Romanos
8:26 “Y de igual manera, el Espíritu nos
ayuda en nuestra debilidad; ¿qué hemos de pedir como conviene?, no
lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles”. Amén.
Hay
algunos cristianos que se auto designan débiles. Viven de caída en caída, y calumniando al diablo.
La
Biblia dice: No seamos calumniadores. Y eso también
aplica hacia Satanás. No lo calumnies tanto, que él no es culpable de
tus debilidades, que tanto abrazas.
Fíjate: “el
diablo es como un buen mercader de vacas, que le da la vuelta a la vaca
y conoce todos sus puntos flacos” (Corrie Ten Boom).
El
diablo te da vueltas y vueltas, para conocer tus desafortunadas debilidades, y saber dónde ponerte la chinita para que resbales.
Si eso
te está ocurriendo, tienes oportunidad para zafarte, engordar espiritualmente tus puntos flacos, y buscar
ayuda del Espíritu Santo, quien te ayuda en tus debilidades.
Tus
puntos flacos, son el objetivo constante del enemigo de tu alma, y hará todo lo posible para identificar por dónde cojeas,
y tumbarte.
Pero,
cuando tu confianza está en Jesús, tienes a un Sumo Sacerdote, que se
conmueve de tus debilidades (Heb.4.15), te protege, y va
contigo!
¿Eres un
cristiano débil? Te recomiendo: Deja de estar
pregonando debilidad. Levantarte en pie de guerra. Orar, sumergirte en
la Palabra de Dios, y dejar de creerle a Satanás, porque su derrota está 100%
asegurada.
Feliz
día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia:
TPSH301018)
No hay comentarios:
Publicar un comentario