedro también se hizo más grande ese día. Estaba tan seguro de la autoridad de Jesús, que renunció a las herramientas de su oficio y se convirtió en un “pescador de hombres” (vv. 10, 11). Y con el tiempo vinieron más recompensas: milagros en nombre de Cristo (Hechos 9.33-42).

 La obediencia era el estilo de vida de Pedro; cuando el Señor le decía que hiciera algo, no se dilataba (Mateo 16.15-17). Sabía quién era Jesús, y ayudó a establecer la iglesia sobre el firme fundamento de Cristo. Pedro predicó en Pentecostés (Hechos 2.14-36), llevó el cristianismo a los gentiles (11.1-18), y escribió dos epístolas de la Biblia.

 A veces, pensamos: ¿Cómo puede Dios usar a alguien como yo? La vida del apóstol Pedro demuestra que el Señor prepara a quienes Él llama. Y ante una obediencia fiel, Dios recompensa.  (De Encontacto.org)
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Comentario:
Cuando el Señor Jesús te pida prestada tu barca (tu vida), no le digas que no...deja que Él la dirija.
En tu obediencia al Señor, habrá una ganancia inmensa, y tus redes (tus bendiciones) se ensancharan.
Que tu fe se haga tan grande o mayor que la de Pedro.
En el tiempo podrás disfrutar de todas las maravillosas recompensas que vendrán.
Obedecer fue el estilo de vida de Pedro,  y no se dilataba al hacer lo que el Señor le decía.
No temas al llamado de Dios, Él prepara a quienes llama.

 Dios es siempre fiel, y sus recompensas para los que le obedecen.

Dios te bendiga y dirija en obediencia!
Wilda M.V.

Martes 03/11/26 La Fuente de los Celos

Gálatas 5.17-21 “Nuestra naturaleza carnal desea lo que está en contra del Espíritu y el Espíritu desea lo que está en contra de la natural...