Hechos 9.1-5 "Saulo seguía amenazando y promoviendo actos de violencia y muerte contra los seguidores del Señor… Cerca de la ciudad de Damasco, lo rodeó de repente una luz muy brillante del cielo. Saulo cayó al suelo y escuchó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres, Señor? Soy Jesús, a quien tú persigues". Amén.
Saulo era un hombre de alta sociedad, y enemigo de
Jesucristo y de Su iglesia. Pero fue gran misionero que difundió el Evangelio durante el
primer siglo. Te invito a leer en Hechos 9.1-22 para que veas ¿cómo Dios
captó su atención?
¿Qué bien puede venir al Dios permitir que enfermemos? ¡Muchos! El sufrimiento es parte del mundo
caído, y no debería sorprendernos. De hecho, Dios puede usar las
aflicciones, las enfermedades, la angustia para llamar nuestra atención.
Saulo fue cegado por 3 días, luego de que el Señor Jesús se le apareciera
en el resplandor. Fue humillado, teniendo que ser llevado de la mano a
la ciudad, totalmente a merced de otros.
¿Qué pensaría Saulo durante sus días de ceguera? Sin duda, ¡en Cristo!
Dios no solo desea comodidad o felicidad temporales para
nosotros. Desea lo mejor también
en la eternidad. Si enfrentas dificultades, ora por liberación y discernimiento
para que puedas entender el mensaje de Dios en cualquiera que sea tu aflicción.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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