Génesis 5.21-24 “Vivió Enoc 65 años, y engendró a Matusalén. Y
caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, 300 años, y engendró
hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc 365 años. Caminó, pues, Enoc con
Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”. Amén.
Fíjense cuán cercano fue el caminar de Enoc con Dios, que Dios
se lo llevó. Enoc no murió, sino que fue llevado directo a la presencia del
Señor.
A Dios le complace que sus hijos decidan seguirle con esta misma
cercanía. Y Dios asume la responsabilidad por nosotros, como toda
de Él.
Mediante la cruz de Cristo, dio el primer paso en nuestra dirección.
Nos reconcilió, por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación
(2 Cor.5.18).
Nos enseñó que en Él debemos confiar. Y que, al tener fe, veremos
su provisión necesaria para caminar con Él.
Nos enseñó a estar de acuerdo con lo que la Biblia enseña, sobre su Hijo, su Palabra, la Iglesia y el pecado.
También nos dio la advertencia de que las relaciones humanas que no se
cultivan, se desmoronan; que así mismo ocurre, si falta nuestra
intimidad con Dios.
Caminar en fe es un viaje hermoso. Si buscamos al Señor, por encima de toda
circunstancia, Él dirigirá nuestro excelentemente nuestro camino.
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referenc: En.Contacto)
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