2 Corintios 6:14 “No se unan en yugo desigual con incrédulos; ¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” Amén.
El amor
humano puede ser profundo y sincero, pero la Palabra nos recuerda que la
verdadera unidad se sostiene en Cristo.
Cuando dos
personas se aman, pero fe y distancia física los separa, es un
desafío espiritual: ¿cómo mantener un vínculo que no comparte al mismo
Dios?
El amor debe
estar fundamentado en la verdad y la fe. Jesús dijo: “El que me ama,
guardará mi palabra” (Juan 14:23). Esto significa que el
amor auténtico no solo busca cercanía emocional, sino también comunión
espiritual.
La distancia
puede probar paciencia y fidelidad, pero diferencia de fe prueba el fundamento
del corazón.
El creyente
debe vivir en paz, pero también en integridad espiritual (Rom.12:18).
Amar a alguien que no comparte tu fe no es pecado, pero sí requiere
discernimiento: el amor no debe llevarte a comprometer tu relación con
Dios.
Si amas
a alguien bajo esas condiciones, ora por esa persona. Dios puede obrar en su
corazón. Y mantén tu fidelidad al Señor, como prioridad.
Recuerda
que el amor verdadero no se destruye por la distancia, pero tampoco
debe perder su esencia espiritual.
El amor
humano puede unir corazones, pero solo el amor de Cristo une almas en
eternidad. Confía en que Dios puede estar buscando enseñarte a amar
sin perder tu identidad en Él.
Feliz día.
Dios te
bendiga.
Evang.
Wilda Messina
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