Hechos 13.21-22 “Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por 40 años. Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”. Amén.
Dios describió a David como varón conforme a Su corazón. ¿Y era David perfecto? ¡NO! Cometió muchos errores, pero los reconocía y se arrepentía de corazón. David le clamaba con desesperación, dependencia y confianza a Dios.
Ezequiel 36.25-26 nos dice que el Señor esparciría agua limpia, nos limpiaría de inmundicias e ídolos. Daría corazón nuevo, pondría Espíritu nuevo dentro de nosotros, y quitaría el corazón de piedra, para dar uno de carne.
Sin Cristo, el corazón es de piedra. He ahí la razón de tanta maldad en esta humanidad. La única manera de tener corazón nuevo, de carne y conforme al corazón de Dios es admitiendo a Jesucristo en tu corazón, como tu Salvador.
Pero, si ya eres un real cristiano, que portas a Jesucristo como tu Señor y Salvador, ¡ya tienes un nuevo corazón!, para anhelar cada día esa búsqueda genuina del Señor. ¡Y ser salvo de grande condenación!
Jesucristo, el Señor, no vino solo a este mundo terrenal, sino a que le demos lugar en nuestro corazón.
Feliz domingo
¡Dios te bendiga!
Evang. Wilda Messina
(Referencia: TPSH011222)
No hay comentarios:
Publicar un comentario