Salmos
15.1-3 “Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu
monte santo? El que anda en integridad, hace
justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su
lengua, ni hace mal a su prójimo…”. Amén.
El rey
David, en sus salmos, describe frecuentemente las virtudes que los creyentes
debemos cultivar. Para desarrollar
y mantener un espíritu de integridad, todos necesitamos...
1. Basar nuestras creencias en las Sagradas Escrituras. Que nuestras prioridades fluyan desde la posición como hijos de Dios. Y alinear nuestros pensamientos con su Palabra.
2. Someternos al Señorío de Cristo. Dios nos manda a negarnos a nosotros y a rendirnos a Él (Marcos 8.34). Comprometernos con Cristo nos ayudará a resistir las tentaciones.
3. Crear relaciones con personas que valoren la vida compasiva. La influencia de cristianos maduros fortalece nuestra dedicación y obediencia al Señor.
4. Reconocer nuestros errores. Todos fallamos en algún momento. Como creyentes, debemos confesarle a Dios todo pecado conocido, además, apartarnos de conductas equivocadas (1 Juan 1.9). También pudiera ser necesario pedir perdón a algunas personas.
Jesús
nos envió al Espíritu Santo, para guiarnos a buscar la rectitud. Por lo tanto, vivir con integridad y entereza, requiere seguir
al Señor fielmente.
Feliz día.
¡Y que Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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