*Lucas 15.18, 20 (* PDT) “Iré a la casa de mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti. Entonces el hijo regresó a la casa de su padre…”. Amén.
En la parábola del hijo pródigo, el hermano menor pidió su herencia para vivir a su manera. *Al recibirla, tomó decisiones insensatas.*
Después de malgastar todo, *éste terminó alimentando cerdos.* Un día reconoció su terrible situación. *Su arrepentimiento comenzó con la conciencia de sus malas decisiones* , y el hecho de que *su situación se debía a ellas* .
Reconoció que *sus males eran consecuencia de su conducta impía;* se afligió y confesó su pecado. *Su arrepentimiento fue genuino* . Dejó sus antiguos caminos *y volvió a su padre* . De igual manera, *el Señor nos llama a arrepentirnos y volver a Él* .
Al ver a su hijo, *el padre se llenó de compasión y corrió a abrazarlo* . El hijo *recibió perdón y aceptación, bendiciones que Dios también concede libremente a quien se lo pide.
*Él no se purificó antes de regresar a la casa* . Solo *abandonó su vida anterior, volvió al hogar y confió en la misericordia de su padre* . Así mismo lo podemos hacer nosotros.
Feliz domingo. *¡Dios te bendiga!*
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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