lunes, 14 de julio de 2014

"Hoy Sembraré

Hoy sembraré una sonrisa ...para que haya más alegría.
Hoy sembraré una palabra consoladora...para cosechar serenidad.
Hoy sembraré un gesto de caridad...para que haya más amor.
Hoy sembraré una oración ...para que el hombre esté más cerca de Dios.
Hoy sembraré palabras y gestos de verdad...para que no crezca la mentira.
Hoy sembraré serenidad de acciones...para colaborar con la paz.
Hoy sembraré un gesto pacífico...para que haya menos nervios.
Hoy sembraré en mi mente una buena lectura...para el gozo de mi espíritu.
Hoy sembraré justicia en mis gestos y palabras...para que reine la verdad.
Hoy sembraré un gesto de delicadeza...para que haya más bondad.
Si cada uno de nosotros en el día de hoy sembramos al menos algunas de estas semillas, contribuiremos a un mundo más humano.

Autor Desconocido

Que Dios te bendiga, te muestre su rostro, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.

domingo, 13 de julio de 2014

"Algo Tiene que Cambiar"

Meditacion 12 Julio   "Algo Tiene que Cambiar" 


Lectura bíblica en Efesios 4:22-32 "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."

¿Por qué es difícil seguir el camino de obediencia? Como dijimos la semana pasada, dentro de todo creyente hay dos tendencias en conflicto: El viejo yo –o “la carne”– y la santidad de la nueva naturaleza en Cristo. Las características de estas inclinaciones opuestas están retratadas en los versículos de hoy. La calidad del perdón, o la falta del mismo, determinarán en gran medida la tendencia que predomina en nuestra vida.
El resultado inevitable de la falta de perdón es la ira, la amargura y el rencor. Al negarnos a perdonar, dejamos que la vieja naturaleza domine y produzca su venenoso fruto. Todos los aspectos de nuestra vida son afectados cuando nos negamos a brindar el perdón que Cristo nos dio con tanta generosidad —en esencia, estamos tratando a quienes nos rodean como no quisiéramos jamás que el Señor nos tratara.
Aunque un agravio puede rompernos el corazón o herir nuestra autoestima, el negarnos a perdonar le impide a Dios redimir la herida. Queremos que Él trasforme a la persona que nos hizo daño y que le haga lamentar lo que hizo, pero a veces, el Señor lo que quiere es transformarnos. El perdón nos ayuda a vivir a la manera de Cristo, y nos permite ver a los demás con ojos de gracia y misericordia.
Como creyentes, anhelamos demostrar las cualidades de nuestra nueva naturaleza, pero el Señor puede producirlas solamente si estamos dispuestos a sustituir ofensas y resentimientos con el perdón de nuestro corazón. Algo tiene que cambiar —deje que sea usted. (De Encontacto.org)

viernes, 11 de julio de 2014

“El regalo del perdón”

Lectura bíblica en Colosenses 3:12-17   (Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.)
Algunos diccionarios definen regalo como “algo que se da para demostrar amistad, afecto, ayuda, etc.” Según esta definición, parece lógico dar regalos solamente a las personas que amamos, no a quienes nos lastiman o maltratan. Sin embargo, la Biblia nos dice claramente que demos uno de los regalos más grandes –el perdón– a quienes nos traten mal.

Perdonar significa “renunciar a todo derecho a castigar o exigir castigo por un agravio”. El perdón debe ser sin condiciones; de lo contrario, dejaría de ser perdón. Efesios 2.8, 9 hace un contraste entre el regalo de la salvación y las obras. Ni la salvación ni el perdón pueden ganarse; ambos deben darse gratuitamente. Dios nos concedió un perdón que no merecíamos ni podíamos ganar. De igual manera, nosotros debemos liberar a quienes nos han hecho mal de cualquier tipo de condena.

El resentimiento es una esclavitud emocional que consume la mente con recuerdos de agravios, distorsiona las emociones por la venganza, y llena al corazón de desasosiego. Penetra profundamente en el alma, afectando tanto la salud física como la espiritual. Pero la persona que decide revestirse de amor y ofrecer perdón está lista para recibir la paz de Cristo. Permita que la Palabra de Dios le ayude a poner sus heridas y su ira en las manos de Dios, hasta que los pensamientos de venganza se transformen en alabanza y gratitud al Señor.

Afortunadamente, el regalo del perdón nos es dado gratuitamente por el Salvador, y nuestra tarea es simplemente compartirlo con los demás. (De Encontacto.org)

Lectura bíblica antes de iniciar las labores: Salmos 122:   1. Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos. 2. Nuestros pies estuvieron Dentro de tus puertas, oh Jerusalén. 3. Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí. 4. Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová. 5. Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David. 6. Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman. 7. Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios. 8. Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo. 9. Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien.

jueves, 10 de julio de 2014

“¿Quién es su Amo?”

Lectura bíblica en Mateo 16:21-27 (21. Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.22. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 23. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.24. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. 26. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 27. Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.)
Nadie es totalmente libre. Romanos 6.16 dice que somos esclavos de aquel a quien obedecemos —o somos esclavos del pecado, o lo somos de la obediencia al Señor. Ya que todo ser humano nace con una naturaleza caída, ser el amo de nuestra propia vida es lo mismo que ser esclavo del pecado.
La solución de nuestro Padre celestial para esta malsana situación es el sometimiento a Él. Pero a menudo pensamos:Si le doy el control al Señor, entonces lo pierdo yo  –lo cual me aterroriza. Dios podría llevarme en una dirección que no quiero ir.
Cuando el miedo se filtre en su corazón, piense en los atributos del Señor. Él es santo y puro; tiene sabiduría infinita, conocimiento perfecto y comprensión eterna de las cosas; Él le ama y tiene el poder para cambiar todas las cosas para bien (Génesis 50.20).

Si el Señor tiene autoridad plena sobre usted, todos los demás amos tienen que ser destronados. El Espíritu Santo no se moverá en la vida de creyentes que toleren el pecado. La gracia de Dios cubre la culpa de nuestras transgresiones, pero no puede utilizarse para justificar la desobediencia constante (Romanos 6.1, 2). Entristecemos al Espíritu cuando decimos sí al pecado, y lo apagamos cuando decimos no a Dios (Efesios 4.301 Tesalonic. 5.19).
No se desanime por la magnitud de este llamado al sometimiento a Dios. Ninguno de nosotros puede alcanzar la perfección, pero cada vez que demos un paso de obediencia, disminuirá el poder del pecado sobre nosotros. Si persevera comenzará pronto a vivir libre de la esclavitud y vivir para el Amo más maravilloso. (De Encontacto.org)
Lectura antes de iniciar las labores:  Eclesiastés 12:9-14  (Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios. 10. Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad. 11. Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. 12. Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. 13. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.)

miércoles, 9 de julio de 2014

“Cuál es el Secreto?”

Reflexión de Renuevo de Plenitud
Proverbios 22:4 "Riquezas, y honra, y vida, son la remuneración de la humildad y del temor de Dios"
Proverbios 11:28 "El que confía en sus riquezas, caerá: Mas los justos reverdecerán como ramos"

Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría.

Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo.

Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: "Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?

El rey le dijo: "Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré"

Al término del paseo, el rey le preguntó: "¿Qué piensas de mis riquezas?" La persona respondió: "No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara"

El rey le dijo: "Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera"

Muchas veces deseamos vivir como mejores cristianos y tener vida espiritual, pero sin decidirnos apartar la mirada de las cosas que nos rodean y deslumbran con su aparente belleza. Procuremos "ver hacia adentro" y avivar nuestra llama espiritual, pues:

- Al tener nuestra mente y nuestro corazón puestos en el Señor, podemos aprender a conocerle y amarle.
- Las trivialidades y preocupaciones de la vida no podrán apartarnos del buen camino.
- Crecerá nuestro amor por la familia y nuestros semejantes, que son imagen de Dios.

Viviremos alegres en esta vida, preparándonos para alcanzar la felicidad eterna al lado de nuestro Padre.

“El Significado de la Cruz”

Meditación Bíblica 9.7.2014
Mateo 16:21-27 (Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.)

El plan redentor de Dios está presente en toda Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis. En el centro del plan está el Calvario, el lugar donde murió Jesús para que nosotros pudiéramos ser perdonados.
Al leer las Escrituras, vemos que la cruz es símbolo de...

Salvación. Jesús llevó nuestros pecados en la cruz y murió en nuestro lugar para que pudiéramos ser reconciliados con el Padre y recibir la vida eterna.

Sacrificio. Cristo, “siendo por naturaleza Dios” (Filipenses 2.6), decidió renunciar a la perfección del cielo para vivir entre pecadores. Al dejar de lado su autoridad divina, nació como un bebé indefenso, totalmente dependiente de otros. Sus primeros treinta años los pasó en el anonimato, sin el reconocimiento de su mesianismo. Durante su ministerio público cumplió fielmente el plan de Dios desde el comienzo y hasta su muerte en la cruz.

Servicio. Jesús dijo que “no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10.45). El mayor acto de servicio de Cristo fue morir en la cruz para que pudiéramos tener vida eterna. Nuestro Salvador nos llama a negarnos a nosotros mismos, y a seguirlo mediante el servicio a los demás (Lucas 9.23).

En nuestra generación, el éxito se mide según los logros. Admiramos a quienes tienen éxito en los deportes, los negocios y las artes. Sin embargo, la grandeza en el reino de Dios se encuentra en una vida de obediencia. ¿Está usted obedeciendo su plan y ayudando a otros como lo hizo Jesús? ¿Ha compartido las buenas nuevas de Cristo con ellos? (De encontacto.org)

martes, 8 de julio de 2014

“El Papel Central de la Cruz”


Meditación Bíblica del día...

Juan 19:17-22 (Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con él a otros 2, uno a cada lado, y Jesús en medio. Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.)

En el tiempo de Jesús, la crucifixión era utilizada por el gobierno romano como un método de ejecución de criminales. Pero Dios transformó la cruz en un símbolo que une a los cristianos de todo el mundo. Es la esencia de lo que creemos, y sirve como eje central del mensaje del evangelio. Cuando reflexionemos en la cruz, pensemos en…

Jesús y su vida perfecta. Nuestro Salvador dejó el cielo para morar en la tierra y convertirse en uno de nosotros. Mientras estuvo aquí, llevó a cabo obedientemente la obra que el Padre le encomendó (Juan 5.19). Por su vida perfecta, solamente Él estuvo calificado para ser nuestro sustituto y recibir el castigo de Dios por nuestros pecados.

La crucifixión. Cristo fue a la cruz para reconciliarnos con Dios. Sufrió una muerte dolorosa por nosotros, y por medio de su sacrificio nuestra deuda de pecado ha sido pagada, y nada más se necesita para nuestra salvación.

La resurrección y la ascensión. Al tercer día después de haber sido sepultado, Dios levantó al Señor Jesús de los muertos. El sacrificio del Salvador en la cruz fue aceptado como el pago por nuestros pecados, y el camino al cielo fue abierto para todos los que confíen en Jesús. Nuestro Señor resucitado, después de haber aparecido en la Tierra a muchas personas, ascendió para vivir eternamente con su Padre. Jesús venció a la muerte, e hizo posible que podamos morar en el cielo algún día.

Gracias a la cruz, los acontecimientos del Calvario siguen siendo de vital importancia. Tome tiempo hoy para dar gracias al Señor por la cruz. (De Encontacto.org)

Lectura antes de iniciar labores: Proverbios 10:13-22
13. En los labios del prudente se halla sabiduría; Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
14. Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.
15. Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
16. La obra del justo es para vida; Mas el fruto del impío es para pecado.
17. Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.
18. El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que propaga calumnia es necio.
19. En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.
20. Plata escogida es la lengua del justo; Mas el corazón de los impíos es como nada.
21. Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
22. La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

lunes, 7 de julio de 2014

¿Y tú, qué dirías?


De pie y en fila junto con su pelotón del Ejército Rojo, Taavi ya había resuelto en su mente lo que iba a decir.  Los oficiales se dirigían hacia él y en el camino le hacían la misma pregunta a cada uno de los soldados en la fila:   -"¿Eres cristiano?" "No", fue la respuesta. Entonces se acercaron al próximo: "¿Eres cristiano?" "No", contestó.

Los jóvenes reclutas permanecían parados en atención, con la mirada fija hacia delante. Los interrogadores se acercaron un poco más al joven estonio de dieciocho años de edad, que había sido reclutado por el Ejército Rojo durante la ocupación de su país por los soviéticos.

Taavi era creyente desde hacía varios años. Aunque en su país solo se les permitía ir a la iglesia a los mayores de edad, la abuela de Taavi había compartido el evangelio con su joven nieto. Él había aceptado al Señor como su Salvador, y aunque no le era permitido asistir al templo, su abuela le enseñaba lo que iba aprendiendo durante a semana.

Los interrogadores se acercaron. Taavi nunca dudó de cuál sería su respuesta.  Cuando los oficiales llegaron a su lugar en la fila, le preguntaron: "¿Eres cristiano?" Sin vacilar, Taavi dijo con voz clara, "Sí".
"Entonces ven con nosotros", fue la orden del oficial a cargo. Taavi los siguió al instante. Subieron a un vehículo y se dirigieron hacia el edificio donde estaba la cocina y el comedor. Taavi no tenía la más mínima idea de lo que estaba por suceder, pero obedeció las órdenes.

Los oficiales le dijeron: "Te vamos a sacar del entrenamiento de combate. Eres cristiano y sabemos que no vas a robar, por lo tanto te vamos a colocar en la cocina". En la cocina se gestaba la mayor operación de mercado negro del Ejército Rojo. En ella se llevaba a cabo el contrabando y la venta ilegal de alimentos para los hambrientos soldados. Ellos sabían que la presencia de Taavi reduciría el robo.

Cuando seas retado por causa de tu fe, levántate y proclama con audacia la verdad. Dios estará contigo y Él te recompensará tu fidelidad.

Mateo 5:13,14   Vosotros sois la sal de la tierra...  Vosotros sois la luz del mundo.
(De Renuevo de Plenitud)

“La Gracia para Vencer”

Lectura bíblica 2 Corintios 12:7-10 (Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual 3 veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.)

El Señor afirma que su gracia es suficiente para cada situación dolorosa que afrontemos. Por su abundante bondad, amor y misericordia, no tenemos que dejarnos vencer por el desaliento, renunciar a la esperanza, o alejarnos de su plan. Sabemos que la gracia de Dios está obrando en nosotros cuando...

Tenemos fuerzas para perseverar. Por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros, Dios libera su poder sobrenatural en nuestra vida para que podamos seguir sin rendirnos (Hechos 1.8).

Un espíritu de confianza en Él se enciende en nuestros corazones. La gracia nos ayuda a creer que Dios sacará algún bien de nuestros problemas (Romanos 8.28).

Sentimos su presencia y nos concientizamos de su auxilio constante. Mantenemos nuestro enfoque en el Señor. La gracia nos ayuda a desviar la atención de nuestra situación y ver la suficiencia de Dios.

Confiamos que Dios nos dará la victoria. No simplemente para sacarnos a flote, sino para que nuestra fe crezca.

Estamos seguros de la soberanía de Dios. El Señor conoce nuestras debilidades. Por eso ha prometido poner un límite a nuestras pruebas —a lo que nuestras debilidades, fortalecidas por su poder, pueden soportar (1 Corintios 10.13).

El apóstol Pablo había sufrido naufragios, cárceles y golpizas, dificultades mucho peores a las que la mayoría de nosotros enfrentamos. Sin embargo, no se dio por vencido porque se acogía a la gracia de Dios que encontraba suficiente para cada circunstancia. ¿Dónde necesita usted una infusión de gracia para no darse por rendido? (De Encontacto.org)

Lectura antes de iniciar labores: Proverbios 10:2-12
Los tesoros de maldad no serán de provecho; Mas la justicia libra de muerte. Jehová no dejará padecer hambre al justo; Mas la iniquidad lanzará a los impíos. La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece. El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza. Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. La memoria del justo será bendita; Mas el nombre de los impíos se pudrirá. El sabio de corazón recibirá los mandamientos; Mas el necio de labios caerá. El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado. El que guiña el ojo acarrea tristeza; Y el necio de labios será castigado. Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.

jueves, 3 de julio de 2014

“Nuestro Concepto Despreocupado del Pecado”

Romanos 6:1-7 (¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.)
Los creyentes reconocen la depravación del pecado, pero siguen teniendo actitud indiferente frente al mismo. Hay quienes dicen: “Todo el mundo peca de vez en cuando, así que cuando peco me confieso, y ya”.

Pero, en realidad, sabemos que la cuestión no es tan sencilla. Dios es efectivamente fiel para perdonar (1 Juan 1.9), pero su misericordia no está diseñada como una licencia para pecar. Sus mandamientos son para protegernos de la esclavitud del pecado. Cada decisión de violar las normas de Dios añaden otro eslabón a nuestra cadena de esclavitud, que con el tiempo llega a ser lo suficientemente larga para envolver nuestro corazón. Cuando esto sucede, nos vemos impedidos de disfrutar de las bendiciones del Señor.

Cualquier pecado, no importa lo insignificante que parezca, es desobediencia. Creemos que una mentira pesa apenas un poco, mientras que robar sí pesa mucho; vemos el adulterio como bastante pesado, pero menos grave que el homicidio. Pero el sentir de Dios difiere de este concepto de fabricación humana. El Señor Jesús tuvo de todas maneras que morir en la cruz para perdonar aun una mentira. Aunque pecados diferentes causan diferentes de calamidades, hace falta el mismo sacrificio para pagar el castigo por un robo, que el que se necesita para perdonar un asesinato.

Somos privilegiados por tener un Padre que nos libera de las cadenas humanas. Pero no hemos sido liberados para poder desobedecer; por el contrario, Dios nos brinda la libertad de la atadura al pecado. (De Encontacto.org)

Lectura antes de iniciar las labores: Salmos 101
1. Misericordia y juicio cantaré; A ti cantaré yo, oh Jehová.  2. Entenderé el camino de la perfección Cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.  3. No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.  4. Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado. 5. Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso. 6. Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá. 7. No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.  8. De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, Para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

miércoles, 2 de julio de 2014

“Cuando no Escuchamos a Dios”


Meditacion Diaria

               2 Timoteo 4:1-4 (Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.)

En su 2da. carta a Timoteo, Pablo le encarga la tarea de predicar la Palabra de Dios, y de amonestar y reprender con mucha paciencia. Es poco probable que un pastor pueda tener un trabajo más difícil que éste, ya que pocas personas responden bien a la corrección. Lo que usted hace cuando es criticado es un buen indicador de la madurez de su fe. La Biblia nos dice que “el que tiene en poco la disciplina se desprecia a sí mismo”, mientras que “el que escucha las reprensiones adquiere entendimiento” y “morará entre los sabios” (Proverbios 15.31-32)

Cada vez que enfrentamos la crítica podemos aceptar la corrección y crecer, o rechazarla y comenzar a descender por la resbaladiza pendiente descrita en 2 Timoteo 4. En este pasaje, Pablo habla de la conducta de quienes se cansan de la corrección. Dice que rechazarán la sana doctrina y que, en vez de eso, buscaran maestros que les digan lo que quieran escuchar. Esto significa que tratarán de buscar iglesias o maestros de religión que no pongan en práctica todas las amonestaciones de Dios y su Palabra. Entonces “apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”  

No podemos permitirnos “apartar nuestros oídos”, ni siquiera de críticos que sean inmaduros, ignorantes o mal intencionados. Recuerde que, si Dios habló por medio de la asna de Balaam (Números 22.28), Él puede hablar por medio de cualquiera. Esté, entonces, atento para mantener los oídos abiertos a la voz de Dios, sin importar la forma en que ella pueda venir. (De Encontacto.org)

martes, 1 de julio de 2014

"Que la Espera no Agote tu Fe"

En ocasiones podemos llegar al punto en donde la espera para ver concretada aquella promesa que recibimos de parte de Dios se hace muy larga.

Todos aquellos que hemos recibido alguna promesa de parte de Dios podemos decir que el esperar a que se concrete no es fácil, más aun cuando vemos que el tiempo pasa y aquella respuesta que esperamos no llega y lejos de verse venir la vemos cada día mas lejos de cumplir.

Y es que la desesperación por ver concretada dicha promesa puede llevarnos a desesperarnos, a cansarnos o a simplemente renunciar a esa espera y olvidarnos de lo prometido.

Nuestra actitud frente a la espera muchas veces no es la correcta. Y es que la mayoría de nosotros quisiéramos ver respuestas instantáneas, rápidas, pero la realidad es que Dios trabaja en un tiempo perfecto suyo y no mío.

Cuando Dios te hace una promesa, Él la cumplirá, lo único que necesita de nosotros es que sigamos creyendo, pero el cansancio por la espera nos puede llevar a desistir o renunciar a recibir aquello que tanto anhelábamos.

La Biblia dice sobre Dios: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?” Números 23:19 (Reina-Valera 1960). En pocas palabras Dios cumple lo que promete.

Este mismo versículo en otra versión de la Biblia dice: “»¡Dios no es como nosotros! No dice mentira alguna ni cambia de parecer. Dios cumple lo que promete.” Números 23:19 (Traducción en lenguaje actual).

No dejes que el cansancio de la espera agote tu fe, no permitas que el tiempo que pase te haga creer que Dios ya no cumplirá lo prometido. Al contrario, sigue creyendo, aférrate a su Palabra y a la promesa de que él cumple lo que promete.

No importa cuanto tiempo pase, porque lo que si tienes que estar seguro es que Dios cumplirá en un tiempo el cual es perfecto como Él mismo.

Dios tiene los tiempos medidos, a Él no se le escapa detalle alguno y aunque muchas veces pensemos que se ha olvidado o a cambiado de parecer sobre una promesa en concreto, debes recapacitar y recordar que su memoria es perfecta y sus promesas se cumplirán tal y como las declaro.

¡Que la espera no agote tu fe! ¡Fortalece tu fe en su presencia! ¡Ve y búscalo!
Autor: Enrique Monterroza /  Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

20/9/26... Caminar con Cristo, Lo Mejor Que Nos Puede Pasar

Colosenses 1.9-10 (RVC) “ Desde el día que lo supimos, no cesamos de orar por ustedes, y de pedir que Dios los llene del conocimiento de ...