Edifiquemos para recompensa eterna
1 Corintios 3.11-14 “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa”. Amén.
¿Vives y trabajas con la eternidad en mente?
Este pasaje nos muestra sobre las recompensas celestiales y cómo se
adquieren. Pablo hace comparación de la obra del reino con los esfuerzos
de un maestro constructor.
Cristo es el único fundamento sobre el cual debemos construir, y somos los responsables de los materiales que
usemos.
Tenemos opciones para la construcción: madera, heno, hojarasca; oro, plata y piedras
preciosas. Tomemos en cuenta que nuestras obras serán probadas con fuego.
Aprendamos a construir con materiales no perecederos. Realicemos nuestro trabajo diario con la misma
diligencia que le pondríamos a los asuntos “espirituales” (Col.3.23-24).
Es momento de preguntarnos: ¿Es así como lo estamos
haciendo? Dios conoce nuestro
corazón y la verdad de cada situación. Que
nuestros mejores esfuerzos vayan acordes con la calidad esperada por Dios.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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