Gracia que cambia todo
Lunes 24/8/26
1 Timoteo 1.12,13,16 “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor,
porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13habiendo
yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido
a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 16Pero
por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en
mí el primero toda Su clemencia, para ejemplo de los que habrían
de creer en Él para vida eterna”. Amén.
Saulo de Tarso, antes de ser conocido como apóstol Pablo, perseguía a quien siguiera al Señor Jesús. Jugó un
papel importante en la violencia dirigida a los cristianos y dijo ser el
“primero” de los pecadores. Nada de lo que hizo merecía el amor o perdón de
Dios.
La gracia divina, o favor inmerecido de Dios, llevó al
Todopoderoso a extender la mano, perdonar a Saulo y cambiar el rumbo de su
vida.
Dios lo transformó en alguien que se dedicó a compartir el mensaje
del Evangelio. Su vida ilustra el poder de la bondad de Dios.
Por buenos que seamos, no podemos ganarnos la entrada al Cielo. Solo es posible por medio de Jesucristo. Él
hizo que fuéramos libres del pecado, y es quien merece todo el
crédito por nuestra redención.
No hay transgresión demasiado grande que el Señor Jesús no pueda perdonar. Su acto de
expiación fue suficiente. Recibe Su regalo.
Si confías en Cristo como Salvador, el Padre celestial te salvará,
haciéndote su hijo para siempre. Necesitas aceptarlo.
Feliz día.
¡Dios te
bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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