Hebreos 11.24, 27-29 “Por la fe Moisés, ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible. Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos. Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados”. Amén.
Moisés
supo soportar con fe las dificultades. Y nosotros debemos
copiar su modelo.
Las dificultades son: inevitables, capaces de destruirnos, o de fortalecernos, pero pueden ser todas superadas.
--Inevitables. Dijo Job. 5.7, que el hombre nace para la aflicción. Jesús dijo: En el mundo tendréis aflicción (Jn.16.33). Todos veremos que la vida es dura. Es vital aprender a enfrentarla de la manera que Dios desea.
--Capaces de destruirnos o fortalecernos. Las personas reaccionan de muchas maneras. Algunas se hacen más fuertes; otras, se derriban. El cómo depende de la perspectiva: si centrada en Dios o en la prueba.
--Superables. Cuando aprendemos a caminar con la conciencia de la presencia de Dios. Moisés había aprendido a “ver” a nuestro Dios invisible caminando a su lado, consciente de su presencia.
¿Qué tan consciente eres de la presencia del Señor?
Recuerda las claves para salir adelante en tiempos difíciles: Estos son inevitables, pueden destruirnos o fortalecernos. Pero todos pueden ser superados.
Muy
feliz día. ¡Que Dios te bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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