La presencia fortalecedora de Dios
Viernes 21/8/26
Salmos 42.1,2,5 “Como el ciervo brama por
las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2Mi
alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo vendré, y me presentaré
delante de Dios? 5¿Por qué te abates, oh alma mía, y te
turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación
mía y Dios mío”. Amén.
Dios desea relacionarse de manera personal con nosotros, y creó un anhelo por su presencia. Pero,
aunque solo Él puede llenarlo, buscamos satisfacerlo con otras
relaciones y actividades. Sin embargo, cualquier sustituto es solo una
solución temporal que finalmente falla.
Dios nos invita a detener esa frenética búsqueda de satisfacción que el
mundo ofrece, y a reconocer que debemos enfocarnos en Jesucristo. Pero
cuánta gente elige sustitutos de su presencia.
Es importante darnos cuenta de que los amigos, los pasatiempos, las
responsabilidades pueden ser buenas actividades, siempre y cuando
prioricemos el tiempo con Dios.
Dejemos de enfocarnos tanto en lo cotidiano y banal, y comencemos a preguntarnos ¿qué necesita en
realidad nuestro corazón?
Nada más que Dios puede llenar el lugar -en nuestra vida-
que Él ha reservado para sí. Su presencia fortalecedora es la única solución genuina.
Enfoquémonos delante de Dios, y Él se dará a conocer tal como es. ¡Nada puede llenarnos como Dios puede!
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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