Gálatas 5.17-21 “Nuestra naturaleza carnal desea lo que está en contra del Espíritu y el Espíritu desea lo que está en contra de la naturaleza carnal. Las dos se oponen. Por eso resulta que no hacemos lo que realmente queremos, 18pero si nos dejamos guiar por el Espíritu, quedamos libres de la ley. 19Está claro que las cosas que hace nuestra naturaleza carnal son: inmoralidad sexual, impureza, descontrol, 20idolatría, participar en brujerías, odio, discordia, celos, iras, rivalidades, peleas, divisiones, 21envidias, borracheras, parrandas y otras cosas parecidas. …todos los que hacen eso no tendrán parte en el reino de Dios”. Amén.
Los
celos son emociones que surgen desde
adentro, y no de circunstancias externas. Están arraigados en nuestro
propio sentido de merecimiento o inseguridad.
En
Gálatas 5, Pablo los incluye entre las obras de la carne: actitudes y
acciones que se oponen al carácter y a la obra de Dios en nuestra vida.
Aunque los
celos son una lucha, no deben tener lugar en la vida del creyente.
Cuando surjan, debemos llevarlos al Señor.
Dios comprende
muy bien nuestras luchas, y nos da
la gracia necesaria para hallar gozo en lo que nos ha dado, en lugar de
enfocarnos en lo que no nos conviene.
¡Feliz día!
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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