2 Crónicas 20.17, 28-30 “No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros. 28Y vinieron a Jerusalén con salterios, arpas y trompetas, a la casa de Jehová. 29Y el pavor de Dios cayó sobre todos los reinos de aquella tierra, cuando oyeron que Jehová había peleado contra los enemigos de Israel. 30Y el reino de Josafat tuvo paz, porque su Dios le dio paz…”. Amén.
La
alabanza a Dios puede transformar tu temor en fe firme y valiente. Que penoso es que haya creyentes que piensen que alabar a Dios es
solo en tiempos de prosperidad.
El rey Josafat
sintió temor, pero recordó la soberanía y fidelidad de Dios en el pasado,
y confió que también tendría solución en el presente.
La verdad
que hay direcciones de Dios bien desconcertantes: No pelearán ustedes;
párense, quédense quietos. Y luego de esas palabras, el rey y su
pueblo se postraron adorando al Señor (vs.18).
La alabanza
magnifica la presencia de Dios. El pueblo sabía que no estaba solo;
y confiaba en que Dios tenía un plan perfecto. Y el corazón de Josafat fue
del temor y la impotencia, a la valentía (vs.20).
Así como
Dios intervino de manera especial por los israelitas, lo hará por ti. La
próxima vez que enfrentes una situación difícil, elige la alabanza. Dios
liberará Su poder en ti, dándote paz y valentía.
Feliz día.
El Señor te bendiga.
Evang. Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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