Salmos 34.1-3 “Bendeciré
a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová
se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán. Engrandeced a Jehová
conmigo, y exaltemos a una su nombre”. Amén.
Mediante la alabanza, encontramos libertad de esas emociones abrumadoras que a menudo vienen a nuestra vida.
Las dificultades pueden venir acompañadas de emociones negativas como miedo, frustración, desesperación y duda. Y cuando nos dejamos dominar por esos sentimientos, somos más expuestos a tomar malas decisiones.
Pero lo que es muy importante, es saber reaccionar ante la adversidad, así como lo hizo el salmista: con un corazón lleno de alabanza.
Es que, en los momentos más oscuros, la adoración llena el corazón de gozo y la mente de paz; además, amplía nuestra visión para que comencemos a discernir cómo el Señor está obrando.
Nuestra tendencia es trazar un rumbo hacia la solución más fácil. Pero los creyentes que manejamos las cosas por nuestra cuenta no maduraremos en la fe, y nos perderemos las bendiciones de seguir el plan del Señor.
Alabarlo nos protege y dirige por el camino correcto, el camino de la voluntad de Dios. Es difícil desesperarse mientras se honra a Dios.
Podemos disipar las dudas recordando su fidelidad, y confiándole nuestro futuro. La alabanza no es una reacción natural ante las dificultades, pero si la respuesta más sabia.
Que tengas feliz día.
¡Dios, una vez más, te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario