Hechos 16:25-26 “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban
himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de
repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se
sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de
todos se soltaron”. Amén.
Supongamos que, cuando estamos haciendo lo que Dios
quiere, la vida será fácil.
Pero no. Surgen problemas de todo tipo, y hasta pudiéramos pensar que
nos hemos desviado de Su voluntad.
Una puerta abierta no siempre significa ausencia de
dificultades. En 1
Corintios 16.9, Pablo afirma: Se me ha abierto puerta grande y
eficaz, y muchos son los adversarios.
Aunque no nos gusta pensar que la voluntad de Dios pueda incluir dolor,
la Biblia nos muestra que es posible. Él usa la aflicción para probar
nuestra fe, y enseñarnos a depender de Él.
Cuando el Señor abre una puerta de pruebas, nos brinda una oportunidad
para que otros sean testigos de su obra en nosotros. De ahí, la importancia
de aprender a tener fe y ser humildes.
Recuerden: Dios utiliza las pruebas para moldear nuestro
carácter y fortalecer nuestra fe.
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referenc: En.Contacto)
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