Proverbios 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre”. Amén.
Hay
dolores que no se explican fácilmente. Uno de ellos es el sufrimiento de padres que vemos a los hijos
tomar decisiones equivocadas, desobedecer consejos, ignorar enseñanzas y alejarse de principios inculcados.
Cuánto
se hiere el corazón de los padres, al ver sufrir a los hijos por sus malas decisiones, y pasar por las consecuencias, cuando estos han rechazado las
orientaciones preventivas.
Los
padres no somos perfectos, cometemos errores y necesitamos la gracia de Dios. Pero cuando aconsejamos a los hijos, lo hacemos desde la
experiencia, el temor de verlos sufrir y el deseo sincero de protegerlos.
Por eso,
cuando ignoran nuestras palabras, las desprecian, y eligen caminos dañinos,
nuestros corazones se llenan de tristeza.
Efesios
6:1-2 “Hijos, obedezcan a
sus padres como lo manda el Señor, porque esto es justo. 2Respeta
a tu papá y a tu mamá, ese es el primer mandamiento que está acompañado
por una promesa”.
No se trata
de una norma familiar, es un principio de Dios. Implica respetar, escuchar consejos y reconocer el valor de quienes
procuran su bienestar.
¿Qué hacer
cuando nuestros hijos no nos escuchan?
Continuaremos…
¡Feliz
día! Dios te bendiga. Evang. Wilda Messina
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