2 Corintios 5.6-7 “Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, (porque por fe andamos, no por vista)”. Amén.
¿Quieres tener una fe firme? Dedica tiempo a leer y vivir la Palabra de Dios.
El Señor pasó tiempo desarrollando la fe de sus discípulos. Sabía
que lo necesitarían para lo que vendría. Ellos asistieron a la escuela de
fe, donde el Señor era el instructor, y La Palabra el manual de estudio.
Había veces en que la comprensión de los discípulos era lenta o vacilante, pero Cristo nunca se daba por vencido. Los reprendía cuando mostraban falta de fe: ¿Por qué están amedrentados? ¿Cómo no tienen fe? (Mr.4.40).
También elogiaba sus progresos: Bienaventurado eres, Simón, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos (Mt.16.17).
Su objetivo era establecer su fe, para que Él pudiera llevar a cabo su obra en ellos, y
a través de ellos. El Señor tiene el mismo objetivo hoy para nosotros.
Cuando nuestra fe sea grande, nos confiará desafíos grandes, y se verán asombrosos logros mediante nosotros. Ahora bien, una fe pequeña limita la actividad de Dios en el creyente. Él nos utilizará en la medida en que confiamos en Él.
Edifiquemos la fe, que no siga siendo por vista.
Que tengas feliz día.
¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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