jueves, 12 de noviembre de 2015

"La Fortaleza Viene con la Espera"

MEDITACIÓN 12.11

Isaías 40.28-31 "¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 29. Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31. pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."

El agotamiento es un resultado del exceso de compromisos y responsabilidades. En nuestro esfuerzo por lograr todo lo que esperamos, tratamos con frecuencia de ir más rápido y de atiborrarnos de tareas. Pero, al hacerlo, terminamos emocional y físicamente agotados. El Señor ofrece un estilo de vida radicalmente diferente, y además renueva nuestras fuerzas y vigor.

Quienes esperan en el Señor tienen la promesa de su poder sobrenatural. De hecho, la Biblia dice que ese poder superará la fuerza y el aguante de los jóvenes. El acceso a este poder divino se logra, no yendo más rápido sino más despacio, deteniéndonos para sacar tiempo y concentrarnos en Dios, buscar su dirección, y pedir su poder para llevar a cabo lo que nos encomienda.

Cuando era más joven, me agotaba debido a mi impaciencia, tratando de sacar adelante al ministerio a mi manera y en mi tiempo. Desde entonces, he aprendido que cuando hago una pausa y me humillo ante el Señor, reconociendo que no tengo fuerzas sin Él, Dios me sostiene emocional y espiritualmente. No hay ninguna explicación humana para lo que Dios quiere y puede hacer en un cuerpo humano rendido a Él. Su Espíritu Santo es como el viento debajo de nuestras alas, que hace posible que nos remontemos como las águilas.

La próxima vez que esté al borde del agotamiento, tómese un tiempo para centrarse en el Señor. ¿Está usted caminando al ritmo de Dios, o se le ha adelantado? Vaya de la mano del Señor, y haga suyo el poder que ofrece sin restricciones a quienes andan obedientemente dentro de su voluntad.
 (De Encontacto)



miércoles, 11 de noviembre de 2015

"Cuando Dios Nos Hace Esperar"

MEDITACIÓN 11.11

Salmos 25.4-5 "Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día."

En el camino de la vida, las decisiones cruciales son como intersecciones que nos llaman a elegir qué camino tomar. Si nos apresuramos a actuar sin buscar saber qué piensa el Señor, el camino que tomemos puede dar lugar a remordimientos y sufrimientos.

Aunque el Señor está listo y dispuesto a ofrecer dirección clara, Él no siempre la da con rapidez. Saber que Él tiene una buena razón para no dar su instrucción de inmediato, puede ayudarnos a esperar su dirección con paciencia.

A veces, Dios permite que estemos confundidos para llamar nuestra atención. Cuando todo está funcionando sin problemas, tendemos a olvidarnos del Señor. Pero la incertidumbre nos lleva de regreso a Él como si fuera un imán. Al alinear nuestros pasos con los suyos, y andar en sumisión al Espíritu Santo, abrimos nuestros oídos para escuchar su voz.

Nuestro período de espera es el tiempo de preparación de Dios. Para lograr sus propósitos soberanos, Él puede hacernos esperar mientras coordina los hechos para que coincidan con su voluntad.

A veces, el Señor tiene que trabajar en nosotros antes de que estemos listos para encargarnos de lo que ha dispuesto para nuestro futuro. Además, la espera nos ayuda a crecer espiritualmente —si recibiéramos la dirección de Dios al instante, rara vez tendríamos la oportunidad de ejercitar nuestra fe. La madurez se hace evidente en la capacidad de esperar con confianza.

Si la impaciencia le hace adelantarse al tiempo del Señor, se arriesga a salir de su voluntad y a perder sus bendiciones. Pero si espera hasta que Él le dé dirección clara, usted andará en la paz de Dios con seguridad, en vez de estar dando vueltas con ansiedad y confusión.


(De Encontacto) 

viernes, 6 de noviembre de 2015

"La Diferencia Entre Fe y Religión"

Mensaje Pastor Ezequiel Molina Rosario.  


Revisa el link siguiente:

"La Clave Para las Cosas Buenas de la Vida"

MEDITACIÓN 6.11

Esdras 8.22 "Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan."

El título de la meditación de hoy suena como el de un libro de autoayuda, que promete fama, riqueza y prestigio si usted sigue diez pasos sencillos. Pero Dios define a las cosas buenas de una manera totalmente diferente, que solo se consiguen buscándolo a Él. Cuando hacemos del Señor la prioridad absoluta de nuestra vida, podemos esperar las bendiciones de . . .

Una estrecha relación de amor. Quienes buscan a Dios con pasión aprenden a conocerle genuinamente, y experimentan un sentimiento de unidad con Él. El Señor no es ya una deidad distante, sino un amigo íntimo. Y a medida que crezca su consagración, sentirá un amor que trasciende a cualquier relación humana.

Satisfacción. El vacío que hay en todo corazón puede ser llenado únicamente por el Señor. Toda la búsqueda terrenal de placer o propósito palidece en comparación con la satisfacción de su presencia.

Gozo. Cuando buscar con afán al Señor se convierta en la prioridad de su vida, encontrará un gozo que nada podrá quitarle. Los sufrimientos y las dificultades no le destruirán, porque verá todo desde la perspectiva del Señor.

La ayuda de Dios. Como dice el versículo de hoy, la compasiva mano de Dios está sobre aquellos que lo buscan con ahínco. De hecho, Él se complace en ayudar y suplir sus necesidades.

¿Qué ocupa la prioridad en tu vida? Aquello en lo que piensa revela sus verdaderas prioridades. Si usted puede pasar el día sin pensar en Dios es porque no lo está buscando fervientemente. Pero, si el Señor es la delicia de su vida, usted no podrá olvidarse de Él.
(De Encontacto)

jueves, 5 de noviembre de 2015

"Cómo Correr la Carrera de la Fe"

MEDITACIÓN 5.11

Hebreos 12.1-3 "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar."

Los corredores en un maratón deben seguir una ruta claramente marcada. Supongamos que uno de los atletas decide tomar su propia ruta. Recorre los 42 kms y pone su línea de llegada en el mismo punto de la oficial, pero corre a través de alrededores con menos colinas y menos gente. Su plan le parece excelente a él, pero cuando cruza la línea de llegada, no le espera ninguna cinta o medalla.

¡Lo que hizo es una tontería! Sin embargo, los creyentes caen en esta trampa cuando deciden cuál será el curso que tomarán sus vidas, en vez de correr la carrera que Dios dispone. Cuando nos sometemos a su voluntad, haciendo lo que dice, y yendo hacia donde nos dirige, nos mantenemos en el camino correcto. Pero en el momento que volvemos a nuestros viejos hábitos y comenzamos a tomar decisiones basadas en nuestro propio criterio, tomamos un camino alejado de Dios.

Para los creyentes, la línea de llegada es la misma —el cielo—, ya sea que corran a la manera de Dios, o a su manera. Sin embargo, la diferencia estará en lo que habremos de mostrar al llegar allí. Nadie quiere decir: No logré nada de valor. No importa cuán grandiosa sea la herencia que alguien deje, lo único que realmente vale la pena es lo que hizo para el Señor, en el poder del Espíritu Santo.

Y podemos estar seguros de que sin importar cuán lejos nos apartemos de la ruta, el Espíritu Santo seguirá presente. Nos recordará el camino correcto, como también la posibilidad de volver a ella y perseverar. La ruta ya está marcada, y usted sabe lo que tiene que hacer. Corra la carrera que tiene por delante, y termine bien.
(De Encontacto.org)


Biblia en un año: Juan 12-13

miércoles, 4 de noviembre de 2015

"Valentía para Obedecer"

MEDITACIÓN 4.11

Josué 1.1-9 "Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."

La mayoría de las personas se deleitarían en aceptar el honor de dirigir una nación. Quizás Josué se sintió así, aunque estaba consciente de la enorme tarea y responsabilidad que sería ser el líder de los israelitas al salir del desierto.

El pueblo hebreo no era nada fácil (tampoco lo es este mundo actual). No solamente se quejaba de la comida, el agua, la seguridad y las normas; también cuestionaba el liderazgo de Moisés, y casi tan pronto como él se daba vuelta, se rebelaba contra Dios. Ahora Josué, un hombre a quien una vez trataron de apedrear (Números 14.10), debía introducir en la tierra, sanos y salvos, a estos rebeldes nómadas del desierto. Su tarea era realmente colosal.

Pero Josué, al final asumió el manto de liderazgo con valentía. Cualquier incertidumbre fue sustituida por valentía y determinación. Puso su fe en Dios, quien nunca le había fallado al pueblo. Josué esperaba que el Señor fuera fiel a su palabra una vez más, y los introdujera en la tierra prometida.

No sé qué problema esté usted enfrentando, pero sí sé que Dios le permitirá encararlo con valentía y calma, para que salga victoriosamente. Si usted es una mujer o un hombre que está sufriendo en su matrimonio; o padre de familia que está pensando en retomar sus estudios; o una persona en las garras de una enfermedad terrible, Dios le dice: “Esfuérzate y sé valiente”.

La valentía de Josué se debía a los muchos años de fidelidad de Dios en su vida. No importa si usted es cristiano desde hace 5 minutos o 50 años, puede tener la misma confianza. La Biblia promete que Él es suficiente para saciar sus necesidades y sacarle adelante en su andar hasta que llegue al cielo (Filipenses 4.19).
(De Encontacto.org)

Biblia en un año: Juan 10-11

martes, 3 de noviembre de 2015

"Los Pasos de la Obediencia"

MEDITACIÓN 3.11

Juan 14.3, 15-17 "3. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 15. Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17. el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros."

Cuando estudiábamos ayer la necesidad de aumentar nuestra confianza en Dios, fuimos desafiados a hacer de la espera en Él, parte de nuestra vida cotidiana. Hoy veremos 3 cualidades más que son esenciales.

Meditar. Si queremos saber qué piensa Dios, tenemos que meditar en su Palabra. No tenemos necesidad de buscar los versículos bíblicos “correctos” para poder conocer la voluntad del Señor. Él tiene el poder para darnos dirección mediante cualquier pasaje. A nosotros nos corresponde buscar conocimiento por medio de la Palabra, durante un período de tiempo prolongado.

Escuchar. Aprenda a escuchar el silencioso impulso del Espíritu Santo, quien es nuestro Ayudador. La Palabra de Dios es el principal recurso que utiliza el Espíritu Santo. Si estamos estudiando un pasaje de la Biblia, Él nos iluminará la mente para que podamos comprender la manera en que nos está dirigiendo. O traerá a nuestra memoria un pasaje para ayudarnos a entender cómo se aplica a nuestra situación.

Ir. La lección final que debemos aprender acerca de la obediencia es que a veces debemos ir, aunque el camino no sea claro. Abraham es un buen ejemplo de esto. Dios le dijo que se marchara de su tierra, pero no le especificó el destino. Abraham obedeció por fe (Hebreos 11.8). Podemos obedecer sin tener que saberlo todo, porque Dios se hace responsable de las consecuencias. Nuestra única responsabilidad es obedecer. ¡Esa es una buena noticia!

Al llegar al final de nuestra lección, ¿de qué aspecto le está pidiendo Dios que se ocupe primero: confiar, esperar, meditar, escuchar o ir?

(De Ministerios en Contacto)                                 Biblia en un año: Juan 8-9
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Como es una secuencia, les copio la lectura de ayer, para refrescarla:

"La Escuela de la Obediencia"
Proverbios 3.5-6 "Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,  Y él enderezará tus veredas."
Bienvenido a la Escuela de la Obediencia a Dios. Hoy y mañana estudiaremos una lección llamada “Introducción a la obediencia”. Para algunos, será un material nuevo; para otros, un buen repaso. Trataremos de profundizar en cuanto a los elementos fundamentales para tener una vida obediente y que honre a Dios.

Confiar. Este es un requisito fundamental que el Señor espera de nosotros. Él sabe que la respuesta obediente es el resultado de la fe, mientras que la mayoría de las rebeliones se derivan de la falta de ella. Por tanto, para tener vidas obedientes debemos creer que Dios es quién ha dicho ser. También debemos aceptar sus planes, métodos y tiempo. Podemos sentir más confianza obedeciendo y estando atentos a la respuesta del Señor. Recuerde que Dios se goza en bendecir a aquellos que hacen lo que Él dice.

Esperar. La paciencia es la que parece desafiarnos más. Muchas veces, cuando no sabemos qué hacer, actuamos confiando en nuestro juicio, esperando que Dios apruebe y bendiga nuestras acciones, lo cual no es bíblico. Dios está muy dispuesto a mostrarnos la manera en que debemos actuar. Nos ha dado su Espíritu como nuestro maestro, porque quiere que sepamos cómo proceder. Debemos esperar con una actitud de confianza hasta que estemos seguros de su voluntad.


Dios se hace totalmente responsable de dirigirnos. El Señor desea indicarnos el siguiente paso que debemos dar, pero tenemos que venir a Él con un corazón confiado y con la disposición de esperar antes de que nos indique lo que debemos hacer.

lunes, 2 de noviembre de 2015

"La Escuela de la Obediencia"

MEDITACION 

Proverbios 3.5-6 "Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,  Y él enderezará tus veredas."

Bienvenido a la Escuela de la Obediencia a Dios. Hoy y mañana estudiaremos una lección llamada “Introducción a la obediencia”. Para algunos, será un material nuevo; para otros, un buen repaso. Trataremos de profundizar en cuanto a los elementos fundamentales para tener una vida obediente y que honre a Dios.

Confiar. Este es un requisito fundamental que el Señor espera de nosotros. Él sabe que la respuesta obediente es el resultado de la fe, mientras que la mayoría de las rebeliones se derivan de la falta de ella. Por tanto, para tener vidas obedientes debemos creer que Dios es quién ha dicho ser. También debemos aceptar sus planes, métodos y tiempo. Podemos sentir más confianza obedeciendo y estando atentos a la respuesta del Señor. Recuerde que Dios se goza en bendecir a aquellos que hacen lo que Él dice.

Esperar. La paciencia es la que parece desafiarnos más. Muchas veces, cuando no sabemos qué hacer, actuamos confiando en nuestro juicio, esperando que Dios apruebe y bendiga nuestras acciones, lo cual no es bíblico. 

Dios está muy dispuesto a mostrarnos la manera en que debemos actuar. Nos ha dado su Espíritu como nuestro maestro, porque quiere que sepamos cómo proceder. Debemos esperar con una actitud de confianza hasta que estemos seguros de su voluntad.

Dios se hace totalmente responsable de dirigirnos. El Señor desea indicarnos el siguiente paso que debemos dar, pero tenemos que venir a Él con un corazón confiado y con la disposición de esperar antes de que nos indique lo que debemos hacer.

 (De Ministerios en Contacto)

miércoles, 28 de octubre de 2015

"Virtudes de Un Vencedor"

Reflexión 28.10

Génesis 22:5 “Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros”.

Dice la Escritura que “probó Dios a Abraham” pidiéndole lo que quizá éste más amaba: su hijo Isaac. Pero, al final de ésta historia, Abraham es aprobado por Dios, y logra superar éste difícil momento de su vida.

En el versículo mencionado, observemos varias actitudes y acciones para superar los tiempos adversos y los momentos de prueba, veamos:

   1. Obediencia: Vemos esto cuando Abraham dice: “yo y el muchacho iremos hasta allá”, Dios le había dicho que viajará hasta la tierra de Moriah y así lo hizo, y cuando vio de lejos el lugar, ordena a sus siervos que se queden allí y él continua el camino con su hijo. No cuestionó a Dios, ni le pidió explicaciones, simplemente obedeció, y por esto fue bendecido y honrado por el Señor.

  2. Adoración: Abraham expresa su primer objetivo para ir hasta allá: “adoraremos”. La vida de adoración cuando depende del estado emocional del adorador, es casi aniquilada, cuando llegan las dificultades. Cuando el adorador ha aprendido que su Dios es el mismo en toda circunstancia, y que es Dios Todopoderoso, lo adora por encima de la adversidad, lo adora aunque el camino por donde transite sea difícil. 

3. Perseverancia: Después de viajar tres días (con su hijo y con sus siervos), Abraham ve de lejos el lugar y continua el viaje, caminando sólo con su hijo, fue un viaje difícil, por tierra semidesértica, ahora empieza subir por el monte que Dios le indica, cansado, pensando y preocupado por el futuro de su hijo, el de su familia, recordando las promesas del Señor… Pero a pesar de todo, Abraham siguió adelante hasta el lugar que Dios había determinado...

4. Fe: Abraham dice: “adoraremos y volveremos”, confiado en que volverá con su hijo, pues Dios le había dicho: “por Isaac se prolongará tu descendencia”. El Espíritu Santo nos revela en el N.T. que Abraham obedeció a Dios, pensando que es poderoso para levantar aún de entre los muertos (Hebreos. 11:19), así que Abraham tenía toda su confianza en Dios.      

Lo que destacó a Abraham fue precisamente su fe en Dios. Es necesario continuar nuestro camino de fe, sin desmayar, ni renunciar; tal vez sea necesario descansar, hazlo, sabiendo que el verdadero reposo sólo se halla en Su presencia, Dios es nuestra fuerza.

(De http://mensajesysermonesparapredicar.blogspot.com)
TPSH 29.01.22

lunes, 26 de octubre de 2015

"La Protección en las Tormentas"

Devocional por Enrique Monterroza


He aprendido que no hay tormenta interminable, no hay mal tiempo que no pase, no hay problema que no llegue a su fin. Durante los años que he podido caminar junto al Señor me he dado cuenta que son muchas las ocasiones que mi alma se ha angustiado a causa de las diferentes etapas que me ha tocado vivir.
En ocasiones he llegado a perder el sueño por situaciones en las cuales ya no tenía el control y que solo podían ser solucionadas por Dios. Obviamente Dios ha solucionado y sigue solucionando cada problema que enfrento, a veces no en el tiempo que yo quisiera, pero siempre lo hace en un tiempo que Él considera adecuado, lo bueno es que siempre está allí para salir a mi rescate cómo también para salir a tu rescate.
Pensando en esto, en las veces que los problemas me han robado la paz y la tranquilidad, reflexionaba en el hecho de que a pesar que sabía que ya no tenía control de esos problemas sino que solo Dios podía solucionarlos, insistía en sentirme preocupado y hasta angustiado cuando en realidad ni esa preocupación, ni la angustia más profunda que podría producir a causa de los eventos que estaba experimentando podrían producir una solución.
Entiendo que somos humanos y que por naturaleza tenemos miedo a las cosas que desconocemos o de las cuales no tenemos el control. Reconozco que muchos de nosotros a pesar de profesar una fe en Dios y de ser testigos de las cosas maravillosas que Él puede hacer, a veces cuando nos encontramos en medio de la tormenta se nos olvida quien es el que nos protege o de quien vendrá la respuesta que necesitamos.
Y es que en esos momentos en donde las tormentas arrecian, en donde vemos el panorama difícil y en donde la lluvia no deja de caer, es cuando solo nos queda sacar el paraguas de fe que nos mantendrá protegidos de esas tormentas que parecen interminables. La fe es la única protección que nos queda en medio de los panoramas contrarios, en medio de las tormentas descontroladas, es la fe la única que puede vencer al miedo y a cualquier viento en contra.
La fe es la única que puede sostenernos en los momentos más difíciles de la vida. La gente puede quitarte tu casa o todo lo material que posees, pero jamás podrán robarte la fe que existe en tu vida, esa fe que ha visto cómo Dios ha hecho las cosas más sorprendentes en tu vida.
Tu protección en las tormentas se llama FE y eso nadie, ni nada te lo puede quitar, aun cuando todo se ve mal es la FE la que te sostiene, aun cuando todo y todos están en tu contra, es la FE la que te hace avanzar, la FE es la protección ante cualquier circunstancia en contra y por esa FE un día gozaras por toda una eternidad de paz junto al Señor.
¡Vamos! Es hora de sacar ese paraguas de FE que te protegerá de cualquier tormenta. Es hora de seguir creyendo que Dios hará algo maravilloso, porque ni la tormenta más fuerte será capaz de robarte la FE que hay en ti.
                        ¡Vamos, ten FE;  porque Dios actuará en tu vida!

“Estén alerta. Permanezcan firmes en la fe. Sean valientes. Sean fuertes.” 1 Corintios 16:13 (NTV)


viernes, 23 de octubre de 2015

Servicios de Mahanaim, S.D. Cada servicio es de gran bendición para tu vida !!!


"Las Promesas de Dios"

MEDITACIÓN 23.10

Hebreos 10.22-23 "Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua puraMantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió."

Nuestro Padre celestial ha hecho muchas promesas en la Biblia. Pero hay cierta confusión entre los cristianos en torno a cuáles versículos las mencionan. Hay tres preguntas prácticas para juzgar cuáles de esas promesas se aplican a nuestra situación.

1. ¿Está limitada la promesa a una persona o circunstancia específica, o se aplica a todos los creyentes? Por ejemplo, la promesa hecha a Abraham y a Sara acerca de tener un hijo (Génesis 18.10) fue específicamente para ellos, mientras que Hebreos 13.5 contiene la garantía para todos los cristianos de que Jesús estará con ellos para siempre.

2. ¿Estamos pidiéndole al Señor que satisfaga una necesidad o un deseo? Una necesidad es aquello que nos hace falta para que Dios realice su obra en nuestra vida. Un deseo es algo que queremos para nuestro disfrute o satisfacción. Si perdemos el trabajo, entonces está faltando algo esencial: un ingreso. Pero si queremos tener un nuevo cargo por razones personales, eso es un deseo.

3. Antes de cumplir una promesa, ¿requiere el Señor alguna acción de nuestra parte? Proverbios 3.5-6 es una promesa condicional que garantiza la dirección de Dios al confiar en Él. En cambio, la promesa de la presencia de Jesús es incondicional; no depende de nada que hagamos (Mateo 28.20).

Al analizar la Biblia con base en estas preguntas, sabremos cuáles promesas se aplican a nuestra situación, y qué confianza tendremos para pedir a nuestro Señor que las haga realidad. Porque, como dice 2 Corintios 1.20: “Todas las promesas que Dios ha hecho se cumplen por medio de Jesucristo”.
 (De Encontacto)

La Sangre Preciosa de Jesucristo Lunes 03/08/26 1 Pedro 1.17-19 “Y si invocan por Padre a aquel que, sin acepción de personas juzga seg...