1 Samuel
17.45, 47 “Entonces dijo David al filisteo: Tú
vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de
Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien
tú has provocado. Y sabrá toda esta congregación que
Jehová no salva con espada y lanza; porque de Jehová es la batalla; Él
os entregará en nuestras manos”. Amén.
Te
invito a leer el 1er. Libro de Samuel 17. La breve
batalla de David con Goliat fue más que una lucha entre Israel y los
filisteos. Era la defensa del nombre de Jehová.
La única
manera que un muchacho con una honda podía derrotar a un guerrero gigante
como Goliat, era por la mano del Señor. Y eso es justo lo que sucedió.
Al
enfrentar a Goliat, David mostró verdadera valentía y fe. Pero vemos que
lo que lo impulsó a enfrentar al gigante fue una indignación justa (leer
vs.26).
Alguien
tenía que borrar la vergüenza de los insultos de Goliat, y David se ofreció para esa especial defensa.
Habrá
momentos en que tú también enfrentarás situaciones que te desafíen a dar la cara por el Señor. ¿Escucharás tus miedos y
permanecerás en silencio? ¿O representarás el nombre de Dios de la manera
que Él te ha llamado y equipado?
Nuestras
“piedras lisas” (vs.40) son las verdades de la Palabra de Dios. Sin
importar cómo se vea la situación, la batalla es del Señor, y Él da la
victoria a sus hijos.
Cuando
Dios te llame a dar la cara por Él, avanza con valentía.
Feliz
día. ¡Dios te bendiga!
Evangelista Wilda Messina
(Referencia:
En.Contacto)
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