Marcos 8.35-36 (PDT) ”El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa y por mi mensaje, la salvará. De nada vale tener todo el mundo y perder la vida”. Amén.
Mucha
gente se identifica como cristiana, pero solo
quienes hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Salvador podemos llamarnos así.
Sin Cristo, como Señor, no podemos considerarnos cristianos.
Con esa
observación, quiero preguntarte: ¿Eres cristiano? Ser cristiano inicia
con un primer paso. No por el hecho de solo creer.
Romanos
10.9-10… Reconocer abiertamente que
Jesús es el Señor, y creer de corazón que Dios lo levantó de la muerte.
Entonces, Dios aprobará, si lo creemos de corazón; salvará si, con la
boca, lo confesamos abiertamente.
El segundo,
tercero y los demás pasos, se van forjando día tras día, en la medida que dejamos
al Espíritu Santo actuar en nosotros, y comenzamos a entender que es
necesaria una nueva vida.
2
Corintios 5.17: Si alguno está en
Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; todas son hechas
nuevas.
La vida
del cristiano se caracteriza por obediencia (Juan 14.15, 23).
Lenguaje
limpio y sano (Efesios 4.29).
En el
proceso, no es que no cometamos errores; pero sabemos humillarnos ante
nuestro Señor. Conscientes de que quien encubre sus pecados no
prosperará; pero si los confiesa y se aparta alcanza misericordia (Prov.
28.13).
Es que anhelamos
caminar por esas sendas de justicia, que Jesús ha trazado para nosotros.
Feliz día
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
No hay comentarios:
Publicar un comentario