Tito 2.11-13 “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñando que, renunciando a la impiedad y deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”. Amén.
La gracia de Dios es la que nos ofrece salvación y nos enseña a gozar de bienestar verdadero y eterno. ¡Una noticia gloriosa! Que estuvo invisible durante siglos, y está ahora a la vista, y disposición de todos.
Es excelente poder tenerla a nuestra disposición. Nos va llevando por un proceso de transformación gradual, en la medida que dejemos al Espíritu Santo actuar. La gracia es una maestra con muchas instrucciones, algunas muy específicas.
Esa maestra se manifiesta enseñándonos a negar toda impiedad y deseo mundano, a que vivamos de manera sobria, justa y piadosa. ¡Sabe enseñarnos a decir no a cualquier pecado!
Si se te hace difícil huir del pecado, revisa si estás dejando perder, o ya has perdido, la gracia salvadora de Jesucristo. Solo por medio de la Gracia de Dios podemos vivir sin pecar.
Progresar con Esa Maestra es un tributo de honra a nuestro Dios y Creador.
Muy feliz día.
Que ¡Dios te bendiga!
Evangelista
Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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