Juan 20.29 “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. Amén.
¿Qué
crees que pasa por la mente de los corredores de una maratón? Es normal que consideren con cuidado los desafíos del recorrido,
y planifiquen la mejor manera de enfrentarlos.
El hecho
de solo concentrarse en la dificultad de la carrera podría hacerles fallar.
Por lo que también deben imaginarse cruzando la línea de la meta.
En la
vida, es sabio mantener un patrón similar. Como una maratón, la vida
de fe es una tarea enorme, y muchos cristianos se detienen por miedo,
por las barreras que se pudieran presentar, y por no saber cómo
empezar, tampoco como seguir. NO permitamos que eso nos frene.
Es bueno
identificar nuestras limitaciones, no solo
para saberlas, sino para ponerlas en las manos del Señor, quien ha
prometido estar con nosotros “hasta el fin del mundo” (Mt.28.20).
Porque Cristo nos dejó dicho: lo
que es imposible para el hombre es posible para Dios (Lc.18.27).
Al entender
que no tenemos nada que temer, se nos hará más fácil aceptar nuestra
misión y la dirección de Dios, -en la maratón, como en nuestra vida de
cristianos.
Feliz día.
El Señor te ilumine, te acompañe y te bendiga*.
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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