La Sangre Preciosa de Jesucristo
Lunes 03/08/26
1 Pedro 1.17-19 “Y si invocan por
Padre a aquel que, sin acepción de personas juzga según la obra de cada
uno, condúzcanse en temor todo el tiempo; sabiendo que fueron rescatados
de su vana manera de vivir, la cual recibieron de sus padres, no con
cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa
de Cristo…”. Amén.
El derramamiento de sangre fue
esencial para la fe cristiana: sin un sacrificio, nadie podía relacionarse
con el Padre celestial. El Señor diseñó la redención demostrando conexión
entre derramamiento de sangre y liberación del pecado.
En el Antiguo Testamento, dio
instruyó que solo se ofrecieran sacrificios de animales sin defectos. Para
que todos entendieran que el pecado traía consecuencias terribles y
resultaba en muerte.
La primera muerte registrada en
la Biblia fue la del animal cuya piel se convirtió en la cobertura
de Adán y Eva después de que pecaron (Gén.3.11-13, 21).
Más adelante, los israelitas
tenían que hacer sacrificios para ser redimidos de sus pecados; cada
vez que llevaban un cordero o un par de palomas al sacerdote, reconocían que
“la paga del pecado es muerte” (Rom.6.23).
Posterior, Dios envió a su Hijo
para pagar el precio de nuestros pecados, de una
vez y para siempre.
¡Fuimos “rescatados”, con la
sangre preciosa de Cristo! Estemos siempre agradecidos
por Su regalo tan especial.
Jesucristo sacrificó su vida para que podamos disfrutar
de una relación personal con el Padre celestial.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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