Jueves 16/07/26.
Salmos 65.4-6 “Bienaventurado el que Tú escogieres y atrajeres a Ti, para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de Tu casa, de Tu santo templo. 5Con tremendas cosas nos responderás Tú en justicia, oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar. 6Tú, el que afirma los montes con su poder, ceñido de valentía”. Amén.
Debido a
que el Señor nos bendice en gran manera, respondamos con generosidad
a las necesidades de otros.
¿Has meditado
en lo generoso que es Dios contigo? Él creó Cielos y Tierra, y todo su contenido. Hizo el sol para
dar luz, también para ayudarnos a sobrevivir, y envía la lluvia
para regar la tierra y saciar nuestra sed.
Esa
provisión abundante de Dios, todos
los días, debería llenarnos de asombro. Pero Su generosidad no
termina ahí: también ha suplido nuestras necesidades espirituales por
medio de su Hijo.
Gracias
a la muerte de Cristo en la cruz, somos reconciliados con el Padre y recibimos abundantes bendiciones: Su Palabra nos guía, Su Espíritu
nos transforma y Su Iglesia nos levanta y nos anima.
El Señor
también nos ha prometido una herencia en el Cielo (1Ped. 1.4).
Y en Apocalipsis 21 y 22, Cielos y Tierra nuevos.
Como Dios
nos ha provisto tan generosamente, seamos agradecidos hacia Él, y también
con los demás.
Feliz día.
Dios te bendiga.
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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