1 Juan 2.15, 17 (PDT) “No sigan amando al mundo ni a lo que hay en él. Si alguno ama al mundo es porque no tiene el amor del Padre. 17 El mundo está llegando a su fin junto con los deseos que hay en él; pero el que hace lo que Dios quiere, vive para siempre”. Amén.
Si nos vamos a Lucas 18.18-30, vemos a un joven rico acercarse a Jesús para preguntar cómo asegurar su futuro eterno; y al Señor revelarle su forma de pensar equivocada, y el obstáculo espiritual que tenía.
Este joven adinerado creía que sus buenas obras le asegurarían la entrada al cielo. Pero la vida eterna no se “compra”, es un regalo que recibimos por la fe en Jesucristo.
La identidad de esta persona estaba atada a sus bienes materiales. Y el Señor le lanzó grande desafío: “Vende todo lo que tienes, dalo a los pobres, y sígueme” (vs.22).
El hacer esto no era un requisito para salvarse, sino para mostrarle que sus posesiones lo controlaban. Y el joven se fue triste (vs.23).
¿Eres de los que creen en el Señor para la salvación, pero confías no más que en ti? Tu inteligencia, bienes o familia nunca sustituirán el buscar y confiar en Dios. ¡Recuérdalo!
Feliz día. ¡Que Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia: En.Contacto)
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