1er. libro de Samuel 3.11-13 “Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré una cosa en
Israel, quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día cumpliré
contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta
el fin. Y le mostraré que juzgaré su casa para siempre, por
la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a
Dios, y él no los ha estorbado”. Amén.
¿Eres rápido para escuchar y responder a la Palabra de
Dios, o de los que le entra por un oído y le sale por el otro?
Aunque los mensajes del Señor eran poco frecuentes en la época de
Elí, el viejo sacerdote fue confrontado, en dos ocasiones, por
deshonrar al Señor y al sacerdocio. Este, no reprendió a sus hijos
por su mala conducta. Pese a las advertencias, Elí no hizo caso.
Tratemos de que, cada vez que abramos la Palabra de Dios,
asimilemos lo que dice, a fin de no equivocarnos. Cuanto más
familiarizados estemos con las Sagradas Escrituras, mejor podremos discernir las
mentiras del enemigo.
Santiago 1.22 advierte que no seamos simples
oidores (o lectores) de la Palabra, sino hacedores.
Prestémosle atención, porque pudiera ser que Dios nos estuviera
hablando de forma bien directa.
Tomemos muy en cuenta Esas Palabras. Recibiremos consejos, advertencias, ánimo y
consuelo.
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referenc: TPSH.30.07.22)
No hay comentarios:
Publicar un comentario