Salmos 66.19-20 ”Ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica. Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí Su misericordia”. Amén.
¿Estás claro
de que Dios está obrando, todos los días, en tu vida?
La mano
del Señor siempre ha sido evidente a lo largo de la historia. A veces su obra es clara, como lo fue
el abrir el mar Rojo; otras veces, son acciones sutiles y fáciles de ignorar.
Pero, algo bien real es que, nuestra falta de percepción nunca detendrá Su
obra. Él seguirá obrando, seas tú consciente o no.
Ahora
bien, sus bendiciones están reservadas para quienes cultivan discernimiento
espiritual, para reconocer sus acciones.
Cuando
se tienen ideas preconcebidas de cómo actúa Dios, se puede nublar la razón.
Si recibimos lo que pedimos, ahí si vemos Su mano obrando; pero, si no
vemos nada, pensamos que no nos escucha.
Dios
sabe actuar de incontables maneras.
Recuerda que es soberano y conoce todas las cosas. Y siempre obra
según Su Palabra. La clave es leerla diariamente para saber reconocer sus
acciones en nosotros.
Si tus ojos
se enfocan en Dios, tu vista será renovada; tu fe crecerá, y sabrás
discernir cuán grandes son Sus obras.
Ese gozo
de reconocer Su presencia, en lo grande y en lo pequeño, nos impulsará
a alabarlo y agradecerle, incluso en tiempos difíciles.
Feliz día.
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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