Te
invito a leer en Salmos 138. Escrito por David. Donde él expresaba “Te alabaré con todo mi corazón. 4Te
alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, porque han oído los dichos
de tu boca. 5Y cantarán de los caminos de Jehová, porque la
gloria de Jehová es grande. 6 Porque Jehová es excelso,
y atiende al humilde, más al altivo mira de lejos”. Amén.
¿De qué estás agradecido para expresárselo hoy a Dios?
El Creador
y Soberano del universo nos invita a que todos los días nos comuniquemos con Él;
y la oración es el privilegio de entrar en su trono, mediante
intercesión, petición, confesión, alabanza y gratitud. ¿Cuál de ellos ocupa
la mayor parte del tiempo que le dedicas a hablar con Él?
Lo que
llena nuestra mente es lo que domina nuestras oraciones: De estar abrumados, oraciones urgentes; preocupados por seres
queridos, la intercesión es número uno.
¡Cuánto
gozo sentimos cuando vemos a Dios responder una oración! Le agradecemos una y otra vez. Pero, con el tiempo, volvemos a
nuestros patrones de pensamiento diferente.
Conocer al
Señor es clave para mantener la gratitud y la alabanza, como prioridad en la
oración. Agradeceremos, no solo por lo
que Él ha hecho, sino por quién es.
¡Feliz día!
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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