Hebreos 13.8-9 “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas…”. Amén.
En
nuestro mundo, siempre cambiante,
las amistades se distancian, las familias se mudan, la tecnología avanza; por
lo que, si buscamos seguridad en las personas, las posiciones o las cosas
que tenemos, terminaremos muy decepcionados.
Aunque es
cierto que todos necesitamos un lugar al que recurrir en las tormentas de
la vida. Qué bueno es saber que la única y verdadera ancla para nuestra
alma es Cristo, quien nunca cambia.
Para
encontrar consuelo en Él, debemos aprender quién es y cómo actúa. Algunos
detalles de su vida y carácter: Jesús era Dios desde el principio.
Fue crucificado y resucitó al tercer día. Es el camino, la verdad
y la vida…
Al
igual que nosotros, tiene sentimientos: lloró, se enojó cuando usaron mal el templo. Y, lo que es
más importante, su resurrección venció la muerte, ¡y sigue vivo!
El
misericordioso, amoroso, compasivo y santo Señor Jesús, que conocemos en la Biblia, es el mismo Mesías al que
podemos aferrarnos hoy.
Cuán verdadero
es que las circunstancias difíciles son inevitables. Estemos preparados
para ver a Jesús como el único Refugio verdadero, y la Roca que nunca
cambiará.
Jesucristo,
la mejor ancla para las tormentas de la vida. ¡Y siempre lo será!
Feliz día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda
Messina
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