Santiago 1.22-24 “Sean hacedores de la Palabra, y no solo oidores, engañándose ustedes mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra, pero no hacedor, es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Se considera a sí mismo, y se va, luego se olvida cómo era”. Amén.
Crecer en Cristo implica más que asistir a la iglesia, y cumplir con los compromisos. Hay un elemento bien necesario, y es la enseñanza con su respectiva práctica.
Nuestro Salvador destacó la importancia de la enseñanza al dedicar gran parte de su tiempo a ella. El apóstol Pablo, mediante numerosas cartas, instruyó a los cristianos en muchos aspectos. Aprender las verdades de Dios es fundamental.
La mejor forma de ganar conocimiento y entendimiento es leyendo la Palabra de Dios. Porque, como recién nacidos, debemos anhelar la leche, y desear esa sabia Palabra para crecer.
Ahora bien, escuchar la Palabra de Dios no significa haberla adquirido o entendido. Es sumamente necesario aplicarla. Un crecimiento real requiere más que recibir información: requiere acción.
¿Estaremos escuchando con atención y accionando en la verdad de la Palabra de Dios?
Nuestra madurez se reflejará cada vez que seamos más parecidos a Cristo, y que nuestros deseos se alinean más con el corazón de Dios.
Oremos… para que Dios nos enseñe a vivir Su verdad, no a solo conocerla.
Feliz día. ¡Que Dios te
bendiga!
Evangelista Wilda
Messina
(Referencia: En.Contacto)
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