Viernes 06.12.2024
SALMOS 95.6-8 ”Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque Él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de Su prado, y ovejas de Su mano. Si oyereis hoy Su voz, no endurezcáis vuestro corazón…”. Amén.
Es importantísimo tener
un concepto claro de quien es Dios, para saberle escuchar. Ya que todos
queremos que nuestras conversaciones con Él sean fructíferas, y no
sentir que al orar estamos hablando a un objeto.
El modo en que
hablamos y escuchamos a Dios depende de...
1. NUESTRA COMPRENSIÓN
DE QUIÉN ES ÉL. La manera en que conocemos al
Señor cambia la manera en que lo vemos y escuchamos.
Por ejemplo, si ves a
Dios como un Padre amoroso, escucharás su voz alentadora, y aceptarás Su
disciplina amorosa. Pero, si lo ves como un Padre severo y exigente, sentirás
que nunca podrás estar a la altura de Sus expectativas.
2.DEPENDE DE NUESTRA
ACTITUD HACIA ÉL. Si venimos al Señor con una conducta
orgullosa o rebelde, es probable que no escuchemos su voz, ni aceptemos Su
autoridad.
Pero, cuando tenemos conducta
abierta y humilde, estaremos preparados para escucharle, y recibir con
alegría lo que nos desee comunicar.
La próxima vez que ores,
pregúntate: ¿Cómo estoy visualizando a Dios?
Recuerda que, si somos sus hijos: “Él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de Su prado, y ovejas de Su mano”.
Feliz día. Que Dios te bendiga y te guarde.
Evangelista Wilda
Messina
(Referencia:En.Contacto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario