1 Corintios 15.9-10 ”Pues soy el menos importante de los apóstoles, ni siquiera merezco llamarme apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero soy lo que soy porque Dios fue bueno conmigo; y su bondad no ha resultado en vano…”. Amén.
Pablo
nos muestra cómo Dios puede transformar. Y cómo ver el valor como Pablo vio el suyo.
Luchar
contra los deseos de la carne es fundamental para crecer espiritualmente. Es un proceso de lucha diaria. Pero hay veces que somos duros
con nosotros, al querer ser obedientes al 100%.
Si, evaluarnos
es importante, pero hay que tomar en cuenta que el amor y la
misericordia de Dios son aspectos significativos en el proceso.
Algunas ideas
que nos ayudarán a mantener una imagen sana, en nuestro andar con Cristo:
**No debemos dejar que las deficiencias nos impidan ver nuestro
verdadero valor. Hay quienes piensan
tan mal de sí mismos, que se vuelven nulos; y, con el tiempo, llegan a
ser una vida cristiana sin crecimiento. Y
no hay razón para que un creyente se estanque, porque, si Cristo nos libertó,
somos verdaderamente libres. Es comprender la gracia de Dios en nosotros.
Aprendamos
a ver nuestros pecados pasados, a la luz de la gracia de Dios. Confiando
que ya Cristo los borró.
Esa terrible
naturaleza pasada (porque bien indigno que era Saulo), no lo llevó a agobiarse
por la culpa, ni a dejarse obstaculizar en lo que Dios estaba haciendo
en el presente.
Tengamos
eso bien en mente.
Continuaremos…
Feliz día.
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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