1 Samuel
16:7 “Pero el Señor dijo a Samuel: No te
dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he
rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el
corazón”. Amén.
Mejorar el
estatus de vida es un desafío de hoy.
Incluso aquellos con fe sólida pueden encontrarse luchando contra esa
tentación.
No está
mal sentirse satisfecho por un trabajo bien hecho. Mal está darle paso, aunque sea de manera sutil, al orgullo.
Es mejor centrarte en la bondad de Dios y celebrar Su gloria en lugar de
la tuya, y valorar su Reino, en vez de tu estatus en este mundo.
Hoy es
buen día para mantenerte en un modo de gratitud, alegría y humildad hacia Dios, por todo lo que Él hace cada día por ti.
Si has
sentido la necesidad de destacar o resguardar
tu posición, es comprensible, pero Dios tiene mucho más para ti que vivir
con el temor de perderte algo o de quedarte atrás.
Nada de
lo que hay en el mundo -malos deseos de la
carne, codicia de los ojos y arrogancia de la vida-, proviene del Padre,
sino del mundo (1 Juan 2:16).
Por más estatus
que busques, seguirás sintiéndote vacío. Entrégale
tu vida al Señor Jesucristo, te llenarás mucho más de lo que puedas
imaginar.
Muy feliz día ¡Que Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario