jueves, 24 de julio de 2014

“El Amor Perfecto de Dios” Meditación 24.7

Lectura bíblica en 1 Juan 4:7-9 “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivíamos por él”

Fuimos creados para ser miembros de la familia de Dios y recibir su amor perfecto. De hecho, por el sacrificio de su Hijo Jesucristo, Él demostró lo mucho que nos ama.

Cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, nos convertimos en hijos de Dios y experimentamos su amor incondicional. El amor que Dios nos tiene no varía en calidad ni cantidad. Nunca terminará, y ni aun disminuirá. Ninguna circunstancia puede hacer que el Señor deje de amarnos. Varios relatos del Nuevo Testamento ejemplifican esto:

• Pensemos en el centurión romano que le pidió a Jesús que sanara a su criado. ¿Fue ignorada la petición del soldado, porque no era uno del pueblo elegido de Dios —los judíos? No. Al ver la fe genuina del hombre, el Señor le concedió su petición por amor a él (Lucas 7.2-10).

• Jesús dio su perdón al ladrón en la cruz, que puso su fe en Él (Lucas 23.39-43).

• Antes de su conversión, Saulo de Tarso estaba convencido de que Jesús no era el Mesías prometido, y de que sus seguidores debían ser reprimidos. Por eso, el futuro apóstol Pablo persiguió a los judíos cristianos, y profirió amenazas de muerte contra la iglesia. El amor de Dios no dejó fuera ni siquiera a un enemigo de sus hijos. En el camino de Damasco, el Señor se le apareció con un ofrecimiento de salvación, y le encomendó un gran trabajo —la evangelización de los gentiles (Hechos 9.15).

La mente humana no puede comprender plenamente el amor divino. En Cristo, los ladrones, los perseguidores y quienes puedan parecer los menos probables, son todos amados por igual.
(De Ministerios En Contacto)
Lectura antes de iniciar las labores: Colosenses 3:5-14

Dios te bendiga y te guarde en este día!

"Un Gramo de Ejemplo"

De Renuevo de Plenitud

Efesios 5:1  "Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados."

Un padre llevó a sus hijos a un parque de diversiones. Al llegar a la ventanilla de las entradas, preguntó:
-¿Cuánto es?   - Son cinco dólares por usted y los niños mayores de doce años. Los niños de once años y menores son tres dólares.

- Pues bien, dijo el padre, supongo que le debo trece dólares.

Mientras la joven le daba el vuelto de los veinte dólares, miró al muchacho de doce años, luego al padre y dijo:  - Usted podría haberme dicho que él tenía once años y yo jamás me hubiera dado cuenta. Se podría haber ahorrado unos dólares.

-Es posible -contestó el padre-, pero mis hijos sí se hubieran dado cuenta.

Ralph Waldo Emerson dijo en cierta ocasión: Lo que ERES habla tan fuerte que no puedo escuchar lo que dices.

Esto es cierto sobre todo mientras los hijos observan y aprenden de sus padres. Los niños son los mejores imitadores del mundo. Copian y repiten todo lo que ven a su alrededor y lo que más ven es la conducta de sus padres.

En la práctica del arte de la paternidad, un gramo de ejemplo vale más que mil kilos de sermones.



miércoles, 23 de julio de 2014

Consejo 23.7.14

"Utilizando las Piezas Rotas"

En el palacio real de Teherán, en Irán, puede verse uno de los más hermoso trabajos en mosaico del mundo. Los techos y paredes resplandecen como diamantes en reflejos multifacéticos.

Originalmente, cuando fue diseñado, el arquitecto hizo colocar grandes paneles de espejos en las paredes. Cuando llegó el primer embarque desde París, encontraron horrorizados que los espejos estaban rotos. El contratista los tiró a la basura y le llevó las tristes nuevas al arquitecto. De forma sorprendente, el arquitecto ordenó que se recogiesen todos los trozos rotos, los rompió en pequeños pedazos y los pegó en las paredes para convertirlas en un mosaico de plateados, brillantes, espejados trozos de vidrio.

¡Quebrarse para embellecerse! Es posible convertir sus cicatrices en estrellas. Es posible mejorar a causa del quebranto. Es extremadamente raro encontrar en los grandes museos del mundo objetos antiguos que no estén rotos. En realidad, algunas de las piezas más preciadas del mundo son sólo fragmentos que permanecen como un sagrado recuerdo de un glorioso pasado.

Nunca debemos subestimar el poder de Dios para reparar y restaurar.

Salmos 147: 3   "Él sana a los de roto corazón, y venda sus heridas."

(De Renuevo de Plenitud)

“La Oración Marca la Diferencia”


Lectura bíblica en 1 Timoteo 2:1-8 (Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2. por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4. el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6. el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. 7. Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad. 8. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.)

Después de observar el rumbo pecaminoso que está tomando nuestra nación, reconocemos fácilmente la necesidad de un cambio. Pero la solución de Dios para nuestro problema es sorprendente. Pablo le ordena a Timoteo que establezca algunas prioridades en la iglesia, y lo primera en la lista es orar “por los reyes y por todos los que están en autoridad”.

Pablo no habría dado esta orden a Timoteo, de no haber creído que las oraciones de la iglesia marcarían la diferencia para el logro de los propósitos de Dios para su nación. Al enfocarnos en la magnitud de los problemas o en el poder de quienes gobiernan, perdemos de vista a nuestro soberano Dios, que espera que le pidamos que intervenga de la manera en que solamente Él puede hacerlo.

Las políticas y la legislación de una nación no están determinadas en última instancia en las salas de conferencias y en las cámaras del gobierno, sino en los lugares de oración. Las voces que definen la dirección de una nación no son necesariamente las que se escuchan en las salas donde se escriben las leyes, sino las que se acercan al trono celestial con una fe confiada (Hebreos 4.16). Cuando la iglesia cree y ora, el Señor responde.

Si de verdad cree que Dios puede cambiar a una nación, es posible que usted se esté preguntando por qué ha esperado tanto tiempo para hacerlo. Quizás Él le está haciendo a usted una pregunta parecida: “¿Por qué has esperado tanto tiempo para orar?” Toda autoridad en la Tierra puede ser tocada por el poder de la oración, si estamos dispuestos a pedir y creerle a Dios. (De Ministerios en Contacto)

Lectura antes de iniciar las labores: Habacuc 3: 15-19 “Caminaste en el mar con tus caballos, Sobre la mole de las grandes aguas. 16. Oí, y se conmovieron mis entrañas; A la voz temblaron mis labios; Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; Si bien estaré quieto en el día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. 17. Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; 18. Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.19. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar. Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas.

Dios les bendiga y dirija en este día!

martes, 22 de julio de 2014

“Pedro: Una Persona Común y Corriente”

Lectura bíblica en Mateo 4:18-20 (Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 19. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. 20. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.)

El apóstol Pedro fue una persona común y corriente que vivió en un tiempo extraordinario. La suya fue la generación en la cual Jesús vivió en la Tierra y murió por la salvación de la humanidad.

Fue Andrés quien trajo primero a su hermano Pedro (llamado originalmente Simón), para que conociera al Señor (Juan 1.40-42). Cuando Jesús los invitó a convertirse en sus discípulos, ambos hermanos dejaron de inmediato su actividad de la pesca, y se pusieron bajo la autoridad de Cristo (Mateo 4.20).

Pedro se convirtió en un seguidor apasionado que demostró siempre el ansia de estar cerca del Salvador. Ya se tratara de encontrarse con el Señor Jesús en el agua durante una tormenta o de hablar con Él durante su transfiguración, Pedro estuvo dedicado al servicio de su Maestro.

Al comienzo, el antiguo pescador era rápido para hablar y actuar, y esa impulsividad lo metió en problemas. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús estaba hablando de su inminente sufrimiento y muerte, Pedro no estuvo de acuerdo, como si él supiera más que el Señor. La reprimenda de Cristo fue rápida y directa. El apóstol aprendió de sus errores, y más tarde le fue dada una gran responsabilidad. Pedro es un buen ejemplo de cómo debemos deshacernos de los deseos personales, aceptar de todo corazón la voluntad del Señor Jesús, y andar estrechamente con Él (Marcos 8.34).

El Señor escoge a personas nada excepcionales como Pedro, usted y yo, para edificar su Reino. Cuando lo hacemos, Él hace por medio de nosotros más cosas de lo que jamás pudiéramos imaginar.
(De Encontacto.org)
Lectura antes de iniciar las labores: Salmos 139:12-23 (Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz. 13. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. 14. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. 15. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. 16. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. 17. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! 18. Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo. 19. De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. 20. Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre. 21. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos? 22. Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos. 23. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos)

lunes, 21 de julio de 2014

“Los Deseos Equivocados”

Salmos 145:17-21 (Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Jehová guarda a todos los que le aman, mas destruirá a todos los impíos. La alabanza de Jehová proclamará mi boca; y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.)

Todas las personas, incluso los seguidores de Cristo, podemos llegar a desear cosas que estén fuera de los planes de Dios —cosas que con mucho esfuerzo podemos hacer realidad.

Tener deseos es bueno, pues las metas nos estimulan y dan dirección a nuestra vida. Pero queremos que nuestros objetivos coincidan con los que Dios tiene para nosotros. Los anhelos contrarios a los propósitos del Señor tienen el poder de corromper el cuerpo, la mente y el espíritu, y hacer que los creyentes caigamos en tentaciones (2 Pedro 2.9, 10; 1 Timoteo 6.9).

¿Cómo podemos saber si nuestros deseos son correctos? Un objetivo piadoso suele ser específico y firme, y resistirá una evaluación que se haga con oración y estudio de la Biblia. Por el contrario, un deseo equivocado no cumple con estos criterios. Por ejemplo, algunas personas tienen solo una vaga sensación de lo que quieren de la vida, o su anhelo se convierte fácilmente en otro con el cambio de las circunstancias. Pero lo más peligroso es la meta incompatible con el estilo de vida de un creyente. En tales casos, el creyente no ha considerado dos preguntas vitales: ¿Quiere Dios esto para mí? y ¿Puedo seguir a Cristo y este objetivo al mismo tiempo?

Muchas de las cosas que deseamos no son mencionadas específicamente en la Biblia; no nos dice: “Haz esto”, “No hagas esto”. Es por eso que Dios nos ha dado acceso a la sabiduría y al discernimiento del Espíritu Santo. Debemos evaluar en oración nuestros deseos para asegurarnos de que estemos dentro de la voluntad del Señor, y concentrados en su propósito para nuestra vida. (De Encontacto.org)

viernes, 18 de julio de 2014

“Para Vencer el Desánimo”

Lectura bíblica en Nehemías 2:1-9 ( Sucedió en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino y lo serví al rey. Y como yo no había estado antes triste en su presencia, me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera. Y dije al rey: Para siempre viva el rey. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego? Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré. Entonces el rey me dijo (y la reina estaba sentada junto a él): ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo. Además dije al rey: Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá; y carta para Asaf guarda del bosque del rey, para que me dé madera para enmaderar las puertas del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa en que yo estaré. Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí. Vine luego a los gobernadores del otro lado del río, y les di las cartas del rey. Y el rey envió conmigo capitanes del ejército y gente de a caballo.)

A lo largo de la vida, el desánimo nos causará sentimientos temporales de desilusión. Pero si sufrimos una y otra vez contrariedades, el desánimo puede alojarse en nosotros y afectarnos de diversas maneras.

Primero, se produce una división en nuestra mente. Nos resulta difícil concentrarnos, no importa dónde estemos o quiénes estén con nosotros, seguimos pensando en la desilusión. Luego, buscamos a alguien a quien culpar. Es fácil pensar que nos sentiremos mejor diciendo que el problema es por causa de otra persona, e incluso señalar a Dios por permitir la prueba.

A medida que nuestra actitud empeora, comenzamos a enfocarnos en lo que no nos gusta o no tenemos, hasta que estallamos de cólera porque personas o circunstancias nos han fallado.

Con el tiempo, el desánimo conduce a tomar decisiones poco sabias. Con una mente dividida, un enfoque equivocado, una actitud negativa e ira en el corazón, no pensaremos con claridad ni actuaremos de una manera agradable a Dios.

De la historia de Nehemías podemos aprender cómo vencer el desánimo. Después de orar, debemos esperar en Dios con la confianza en lo que Él hará. El Señor movió el corazón del rey, quien se mostró solidario con su copero dándole los soldados y lo que iba a necesitar. Nehemías aceptó la ayuda y se adelantó para reconstruir Jerusalén.

Dios moverá los corazones y enviará a las personas necesarias para ayudarnos en los momentos de desánimo. ¿Acudirá usted al Señor con esperanza, y aceptará la ayuda que Él le envíe? (De Encontacto.org)

Lectura antes de iniciar labores:  Lucas 6:37-42 (No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.)

jueves, 17 de julio de 2014

"El Rey sin Dientes"

Reflexión de Renuevo de Plenitud

Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó a llamar a un adivino para que interpretase su sueño.

"¡Qué desgracia, mi Señor!" exclamó el adivino, "cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra Majestad".

"¡Qué insolencia!" gritó el Sultán enfurecido, "¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!" Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro adivino y le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: "¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada... ¡El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes!"    Se alegró el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro al adivino.

Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: "No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que la del primer adivino. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

"Recuerda bien, amigo mío", respondió el segundo adivino, "que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse".

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma conque debe ser comunicada es lo que provoca, en algunos casos, grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

La boca del justo imparte sabiduría, y su lengua emite justicia. Salmos 37:30
Su propia lengua será su ruina, y quien los vea se burlará de ellos. Salmos 54:8 

“Lidiar con el Desánimo”

Lectura bíblica en Nehemías 1:1-11 (Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año 20, estando yo en Susa, capital del reino, que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.  Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey)

El desánimo puede sentirse como un gran peso sobre nuestros hombros. Pone freno a nuestros pasos, hace más difícil el trabajo, y reduce nuestro gozo.

El que otros consideren insatisfactorios nuestros mejores esfuerzos, normalmente, nos afecta. La crítica constante de los demás puede afectar la manera en que nos sentimos en cuanto a nosotros mismos.

La insatisfacción en cuanto a nuestro desempeño puede también desanimarnos. Además, los fracasos del pasado nos pueden hacer sentir, a veces, con pocas esperanzas en cuanto al futuro. Las presiones económicas, las enfermedades y los conflictos, pueden también tener un alto costo emocional.

La vida de Nehemías nos enseña una lección importante en cuanto al manejo del desánimo. Él era un hebreo que vivía en Persia, y que servía como copero del rey. Cuando recibió noticias en cuanto al mal estado de Jerusalén y de la difícil situación del remanente judío que vivía allí se sintió profundamente afligido. En su tristeza por la situación, Nehemías acudió al Señor en oración. Sabía que solamente su gran Dios era capaz de cambiar la situación. De la misma manera, cuando nosotros nos sintamos desanimados, nuestra primera prioridad debe ser clamar a nuestro Padre celestial.

En su oración, Nehemías alabó el maravilloso carácter de Dios, confesó sus pecados y los pecados de los demás, recordó las promesas divinas, y presentó su petición. Sigamos el ejemplo de Nehemías, llevando nuestras tristezas al Señor en oración. (De Encontacto.org)
Lectura antes de iniciar las labores: Lucas 4:16-21 (Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18. El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19. A predicar el año agradable del Señor. 20. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 21. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros)

lunes, 14 de julio de 2014

“El Perdón de Nuestros Pecados”

Lectura bíblica en Salmos 103:1-5 (Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.)

A lo largo de los años he oído a cristianos decir: “Creo que he cometido un pecado imperdonable”. Y, tal vez, usted también haya dicho lo mismo.   Con base en la autoridad de la Biblia, puedo decirle sin reservas que Dios le ama, y que Él perdona a todos los que ponen su fe en Cristo como Salvador.

La Biblia dice que:
• Con su sangre, Jesús pagó toda nuestra deuda de pecado (Mateo 26.28). Todo pecado —sin excepción (Colosenses 2.13, 14).
• El perdón es dado a toda persona que cree en Jesús (Hechos 10.43), y se mantiene al alcance de todos los creyentes (1 Juan 1.9).
• Nuestro perdón por el pecado se basa en la abundancia de gracia de nuestro Padre celestial, que supera siempre al agravio (Efesios 1.7, Romanos 5.20).
• Dios no mantiene un registro de los pecados pasados, presentes o futuros para usarlos en nuestra contra (Romanos 8.1; 2 Corintios 5.19).

Para reconciliarnos con Él, envió a su Hijo para morir en nuestro lugar. Aceptó el sacrificio de Cristo como pago total por nuestros pecados. Él ofrece el perdón únicamente sobre la base de nuestra relación con Jesús, no de nuestros méritos. Gracias a nuestra fe en la obra de Cristo en la cruz, podemos estar seguros de que hemos recibido y que seguiremos recibiendo su misericordia divina.

La Biblia nos asegura que no existe transgresión imperdonable para Dios. Esto no es una licencia para pecar, ¡muy al contrario! El perdón divino debe motivarnos a buscar la santidad. Si usted duda del perdón de Dios, lea otra vez los versículos mencionados anteriormente, y agradézcale a Dios por ese regalo tan grande. (De Encontacto.org)

Salmos 100   de acción de gracias!
1. Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
2. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo.
3. Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
4. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.
5. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

"Hoy Sembraré

Hoy sembraré una sonrisa ...para que haya más alegría.
Hoy sembraré una palabra consoladora...para cosechar serenidad.
Hoy sembraré un gesto de caridad...para que haya más amor.
Hoy sembraré una oración ...para que el hombre esté más cerca de Dios.
Hoy sembraré palabras y gestos de verdad...para que no crezca la mentira.
Hoy sembraré serenidad de acciones...para colaborar con la paz.
Hoy sembraré un gesto pacífico...para que haya menos nervios.
Hoy sembraré en mi mente una buena lectura...para el gozo de mi espíritu.
Hoy sembraré justicia en mis gestos y palabras...para que reine la verdad.
Hoy sembraré un gesto de delicadeza...para que haya más bondad.
Si cada uno de nosotros en el día de hoy sembramos al menos algunas de estas semillas, contribuiremos a un mundo más humano.

Autor Desconocido

Que Dios te bendiga, te muestre su rostro, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.

5/11/26. El Mensaje de la Cruz

Juan 19.17-18 “Y Él (Jesús), cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con él a...